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16 ESPAÑA DOMINGO 22 s 4 s 2007 ABC Zapatero lanza hoy la campaña del 27- M, pero trabaja ya en su programa para 2008 El líder del PSOE hará ahora el balance de su gestión para centrarse ante las generales en nuevas propuestas e ideas, que él mismo ha empezado a esbozar GONZALO LÓPEZ ALBA MADRID. Zapatero lanza hoy la campaña del PSOE para las elecciones municipales y autonómicas del 27 de mayo- -formalmente precampaña porque la campaña no puede comenzar oficialmente hasta el 11- -con una gran fiesta socialista en el emblemático Palacio de Vistalegre, donde los organizadores esperan congregar a más de 25.000 personas. El presidente del Gobierno aprovechará el mes largo que falta hasta el 27- M, durante el que recorrerá todas las comunidades autónomas, para anticipar el balance de su gestión, entre otras razones porque quiere romper la tendencia habitual en los partidos gobernantes y que su campaña para las generales de 2008 no se centre en vender lo realizado, sino en nuevas ideas y propuestas Este planteamiento lo viene trasladando de forma genérica a la ejecutiva del PSOE, en cuyas reuniones repite desde hace algún tiempo que los ciudadanos no votan por agradecimiento sino por expectativas de futuro De hecho, según fuentes próximas, Zapatero ya dedica parte de su tiempo libre a bosquejar las líneas maestras sobre las que quiere que trabaje el partido para, tras las vacaciones del verano, preparar el programa para las elecciones generales. La guía de campaña elaborada para los comicios del 27- M confirma este planteamiento. El PSOE se marca como objetivo movilizar a los 11 millones de 2004 G. L. A. MADRID. La guía de campaña del PSOE recuerda que las municipales de 2003 señalaron el final de un ciclo político con la apostilla de que esta convocatoria ha sido el anuncio del cambio también en otras ocasiones. Pero, aunque esta es la expectativa del PP, cree que llega a la cita con una tendencia generalizada a mejorar sus resultados y no prevé otra cosa que volver a ser la fuerza más votada y gobernar más autonomías y municipios. Para lograrlo, se ha planteado como objetivo volver a llevar a las urnas a los 11 millones de españoles que le dieron su voto en 2004, tres millones más de los que había recibido un año antes en las municipales. Esos votos de diferencia no corresponden a ningún otro partido: corresponden a ciudadanos que han votado socialista en las elecciones generales y se han abstenido en las municipales se indica en la guía para concluir que la movilización es el elemento más importante de su campaña. Mitin con duendes, demonios y efectos especiales José Blanco sigue innovando la puesta en escena de los mítines socialistas. El de hoy está previsto que se caracterice por la música y los efectos especiales, con un desfile alegórico de cabezudos, demonios, dragones y duendes- -símbolos de ideales, no de personajes políticos- en un montaje teatral de Els Comediants que precederá a las intervenciones políticas, que serán presentadas, de nuevo, por la actriz Rosa María Sardá. El debate sobre el estado de la Nación, que se celebrará en junio, será el rubicón entre los dos comicios Así, destaca que esta convocatoria tiene una especial complejidad ya que se desarrollará en un doble plano: por un lado, el debate de ámbito nacional sobre las cuestiones de carácter general; por otro, el debate específico de cada municipio y o comunidad, protagonizado por los candidatos Añade que la diferencia esencial respecto a 2003 es que ahora estamos en el Gobierno de España por lo que esto será una referencia obligada del debate electoral y, por tanto, tenemos que estar en condiciones de explicar y defender no sólo la política general del Gobierno de España, sino también la desarrollada en cada territorio La gestión del Gobierno la resume en dos rasgos identificatorios: progreso socioeconómico e intensidad reformista Aunque después aún se discutirán los Presupuestos del Estado, el debate sobre el estado de la Nación, previsto para junio, será el rubicón entre la cita electoral de mayo y la campaña para las generales. BAMBI MUERDE La progresiva depuración del Gabinete confirma, por vía experimental, que el modo de administrar el país que ha inaugurado el presidente es telepático ció, en enero, que no seguiría en el Ministerio después del 2008. Desde entonces, se ha producido una fuga de altos cargos en la casa de que es titular. Suman ya diez. La era Solbes, en fin, ha concluido su ciclo. ¿Por qué no quiere repetir Solbes? Dos disparates han colocado al ministro, seguramente, al borde de la dimisión formal. Primero, el lío de la financiación autonómica, fruto a su vez del melón estatuario abierto por el presidente. Segundo, la gestión monstruosa