Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 22- -4- -2007 TOROS www. abc. es toros 89 Sergio Galán se tutea con Hermoso de Mendoza SAN JORGE Plaza de toros de la Misericordia. Sábado, 21 de abril de 2007. Primera de feria. Unos 6.000 espectadores. Toros de Los Espartales, correctos de presentación y manejables. Antonio Ribeiro Telles, cuatro rejonazos de feo estilo y una veintena de descabellos. Dos avisos (pitos) En el cuarto, tres pinchazos, rejonazo y cinco descabellos. Dos avisos (silencio) Pablo Hermoso de Mendoza, pinchazo y rejón arriba (oreja) En el quinto, rejonazo (oreja con fuerte petición de la segunda) Sergio Galán, dos pinchazos y rejonazo (vuelta al ruedo) En el sexto, dos pinchazos y rejonazo (oreja) Alejandro Talavante sufrió un volteretón de espanto con su primer toro MILLAN HERCE Talavante ataca directamente el corazón de Sevilla al natural FERIA DE ABRIL Real Maestranza de Sevilla. Sábado, 21 de abril de 2007. Novena corrida. Lleno de no hay billetes Toros de Torrealta, desiguales dentro de la seriedad; 3 y 4 feos y sin remate; destacaron el extraordinario 6 el buen 1 y también el 2 aunque punteaba; el resto sacó genio; un sobrero de Zalduendo (5 bis) noble pero a menos. Sebastián Castella, de malva y oro. Estocada desprendida (oreja y leve petición) En el cuarto, bajonazo (silencio) Miguel Ángel Perera, de verde oliva y oro. Estocada ladeada (saludos) En el quinto, pinchazo hondo (silencio) Alejandro Talavante, de tabaco y oro. Pinchazo, estocada trasera y defectuosa y dos descabellos. Aviso (saludos) En el sexto, tres pinchazos, estocada pasada y dos descabellos. Aviso (saludos) ZABALA DE LA SERNA SEVILLA. La tarde se dormía en brazos de la desilusión, entumecida por la lluvia y esa humedad del Guadalquivir que oxida los huesos. La faena de Sebastián Castella quedaba por entonces como un lejano recuerdo de perfección. Faena perfecta en mal momento, al princi- pio de la corrida, con el gentío aún en fase de ubicación y concentración. Y Castella que protagonizó una lidia medida, justa, tan pulcra de temple y formas que tal vez no trepó lo debido por los tendidos. Toreó con los vuelos, sin una sola violencia, como con el capote a la verónica- -soberbia la media- como en todo momento. La facilidad que desarrolló Castella y el punto de chispa que le faltó al toro también sumaron para que la cosa se quedara en una oreja y la petición de la segunda no cuajase. En otro momento... El mal estilo del feo cuarto no le permitió redondear. Aquello, a las nueve menos cuarto, valía para el titular: Perfecta faena de Castella en mal momento Pero saltó al ruedo Soleá un toro castaño, serio, cornidelantero, astifino, hecho hacia delante, para embestir. Y planeó en el capote de Alejandro Talavante, que mejora día a día en su uso y según los días. Talavante apostó pegándole lo mínimo en el caballo, y una vez más desarrolló su mejor toreo cuando se olvidó del corsé de José Tomás, del papel que quiere interpretar, que, además, no responde a las líneas del primigenio y original ni a su versión más auténtica. Y así en la primera parte de la faena, en los medios, ligó derechazos, sobrio, recto, envarado pero emotivo. Hasta que se echó la muleta a la izquierda y cambió de registro: Talavante fue entonces Talavante para bordar el toreo al natural. Rota la cintura, la pata p alante el concepto del toreo largo, larguísimo, sensacional. Cómo sería, que antes de cuajar una docena de históricos naturales, condensados en dos series que atacaron directamente el corazón de Sevilla, uno solo de ellos por allí perdido provocó tal admiración y tal rugido que quedó en el ambiente un sonido de bravo mar de fondo. Nada para la concatenación posterior de oles. No se oía ni la música, sólo se escuchaba el toreo. El arrebato generalizado enmudeció con las bernadinas o talavantinas, porque las da distinto a to- La faena de Castella quedó como un lejano recuerdo de perfección que se frenó en una única oreja dos, cambiándole el viaje al toro en segundos de tragedia que huelen a napalm. Las dos orejas estaban arrancadas. Pero con la espada fue un desastre. Un puñetero desastre. A. T. le había dado la vuelta a la tortilla en su debú, había convencido a propios y a extraños que en su primer toro le midieron con el silencio examinador de a ver si es verdad lo que dicen de éste que ha triunfado en Madrid Y le costó un mundo calentar con un toro cargado de genio. Se tragó el ricino de un volteretón de espanto, coladas aviesas, atropellando la razón, atropellado de banderazos y enganchones. Valor a puro huevo. El personal lo terminó por valorar, y no digamos en el toreo al natural con Soleá ¡qué torazo! Perera se espesó ayer como unos callos en la nevera. Su primero se desplazaba pero punteaba con un tornillazo constantemente los engaños. Rara vez sacó la muleta limpia por debajo de la pala del pitón. Le devolvieron un quinto que parecía descoordinado, y al sobrero cinqueño de Zalduendo lo trató brutamente en un comienzo de faena que se cargó los veinte muletazos que el domecq podía aguantar en su decreciente bondad. Á. G. ABAD ZARAGOZA. Pablo Hermoso de Mendoza y Sergio Galán dieron una excelente tarde de toros. Los dos lucieron a un alto nivel y si bien el rejoneador navarro dejó de nuevo la impronta de su magisterio, el joven Galán no se arredró y trató de tú a tú al maestro. Lo mejor de Sergio Galán sucedió con el buen sexto de la manejable corrida de Los Espartales. Hizo todo muy templado, con gran limpieza y arrojo, y cuajó una faena que iba camino de la puerta grande y que se vio frenada por los dos pinchazos previos a un certero rejonazo. Pablo Hermoso destacó sobremanera con el complicado quinto, que cortaba mucho y con el que se aplicó a fondo. El portugués Ribeiro Telles no se acopló con el mejor lote. Mató fatal y a punto estuvo de ver a sus dos toros camino de los corrales.