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10 LA ENTREVISTA www. abc. es DOMINGO 22- -4- -2007 ABC Si de mí dependiese, yo no habría hecho nunca una ley de memoria histórica como la española Paul Preston s Historiador e hispanista británico Para Preston, una de la situaciones más preocupantes en España es el estado de crispación política aunque considera que eso no se refleja en la sociedad POR EMILI J. BLASCO LONDRES. Como especialista en la Guerra Civil española y en los avatares posteriores de España, el historiador inglés Paul Preston cree que el actual clima de crispación política son burbujas en la superficie algo transitorio y fomentado en parte por determinados medios de comunicación que no refleja el común sentir de los españoles. Profesor Príncipe de Asturias de Estudios Españoles Contemporáneos en la London School of Economics, Preston considera que la memoria histórica debiera ser sobre todo tarea de los historiadores y no objeto de ninguna ley. Es autor de libros sobre la Guerra Civil, Franco y el Rey Juan Carlos I y ahora llega a las librerías Idealistas bajo las balas -España vive un clima de crispaItalia, que querían minar la posición de Gran Bretaña y de Francia y les venía de perlas una guerra en España, y esa situación atrajo después a los soviéticos. Hoy en día, España forma parte de la Unión Europea. ¿Realmente cree que es algo- -Soy gran admirador de la transición española y creo que se hizo con un altísimo espíritu de ciudadanía por ambos bandos. La izquierda moderada, que era la mayoritaria, participó con la derecha progresista en hacer el compromiso que fue la transición. Y yo sinceramente creo que ese espíritu todavía vive. No soy nada alarmista. Durante el franquismo se supo poco sobre los muertos de un bando y luego durante la transición no era conveniente sacar el tema, que finalmente ha salido en los últimos cinco o seis años. El querer saber dónde están los cadáveres para poder llorarles y ponerles flores es algo muy humano, que no tiene por qué ser un síntoma de deseos de revancha. Hay que distinguir entre los deseos de revancha y lo que, en muchos casos, son deseos de justicia. ¿Qué le parece la Ley de Memo- -Lo de la ley es muy complicado. A mí, personalmente, me resulta muy incómodo que se empiecen a hacer leyes sobre estas cosas. Creo que estaría mucho mejor hacer leyes sobre asuntos como los archivos, con el fin de que estén abiertos, bien cuidados y resulten de acceso libre. Por otro lado, como parto de la base de que el golpe de Estado del 36 fue ilegítimo y por tanto para mí la inmesa mayoría de los procesos que se hicieron fueron ilegítimos, sí estaría a favor de anular las sentencias, porque además los procesos no tenían ninguna base jurídica. Pero en general pienso que se trata de algo muy dificil, como ha quedado claro en países donde ha habido comisiones de la verdad, como en Argentina, Chile o Sudáfrica. En realidad, tengo sentimientos muy ambiguos: apoyo el deseo de justicia de los familiares que no saben lo que les pasó a los suyos, pero también entiendo que hay que ser muy cauteloso en el ambiente actual de España. Si de mí dependiese, yo no habría hecho esa ley, pero yo soy un extranjero sin voz ni voto. transitorio? ción que algunos comparan con cierto clima previo a la Guerra Civil. ¿Estamos de nuevo ante las dos Españas? Uno de sus libros habla de las tres Españas, ¿qué está ocurriendo para que la vía conciliatoria no se imponga claramente en la sociedad española? -La situación actual de crispación, y lo digo con cautela porque al fin y al cabo soy un extranjero que vive fuera y sigue las cosas a distancia, es algo así como burbujas sobre la superficie, más que algo que refleje profundas divisiones en la sociedad. Mi impresión es que esa crispación no afecta a la inmesa mayoría de los españoles, no les importa. En cuanto a los medios, hay una guerra de palabras, alimentada mayormente por la Cope y en cierto sentido por El Mundo Personalmente creo que es un enorme error político de parte de la derecha el dejarse arrastrar al terreno de la crispación, porque desplaza cada vez más al PP del centro, que es donde está la inmensa mayoría de la población española. ria Histórica impulsada por el Gobierno? CLIMA PREBÉLICO Hablar de situación prebélica es absurdo porque es una expresión que recuerda al año 36 TRANSICIÓN ¿Determinar la verdad histórica no debería ser más bien una tarea de los historiadores? -Lo que tenemos con la Guerra Civil es una herida que no cicatriza, pero creo que es cuestión de dejar salir el veneno, y eso no es para siempre. Creo que eso en dos o tres años habrá pasado y que la Guerra Civil habrá llegado a ser territorio de historiadores y no de polémicas interesadas, que es lo que tenemos ahora. -Usted critica el revisionismo- -Cualquier historiador serio -Sinceramente, creo que la situación actual es transitoria. Para decir lo obvio, hablar de situación prebélica me parece absurdo porque es una expresión que hace comparación con el año 36. Y hay dos inmensas diferencias que para mí imposibilitan que ahora pueda hablarse en esos términos. Una es la situación económica y social de España. En el año 36, la República supuso una amenaza a unos intereses que podríamos llamar oligárquicos: la reforma agraria, las ocupaciones de tierras... Hoy en día la democracia supone el contexto para una prosperidad que beneficia a casi todos. La segunda es el marco internacional. En el 36 había una situación de preguerra europea, había dos potencias, Alemania e -Uno de los reconocidos aciertos de la transición democrática española fue la ausencia de ánimo revanchista. ¿Cree que ese espíritu se ha terminado? Soy un gran admirador de la transición española por su altísimo espíritu de ciudadanía emprendido por autores como Pío Moa. La senda que siguen los nacionalistas escoceses -Los nacionalistas escoceses plantean un referéndum de independencia como principal reclamo para las elecciones de Escocia de mayo. ¿Es algo que copiarán nacionalistas catalanes y vascos? ERC ya ha hecho uso de la idea. -No sé qué pasos seguirán los nacionalismos en España, pero lo del referéndum en Escocia, o se plantea de una forma absolutamente descafeinada, con lo cual viene a dar igual, o los problemas prácticos serían imposibles. En eso del referéndum hay sobre todo un uso de los simbolismos. Quizás por todo eso aquí pocos se llevan las manos a la cabeza, algo que me extraña si se compara con lo que podría ocurrir en España con una iniciativa semejante. Los escoceses están totalmente integrados en todos los niveles de la vida inglesa, como rectores de universidades o directores de multinacionales, la mitad del Gobierno tiene origen escocés, como el probable próximo primer ministro, Gordon Brown, y además son escoceses buena parte de los miembros de las Fuerzas Armadas. Por otra parte, Escocia tiene ya una gran autonomía, con un sistema de educación, por ejemplo, totalmente distinto al inglés, y la verdad que muchísimo mejor.