de la OPA sobre Endesa, cuyo punto de arranque fue una conspiración catalana y cuyo desenlace ha sido la gigantesca chapuza cocinada personalmente por Zapatero con el portentoso Prodi. Estos dislates se produjeron en un contexto que tampoco era bueno. Solbes entró en el Ministerio como representante de la vieja guardia socialista, es decir, de los cuadros que habían acreditado que sabían lo que era gobernar. Se resumió la situación afirmando que se necesitaba a alguien que infundiese confianza a los mercados. Ese alguien, por antonomasia, era Solbes, ex ministro, ex comisario europeo, ex varias cosas solemnes y por lo común bien desempeñadas. Zapatero aceptó la tutela de Solbes como un mal menor e hizo a continuación todo lo que estaba en su mano por sacudírsela. Eligió dos procedimientos, el primero de ellos absolutamente espontáneo: adoptar decisiones claves por su cuenta. Además, introdujo en el organigrama a gente de su confianza y colocó espías en lugares estratégicos, como la CNMV Los espías vigilaban a las personas recomendadas por el ministro. Todavía peor: marcaban o trababan por los pies a cargos que por su propia naturaleza debían ser independientes del Ejecutivo. El escandalazo de la CNMV aún no extinto, revela la gravedad de lo ocurrido y la infinita resignación que exige ser miembro del gabinete presidido por el actual secretario general del PSOE. Los espasmos de Zapatero han arrasado al equipo ministerial. La anterior ministra de Educación fue cesada al día siguiente, o casi, de que se aprobase su ley de educación. No reci- Álvaro Delgado Gal xisten dos maneras de dimitir. O se dimite preventivamente, o se dimite sobre la marcha. En el primer caso no asistimos, formalmente, a una dimisión. No se verifica la interrupción voluntaria de un trabajo ya iniciado, ni se manifiesta una disconformidad urgente con las personas de las que se ha recibido un determinado cometido, administrativo o de gobierno. Pero permanecen otros factores, en cierto modo, los más importantes. En esencia, el dimisionario preventivo se considera incompatible con las circunstancias en que tiene que desarrollar su labor. Esto es lo que ha pasado con Solbes, según una información publicada esta semana por un diario económico solvente. Parece que Solbes anun- E bimos explicación alguna. La ministra, una resignada ejemplar, se limitó a expresar su agradecimiento por haber merecido la confianza- -fugacísima- -de su jefe. El ex ministro de Justicia ha sido remitido a Canarias contra su voluntad y por razones que se conocen pero que no se pueden decir: el Gobierno, muy apretado por la necesidad de abrir espacios a HB, necesitaba un peón de brega, no un hombre capaz de formular reservas impertinentes. La ministra de Sanidad, ex en la práctica, aunque no en los papeles, fue desautorizada en público por Zapatero a raíz del episodio del vino. Elena Salgado es una imprudente, y probablemente, una fanática. Pero una consideración mínima hacia el decoro público, y hacia la propia persona de la ministra, habría recomendado que ésta hubiese sido informada de la desaprobación de su presidente por métodos menos ejecutivos. Otro maltratado por Zapatero, pero, sobre todo, por él mismo, es Rubalcaba, el muñidor noctívago de la época felipista. Durante los días de desconcierto subsiguientes al atentado, Rubalcaba anunció, por activa y por pasiva, que el proceso de paz estaba irreversiblemente roto. La comparecencia parlamentaria de Zapatero indujo a pensar lo contrario. Un ministro del Interior con una opinión razonable sobre sí mismo, habría dimitido. Pero Rubalcaba cultiva una visión pesimista sobre la naturaleza humana, una visión de la que no excluye a su propia persona, y ahí sigue. Nadie cree ya, no obstante, que ejerza una jurisdicción relevante en la política del Gobierno. El desistimiento de Solbes produce una sensación de agobio. Aunque no ha podido hacer mucho, su mera presencia en el grupo que posó ante los fotógrafos cuando se hizo pública la formación del Gobierno, generaba cierto sentimiento de tranquilidad, quizá supersticioso. Existían elementos que podíamos identificar con la política en la acepción rutinaria, homologable, de la palabra. Ahora nos queda Zapatero, en estado casi puro. La progresiva depuración del Gabinete confirma, por vía experimental, que el modo de administrar el país que ha inaugurado el presidente es telepático: se hace lo que se le ocurre, por motivos no siempre claros o, cuando menos, bien expuestos. Cuando el rayo telepático tropieza con un obstáculo, el obstáculo estalla, lo mismo que las naves espaciales al ser interceptadas por el fuego enemigo en la Guerra de las Galaxia Y es que los ojos dulces no están reñidos con una dentadura firme. Hemos descubierto que Bambi muerde.