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46 ECONOMÍAyNEGOCIOS En portada s Reguladores poco fiables DOMINGO 22 s 4 s 2007 ABC Romano Prodi, primer ministro italiano (Viene de la página anterior) AFP Posee un consejo de supervisión bancaria, así como del mercado de seguros y del de títulos de valores, y su objetivo es la garantía de integridad, estabilidad y funcionamiento apropiado del sistema financiero alemán, de modo que inversores y emprendedores tengan confianza en el mismo. Entre sus actividades destacan la supervisión, tanto de la solvencia, como de los mercados, a fin de confirmar la capacidad de garantizadores de seguros, bancos e institutos de servicios financieros y hacer cumplir los baremos de conducta profesionales. El mercado del gas y la electricidad está por su parte liberalizado desde 1998 y el objetivo del supervisor, el Energieaufsicht, es que el suministro energético a los ciudadanos sea más seguro, eficiente, barato y sostenible para el medio ambiente. Realiza su labor, delegada en los consejos regionales federados, a través de la vigilancia y prevención de cualquier limitación a la competencia, sea en forma de acuerdos de precios o monopolio geográfico de redes, de forma de posibilitar que todos los proveedores y suministradores tengan un acceso libre a la red de abastecimiento, al mercado y a los clientes. La supervisora de la prestación de servicios financieros acaba de iniciar una investigación por manipulación de acciones por el banco WestLB y antes con las ofertas de compra a Schering por Merck KgaA, an- te sospechas sobre una subida del precio; también por el curso de las acciones del grupo europeo EADS, en relación con el retraso del Airbus A 380. El BaFin investigó el pasado año una posible compraventa anticipada de acciones, vinculadas a la opa de E. ON sobre Endesa; a DaimlerChrysler por no haber informado inmediatamente de dos decisiones empresariales; la depreciación de Porsche tras anunciar con retraso su interés por Volkswagen; y a los propios fondos accionistas de Deutsche Börse- -gestora de la bolsa germana- -investigados por acuerdos ilícitos que habrían hecho fracasar la fusión entre Deutsche Börse y la Bolsa de Londres en 2006, forzando la dimisión del presidente de la germana, Werner Seifert, y de su consejo de vigilancia, Rolf Breuer. Pero el propio BaFin no se ha visto libre de escándalos y en el pasado otoño se desató un proceso por corrupción y flagrante negligencia al más alto nivel, que ha puesto en cuestión a su presidente, Jochen Sanio. Tanto, que existe ya un proyecto para una total remodelación del mecanismo de control sobre los mercados. Uno de los problemas principales es la ineficacia del BaFin para que sus investigaciones conduzcan seriamente a procesos judiciales y el último caso abandonado ha sido el del proyecto de fusión Scania- MAN- VW, que fue denunciado en Suecia. Tampoco el banco emisor federal, Bundesbank, ha estado exento en los últimos años, con la salida forzada de su presi- dente, Ernst Welteke, por haber aceptado una invitación familiar completa del Dresdner Bank para pasar el fin de año de 2001, con la entrada del euro, en un lujoso hotel de Berlín, dimisión para la que el Gobierno ejerció una gran presión. Con personalidad moral independiente En Francia, la Autorité des marchés financiers (AMF) tiene oficialmente autoridad pública independiente, dotada de personalidad moral que cuenta con prerrogativas de poder público para actuar en justicia y contra la que puede protestar, ante los tribunales toda persona jurídica La independencia de la autoridad se intenta asegurar a través de nombramientos irrevocables, de una duración de cinco años no renovables. La AMF se creó en 2003, inspirándose en la FSA inglesa, con la fusión de tres instituciones: el Conseil des Marchés Financiers (CMF) la Comisión des Opérations de Bourse (COB) y el Conseil de Discipline de la Gestion des Portefeuilles (CDGP) La AMF tiene un presidente y un comisario del FRANCIA Gobierno, al frente, ambos de dos organismos de trabajo, el Colegio de la AMF (con quince miembros, nombrados por las distintas instituciones del Estado) y la Comisión de Sanciones (integrada por doce miembros, nombrados por el poder judicial) El presidente de la AMF es nombrado por decreto presidencial. Su mandato quinquenal no es renovable ni revocable. Una vez nombrado, goza de una independencia absoluta, bajo la tutela del