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56 AGENDA Tribuna Abierta LUNES 23 s 4 s 2007 ABC Paulino Guerra Periodista PELUQUERAS EN LA MÁQUINA SPAÑA es un país de peluqueras, toda una potencia mundial del chisme y el cotilleo que ha pasado del secreto de confesión a contarlo todo en los platós de televisión. Mañana, tarde y noche, la televisión es un contínuo trasiego de vidas ejemplares de peluqueras, en el sentido más amplio de la palabra, que ofrecen señales y hasta pelos, de sus reales o fingidas relaciones concupiscentes. Las candorosas señoritas proceden en unos casos directamente de la peluquería. Pero también las hay que provienen de faranduleo, los concursos televisivos, del conocimiento íntimo de un famoso, o directamente del descorche y la barra americana. Para dar mayor morbo y verisimilitud a sus relatos, los avispados productores de audiencias y programas han rescatado la máquina de la verdad aquel artefacto de la era de Julián Lago y las mamachicho que también yo he seguido con inquieta y morbosa expectación a esa voz que pregunta: ¿Es cierto que tuviste sexo oral con fulanito en el aseo de un restaurante durante una cena a la que asistía también su mujer y tu anterior novio? Largo silencio... Nervios, angustia... La cámara enfoca al ingenio mecánico y a continuación en un primer pla- E La máquina de la verdad todavía tiene muchos campos por explorar y colonizar. Debería generalizarse y ser de uso obligatorio en la política enfocan a la egregia y alborozada dama, que aprieta los puños en señal de triunfo, salta, llora y grita de felicidad. Una señora al que un rótulo identifica como la madre de la artista llega sudorosa desde un rincón del estudio y mientras soba y abraza a la joya, repite: ¡Que se enteren todas las vecinas! ¡Que se enteren todas las vecinas... Confieso no, muestra a la pudorosa dama. Está rígida, seria. Sabe que se está jugando su reputación. Pero el hombre del polígrafo ya está preparado y hace un gesto para dar paso a la contestación. Y al fin llega el deseado monosilabo: Síiii -responde ella enérgicamente. El público acompaña su confesión con un quejío de sorpresa, pero inmediatamente vuelve la tensión, la incertidumbre, porque el hombre del polígrafo ya está deliberando. ¿Verdad o mentira? ¿Inocente o culpable? Trabaja despacio, con parsimonia. Como un juez profesional estudia, compara, suma, resta y al final anuncia: La conclusión es que dice la verdad... Es el momento de la explosión. Todas las cámaras interrumpe la fiesta. La presentadora manda callar y el togado aclara que aún no ha acabado de leer los secretos registrados en los garabatos de tinta. Ya sin demora afirma: La conclusión es que dice la verdad, pero no toda la verdad Y entonces la recatada moza, eufórica, alborozada, se disculpa, se sincera, lo aclara, lo cuenta todo. Dice que ella se ha limitado a contestar una pregunta concreta, pero que efectivamente, en el baño pasó de todo, sexo oral y del otro. El servicio fue completo, pero todo muy fugaz, muy apresurado, porque la esposa de él y el novio de ella estaban allí, a sólo unos metros, en el mismo restaurante, y tuvieron que darse mucha prisa para que su irrefenable necesidad de ir al servicio y la inoportuna e inesperada llamada al móvil que recibió él a continuación, pareciesen casuales. Es la nueva frontera del si- Peroelhombredelpolígrafo glo XXI, la de la liberación de la mujer que avanza imparable. Aquel Luis Miguel Dominguín que tras conocer carnalmente a Ava Gadner se vistió apresuradamente y salió a contárselo a los amigos, ya es un antigualla, una vieja reminiscencia de nuestro casposo y machista pasado. Pero la máquina de la verdad todavía tiene muchos campos por explorar y colonizar. Debería generalizarse y ser de uso obligatorio en la política. Además de micrófonos, equipos de megafonía o mesas de mezclas, las salas de prensa deberían estar equipadas con sofisticadas e inteligentes máquinas de la verdad, que conectadas al político que se dirige a los periodistas y a los ciudadanos, tuvieran un sistema de luces de color rojo, verde y ámbar, preparadas para irse encendiendo simultáneamente según habla el orador, revelando de una manera inmediata si dice