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ABC LUNES 23- -4- -2007 El ministro israelí de Finanzas deja tres meses el cargo, sospechoso de fraude Ehud Olmert. Primer ministro 29 candidata socialista. Sarkozy, por el contrario, puede ser víctima del rencor personal de Le Pen y de Bayrou, que no han desvelado sus intenciones últimas. Anoche, Le Pen y Bayrou reaccionaron amenazantes, con amargura y despecho. Sin duda, los líderes políticos no son propietarios del voto de sus electores. Pero la campaña de la segunda vuelta comienza con una paradoja de imprevisible alcance: minoritarias, las izquierdas votarán masivamente por su candidata; mayoritarias, las derechas son víctimas del despecho, división y enfrentamientos entre algunos de sus líderes. Por vez primera desde los años sesenta, Nicolas Sarkozy ha hecho una campaña conservadora, en defensa de valores propios (trabajo, solidaridad, unidad nacional, etc. Esa campaña ha triunfado, más allá de las fronteras culturales de la derecha. Ségolène Royal decidió hacer suyos algunos de esos debates (bandera, identidad nacional, trabajo, seguridad, etc. La segunda vuelta comienza hoy, con una doble apertura, al centro izquierda (Sarkozy) y al centro derecha (Ségolène) Apertura táctica (conseguir votos indispensables) y apertura estratégica: trabar las futuras alianzas parlamentarias indispensables para aplicar las políticas del nuevo presidente o presidenta. Conservadores y socialistas también comienzan hoy la larga marcha de las próximas elecciones legislativas, a mediados de junio próximo. Orgullo conservador Nicolas Sarkozy saluda a sus seguidores en el exterior de la sede electoral de su partido, ayer en París EPA El voto de la izquierda se une frente a una derecha que se muestra dividida Todos los líderes ecologistas, trotskistas y comunistas han pedido el voto para Royal. Bayrou y Le Pen no han desvelado sus intenciones ante la segunda vuelta J. P. QUIÑONERO PARÍS. ¿Puede una Francia masivamente conservadora, en la primera vuelta, ayer, dar el poder a una candidata socialista, en la segunda vuelta, el próximo 6 de mayo. Aritmética, política, social y culturalmente, la primera vuelta presidencial ha confirmado la existencia de una Francia muy mayoritariamente conservadora, que tiene varios rostros: conservador orgulloso de sus valores (Sarkozy) conservador patriótico (de Villiers) y ultraconservador (Le Pen) Históricamente, François Bayrou ha sido diputado, ministro y presidente de un partido de centro- derecha tradicional, fundado por un presidente conservador, Valery Giscard d Estaing. Todas las personalidades históricas de esa familia centrista (Simone Veil, Giscard) apoyan hoy a Sarkozy. Sin embargo, Bayrou ha hecho campaña a favor de una posible unión con la izquierda moderada. ¿Qué harán mañana sus La incógnita de Bayrou electores tradicionalmente conservadores reformistas? Quizá ni él mismo lo sepa. A la izquierda, la victoria personal de Ségolène Royal, con un resultado muy estimulante, se benefició del hundimiento comunista y del retroceso de las extremas izquierdas. Todas las izquierdas pesaron ayer en torno al 40 del voto nacional. Mucho e insuficiente. Ségolène se beneficia, sin embargo, de una reacción política de fondo: todos los líderes ecologistas, trotskistas y comunista han pedido el voto para la ABC. es Galería de imágenes sobre la jornada electoral francesa en abc. es internacional