comisario del Gobierno, que no tiene voto y debe estar ausente durante las votaciones del Colegio y la Comisión de Sanciones. La misiones de la AMF están definidas por Ley (2003- 706 de 1 agosto 2003) protección de accionistas, en el marco de todas las ofertas de compra y venta, reguladas por los instrumentos propios de los mercados financieros; regularidad de la información pública ofrecida por los actores de los mercados financieros; buen funcionamiento de los mercados financieros; reglamentación y control de los mercados. La AMF tiene poderes de reglamentación, control, investigación, conminación, exhortación y sanción, contra los mercados financieros que, a su modo de ver, no cumplan con las normas, requisitos, reglamentaciones y legislaciones financieras. En caso de sospechas particulares contra un actor financiero, el secretario general de la AMF transmite su informe al Colegio, que delibera y vota (en ausencia del Comisario del gobierno) Llegado el caso, el informe se tramita a la Comisión de sanciones. Las decisiones se toman por mayoría simple. En caso de empate, es decisivo el voto el presidente. Independencia... pero obediencia a los políticos La panoplia de organismos reguladores en Italia se caracteriza por la exhuberancia decorativa del barroco: hay muchos, se solapan en sus responsabilidades y pugnan por llamar la atención. Todos insisten en su independencia pero, en la práctica, obedecen al dictado de los políticos y a sus continuos manejos bajo cuerda en una telaraña invisible que es el verdadero poder, al margen de quien presida cada authority La actuación del Banco de Italia con el gobernador anterior, Antonio Fazio, es bien conocida en España por sus trampas y chanchullos contra la opa lanzada por el BBVA sobre BNL hasta hacerla naufragar. Su sucesor, Mario Draghi, mantiene una linea más correcta y menos intervencionista, pero no ha cedido las competencias ITALIA que se solapan con las de la Comisión bursátil, o el regulador de los seguros, ni está en condiciones de resolver una extraña paradoja que abre la puerta a conflictos de interés: el Banco de Italia es propiedad de las entidades reguladas, empezando por Intesa Sanpaolo, propietaria de casi un tercio del capital, Unicredito Italiano, que posee un décimo, seguidos de Banco di Sicilia, Assicurazioni Generali, etc... La Consob, Comisión Nacional de Sociedades Cotizadas en Bolsa, respira un aire más moderno, aunque no ha incorporado su boletín en formato electrónico hasta enero de este año. Su funcionamiento es similar a la CNMV española, pero más lenta y más dependiente de las empresas grandes. Esta dependencia práctica de los regulados explica por qué, cuando estalló el caso Parmalat una quiebra fraudulenta seis veces superior a la de Enron, tanto el Banco de Italia como la Consob manifestaron sorpresa absoluta, algo así como la del gendarme de la película Casablanca sorprendido al descubrir juego clandestino en el café de Rick el americano donde es jugador habitual. La arquitectura del Estado italiano incluye docenas de autoridades específicas, que suelen anunciarse con el nombre de Authority igual que a un asesino de la mafia se le llama un killer Así hay la authority de las comunicaciones, de la energía, etc... En cambio, existe un Garante de la Privacy y se habla siempre de la autoridad Antitrust ya que esas palabras inglesas tienen mucha personalidad. La Autoridad para la Energía Eléctrica y el Gas se ocupa de ambas materias con el mandato legal de garantizar la promoción de la competencia y de la eficiencia así como de asegurar adecuados niveles de calidad objetivos todavía no muy alcanzados pues Italia tiene la electricidad más cara de Europa y un índice alto de apagones locales, dejando de lado uno nacional que se produjo hace tres años debido a la caída de un árbol sobre una línea de alta tensión en Suiza. La Autoridad para la Energía Eléctrica y el Gas fija los precios, define los niveles de servicio, supervisa las concesiones, asegura la libre competencia e inspecciona la calidad del suministro, con capacidad para sancionar en caso necesario. La independencia de la autoridad francesa se intenta asegurar con nombramientos irrevocables, de cinco años no renovables Información elaborada por: MARÍA JESÚS PÉREZ. MADRID JOSÉ LUIS DE HARO. NUEVA YORK MARIBEL NÚÑEZ. BRUSELAS EMILI. J. BLASCO. LONDRES RAMIRO VILLAPADIERNA. BERLÍN JUAN PEDRO QUIÑONERO. PARÍS JUAN VICENTE BOO. ROMA