la verdad o miente. El verde quedaría asignado para los relatos ciertos, el rojo para los falsos y el ámbar para todos esos pasajes tan propios del lenguaje de los políticos, en los que se mezcla la verborrea con la propaganda insufrible. El sistema sería muy útil para los periodistas que algunos días no tendrían que escribir ni una sola línea, pero sobre todo para que ¡se enteren todas las vecinas! porque vistos los índices de audiencia, al fin y al cabo, ellas y las peluqueras, son las que conforman la mayoría de la soberanía nacional. Guillermo Rocafort Pérez Escritor 50 ANIVERSARIO DEL FALLECIMIENTO DE ROY CAMPBELL En la etapa final de su vida, se acercó a la BBC inglesa para pedirles que le dieran un puesto de conserje en su condición de herido de guerra OY Campbell está considerado por la comunidad intelectual internacional como uno de los mejores escritores católicos del siglo XX. Existen congresos, tesis doctorales, especialistas y estudios profundos que ahondan magistralmente en el personaje y su literatura, pero todos ellos en el extranjero. En España, Roy Campbell es un perfecto desconocido, y no sé por qué exactamente, aunque algo puedo intuir. ¿Y cuál es la injusticia de esta desatención? podrían preguntarse legítimamente muchos de los lectores. Pues bien, por la sencilla razón de que Roy Campbell escribió la parte más importante de su obra literaria en España y sobre España, durante la Guerra Civil. Y no sólo eso, sino que además tenemos hacia él deudas impagables como son que salvó de la quema de R la furia revolucionaria en 1936, con serio riesgo de su vida, de su esposa y de sus dos hijas pequeñas, los poemas que escribió San Juan de la Cruz cuando estuvo preso en Toledo. No sólo hizo este acto heroico, sino que también los tradujo al inglés, junto con el teatro más importante de nuestros Siglos de Oro. Roy se convirtió en nuestro mejor abogado literario en el complejo mundo intelectual anglosajón. lista, se convirtió en poema, de la mano de Campbell. Entre requetés y legionarios, Roy escribía sin descanso con la pólvora de las trincheras. Bebió de nuestra juventud combativa, del drama español y de su grandeza, de lo mejor y peor de nosotros mismos. Roy se españolizó en estado puro por la vía de las letras y de las armas. puesto de conserje en su condición de herido de guerra, para poder sacar adelante a su familia. Le dijeron que no, que ese no era un puesto apropiado para él; le nombraron director de los programas culturales de la BBC, y así estuvo varios años. era nuestro amigo Roy, todo un Grande de la Literatura Inglesa y Española, que merece ser descubierto, porque él pudo haber elegido marcharse de España cuando permanecer aquí era una muerte muy probable; pero no, él se quedó, practicó un importantísimo humanitarismo cultural e intelectual, se sobrepuso al terror, encumbró a la pluma, y se elevó al Olimpo de los mejores escritores de la Historia. Ahora, que conmemoramos el 50 Aniversario de su fallecimiento, es un momento ideal para recuperarlo para España, sacarlo del olvido, sonreírle, abrazarle, y decirle, con un cariñoso golpe en el costado, ¡Gracias, Roy! tal y como él hacía y se movía por nuestra Cultura, por nuestra Historia, por nuestro Drama y Grandeza. Así ConlallegadadelaPaz, vol- Roypartióalfrente, dejando a su familia en retaguardia, como otros muchos miles de padres de familia en aquellos tristes días. Escribió cientos de poemas épicos, considerados por prestigiosos críticos como los mejores de nuestra contienda civil. La guerra, en su estado más atroz, combativo e idea- vió a Inglaterra, y luchó valientemente por su Patria en la II Guerra Mundial, resultando herido, pero ello no fue óbice para que se mantuviera íntegro en sus postulados españoles. De hecho, fue miembro relevante del Círculo de Amistad Hispano Británica, con sede en Londres, y no perdía la ocasión de dar la cara por España cuando esta era vilipendiada en su Patria de nacimiento. Controvertido, socarrón, viril, sentimental, profundo creyente, devoto esposo, cariñoso padre, idealista, tierno con los débiles, irascible con los poderosos, en la etapa final de su vida, se acercó a la BBC inglesa para pedirles que le dieran un