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ABC DOMINGO 22- -4- -2007 Justicia rectifica a un juez y permite a una mujer recuperar su nombre original francés 13 ELECCIONES MUNICIPALES (Estimación de voto) Voto real Elecciones Municipales 2003 Hipótesis participación: 65 PP PSOE (34,3) 36,2 (6,1) 5,7 IU OTROS 38,3 (34,8) 19,8 (24,8) aportan los entrevistados, la baja valoración de Rajoy tiene una explicación: los ciudadanos consultados que votaron en las últimas elecciones a partidos de la izquierda puntúan muy bajo a Rajoy en la encuesta. Desde luego, bastante más bajo que la valoración que hacen los entrevistados del PP respecto a Zapatero o al coordinador general de IU, Gaspar Llamazares. Así, para los votantes del PSOE, Rajoy se merece un 2,9, mientras que los votantes del PP puntúan a Zapatero con un 3,1. Los que votaron a IU en las generales son los más críticos con Rajoy, ya que le dan sólo un 1,7, mientras que a Zapatero le valoran con un 6,3. También es cierto que Zapatero consigue mejor nota entre los suyos (un 6,8) que Rajoy entre los que votaron al PP (un 6,3) El dato curioso lo aportan los simpatizantes de IU, siempre tan autocríticos con su formación política y sus líderes: valoran más a Zapatero (un 6,3) que a Llamazares (un 5,8) El ajustado resultado entre los dos grandes partidos nacionales, o empate técnico, se produce a poco más de un mes para las elecciones municipales del 27 de mayo, que coincidirán con las autonómicas en 13 Comunidades (todas menos Galicia, País Vasco, Cataluña y Andalucía) VALORACIÓN GOBIERNO Y OPOSICIÓN Escala de 0 a 10 puntos 10 9 8 7 6 5 4 3 2 1 0 el conjunto de España, con el 38,3 por ciento de los votos, frente al 36,2 por ciento que conseguiría el PP, según el Barómetro de Metroscopia. La diferencia de 2,1 puntos entre PSOE y PP sería ligeramente superior a la que consiguieron los socialistas en mayo de 2003 (34,8 por ciento frente al 34,3 por ciento) La participación será una de las claves en estas elecciones, y los dos grandes partidos se están volcando en la movilización de sus electorados. Según el barómetro, cabe estimar que la participación será levemente inferior a la registrada en 2003: podría ser del 65 por ciento, frente al 67,7 por ciento de hace cuatro años. El éxito o fracaso en las elecciones municipales no depende tanto del porcentaje global de votos como de las batallas políticas que se produzcan en determinadas ciudades. Es el caso de Madrid, donde Zapatero se ha involucrado de manera personal con su candidato, Miguel Sebastián, y una nueva derrota del PSOE frente al PP de Alberto Ruiz- Gallardón sería, por tanto, un fracaso del presidente del Gobierno. En el barómetro, los entrevistados también hacen una valoración de la gestión del Gobierno y de la oposición del PP. El Gobierno consigue un 5,3, tres décimas más que en febrero (5) aunque sigue por debajo de la valoración que tenía hace un año (5,8) La oposición del PP merece el suspenso de los encuestados (3,8) aunque de nuevo aquí se observa cómo la izquierda es más radical en sus calificaciones y los votantes del PSOE valoran peor el trabajo del PP (2,9) que los votantes populares respecto al Gobierno socialista (3,2) Ángel Collado DESCONCIERTO DEMOSCÓPICO odos los sondeos, privados o del CIS, se han abonado desde el pasado verano a la hipótesis del empate técnico entre el PSOE y el PP en intención de voto con variaciones de menos de dos puntos según los acontecimientos de las fechas en que se realizan los trabajos de campo. Y sobre ese supuesto se retroalimentan las tácticas de Gobierno y oposición. Siempre a la contra. Unos para frenar el ascenso del PP que logran a medias, otros pa, ra acelerar el desgaste del PSOE, sin conseguirlo del todo. Un mes, el empeño de Zapatero en negociar y ceder ante ETA pasa factura a los socialistas. Al siguiente, el Ejecutivo pasa al contraataque, desata otra campaña de estigmatización de la derecha y denuncia de la crispación el PP vuelve a chocar con el 11- M, pierde terreno, y otra vez llega el equilibrio o una ventaja tan corta como provisional. En una legislatura en que todo es inédito porque el Gobierno ha puesto por delante de la gestión los cambios institucionales y se aplica a la ruptura de los consensos mientras que la oposición, desbordada, se consagra a defender el sistemay su propia supervivencia, los sondeos no son capaces de atisbar de qué lado T Las batallas locales Barómetro Febrero 2007 5,3 (5,0 3,8 (3,8 Gobierno PSOE Partido Popular Votantes PSOE PP 6,6 3,2 2,9 6,0 Con una hipótesis de participación del 65 por ciento, de nuevo hay que hablar de empate técnico, ya que la diferencia es pequeña. El PSOE sería el partido más votado en las próximas elecciones locales en ABC. es Más información sobre la precampaña electoral, en www. abc. es El fenómeno del voto oculto debido a la agresividad del debate, distorsiona los sondeos puede estar decantándose la opinión pública. Y es posible que de ninguno, porque Zapatero es el primer presidente del Gobierno de nuestra democracia que ha perdido la iniciativa sin que el jefe de la oposición se haya hecho con ella, como ocurrió con Felipe González en 1982 o José María Aznar entre 1995 y 1996. Dicen los expertos que la bonanza económica más la habilidad y el poderío mediático del PSOE explican que los errores de Zapatero no hayan hundido la intención de voto hacia los socialistas. Y que la torpeza del PP en la propaganda y la mala imagen de Rajoy, por su oposición a cara de perro, dificulta el vuelco. Ante las tablas teóricas el presidente da por muerto su proceso con ETA, pero se le nota que lo mantiene por debajo del tablero. Este mes pasará la prueba de dejar o no presentarse a las elecciones locales al brazo político de los terroristas. Rajoy intenta por su parte combatir la caricatura que los socialistas han decidido presentar del jefe de la oposición como un político extremista y antiguo del que no hubo rastro en la entrevista del jueves. Pero hay un dato coincidente en todos los sondeos que no acaba de cuadrar con las conclusiones. El hecho de que sean mayoría los encuestados que expresan poca o ninguna confianza en el presidente del Gobierno casa mal con que pueda seguir el primero en imagen e intención de voto. Tampoco se entiende que el jefe de la oposición no llegue ni al 4 en valoración de líderes- -como Aznar cuando ganó las elecciones- pero al PP le auguren hasta un 40 por ciento de los votos, un porcentaje para gobernar. La clave de todo ello puede estar en un fenómeno de voto oculto hacia un PP cuya persecución es el objetivo del Gobierno. O hacia un PSOE que logre cargar a la oposición con la culpa de la fiebre de la crispación sin que importe la enfermedad que la origina: la política rupturista de Zapatero.