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32 INTERNACIONAL Elecciones presidenciales en Francia s Así se votó en España LUNES 23 s 4 s 2007 ABC LA VICTORIA EN LA MANO La UDF de Bayrou se parece a la que llevó a Giscard al poder lo mismo que el CDS liderado por Mario Conde se parecía al que fundó Adolfo Suárez HORIZONTE control del partido de la mayoría, la UMP, y de ahí, regresó al Gobierno cuando Chirac, que nunca le había perdonado su alineamiento con Balladur en 1995, no tuvo más remedio que recuperarlo para salvar el moribundo gabinete de Villepin. La segunda vuelta se presenta más clara que en ocasiones anteriores. Si exceptuamos las presidenciales de 2002, en las que el Partido Socialista se suicidó, las presidenciales de 1995, 1988 y 1981 no salieron de la primera vuelta con una tendencia tan marcada. Es evidente que ningún votante de extrema derecha o de centro puede ser automáticamente sumado a Sarkozy ni ninguno ecologista o de extrema izquierda a Royal. Pero el producto bruto de las sumas de ambos sectores, contando a la UDF en el campo del centro derecha- -sus eurodiputados se sentaban en el Grupo del Partido Popular Europeo hasta hace unos meses y sólo lo abandonaron como parte de su estrategia electoral ante estos comicios- -da una proporción de 60 40 a favor de la derecha. Sin duda habrá votantes de Le Pen o de Bayrou que prefieran no votar a Sarkozy, como puede haber verdes o trotskistas que decidan no sufragar por Royale. Pero en todo caso el número de franceses que debería emitir un voto de características opuestas al que depositó en la primera vuelta tendría que ser altísimo para que Royale pueda llegar el Elíseo. El magro resultado de Le Pen es también un éxito de Sarkozy, que en su empeño por hablar a la gente de las cosas que le interesan ha logrado arrebatar a la extrema derecha de Le Pen un elevado número de votos. Ya era hora de que la derecha francesa despertara y no consintiera que el PSF pescara en caladeros de extrema izquierda mientras ellos tenían vetadas las aguas del lepenismo. El mapa electoral francés ha sufrido un cambio trascendental. NICOLAS SARKOZY TIENE Ramón Pérez- Maura a el pasado jueves Mariano Rajoy dio una primera señal: desde las pantallas de televisión puso de manifiesto que cuando un político habla a los ciudadanos de asuntos que les interesan, los electores le siguen. Pero la concreción de este principio se puso de relieve por antonomasia ayer con el índice de participación en la primera vuelta de las presidenciales francesas, plusmarca de la Quinta República. Michelle Alliot- Marie lo sentenciaba anoche en TV 5: A los franceses les interesa la política si se habla de asuntos que les afectan Los medios de comunicación han descalificado muy a la ligera a los dos principales candidatos. Para muchos Ségolène era una candidata que no convencía ni a los suyos y Sarkozy un tiburón al que sólo interesa el poder a cualquier precio. El resultado del 22 de abril ha sido para ambos mejor de lo que auguraban las últimas encuestas. Y Bayrou ha sido víctima del síndrome que padeció por primera vez Raymond Barre en las presidenciales de 1988. Cualquier brillante candidato que carece de una maquinaria partidista termina por sucumbir frente a las estructuras bien engrasadas del gaullismo y el socialismo. La UDF de hoy se parece a la que llevó a Giscard al poder lo mismo que el CDS liderado por Mario Conde se parecía al que fundó Adolfo Suárez. Lo más granado del centrismo francés se ha sumado a la UMP, incluidos los respaldos de Giscard y Veil. Sarkozy ya aprendió en persona en las presidenciales de 1995 la lección del Síndrome Raymond Barre En aquellos comicios respaldó la candidatura presidencial de Edouard Balladur, último primer ministro de la cohabitación Mitterrand- gaullismo frente al candidato oficial de su partido: Jacques Chirac. Balladur se quedó muy cerca y, de hecho, Chirac fue derrotado en primera vuelta por Lionel Jospin. Sarkozy, esta vez, ha empezado la casa por los cimientos. Dejó el Gobierno para tomar el Y Electores galos, ayer, esperando turno para votar en la embajada de su país en Madrid FRANCISCO SECO Largas colas en España Alrededor de 52.000 ciudadanos franceses podían votar ayer en España para la elección del presidente de su país. Fueron habilitadas diecinueve mesas electorales, que se distribuyeron por doce ciudades. En especial en Madrid y en Barcelona hubo grandes colas ABC MADRID. Cientos de ciudadanos franceses hicieron cola desde primera hora de la mañana de ayer ante el consulado de su país en la capital de Esapaña, para votar en las elecciones para la Presidencia de la República, informa Efe. Alrededor de cincuenta y dos mil ciudadanos franceses tenían derecho a voto ayer en España para la elección del presidente de su país, en las diecinueve mesas electorales distribuidas en doce ciudades, según informaron fuentes diplomáticas. Francia cuenta con cuatro consulados en España- -Madrid, Barcelona, Bilbao y Sevilla- En estas urbes, las urnas permanecieron abiertas entre las ocho de la mañana y las seis de la tarde. En Madrid, decenas de personas guardaron cola ante el consulado francés, situado en la calle Marqués de la Ensenada, desde las ocho de la mañana, algo que fuentes consulares calificaron de buena señal para la cifra de participación en las elecciones francesas, un dato que sería confirmado al final de la jornada electoral. Algunos ciudadanos franceses expresaron, en declaraciones a Efe Televisión, su sorpresa por las largas colas de gente para votar, superiores a las de las últimas elecciones. Pero tenía su explicación: cerrar el paso a Le Pen Algunos aseguraron que tardaron hasta una hora en votar y lo achacaron a la importancia de estos comicios para evitar que volviera a ocurrir alguna mala sorpresa en alusión al paso a la segunda ronda en 2002 del candidato ultraderechista, Jean- Marie Le Pen. De las diecinueve mesas electorales, cinco estaban situadas en Barcelona, cuatro en Madrid y una respectivamente en las ciudades de en Sevilla, Bilbao, Valencia, Alicante, Tenerife, Granada, Málaga, Gerona, Palma de Mallorca y Zaragoza. El consulado de Madrid era donde más franceses había inscritos en las listas electorales, veintiocho mil, incluyendo los de Alicante, Valencia y Canarias. En el de Barcelona había registrados alrededor de catorce mil, que abarcaban a los de Cataluña, Baleares y Aragón, y en el de Sevilla, unos seis mil, en los que se recogen los de Extremadura, Ceuta y Melilla. El número de electores en el consulado de Bilbao rondaba los cuatro mil, que incluían a los del País Vasco, Navarra, La Rioja, Asturias, Cantabria y Galicia. Colas de hasta 300 metros se registraban ayer al mediodía en el Liceo francés de Barcelona, donde se habían instalado cinco mesas electorales para que los franceses que residen en la capital catalana pudieran votar en la primera vuelta de las Presidenciales. Un portavoz del consulado de Francia en la Ciudad Condal explicó que el colegio había abierto sus puertas a las ocho de la mañana, sin incidentes, y hacia las 11.30 horas había empezado a llegar un mayor número de electores. Ese mismo portavoz recordó igualmente que en el caso de Barcelona, el censo electoral era de unas trece mil quinientas personas. En Cataluña, se había instalado otra mesa en Girona. El Liceo francés de Barcelona Hasta las 18: 00 Diecinueve mesas La segunda vuelta se presenta más clara que en las elecciones presidenciales de 1981, 1988 y 1995 Hay cuatro representaciones del país vecino en España: Madrid, Barcelona, Bilbao y Sevilla