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6 OPINIÓN DOMINGO 22 s 4 s 2007 ABC AD LIBITUM EL MAL PERDER DEL PSOE L PSOE, como acredita su conducta a lo largo de más de un siglo de protagonismo en la vida española, tiene mal perder. Cuando no le gusta la marcha del juego y las circunstancias le son adversas, o contrarias a sus deseos, tiende a propinarle una patada a la mesa y dar la partida por zanjada. Algo tan mínimo como los debates, sucesivos y televisados, de José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy con un centenar de ciudadanos se ha cerrado con la evidencia de la superioridad comunicadora y dialéctica- -no necesariamente política- -del líder del PP. Como suele suceder en esta etapa del rodillo sociaM. MARTÍN lista, su poderosa máquiFERRAND na de propaganda se ha puesto en marcha, con espasmos y convulsiones, para rebajar el éxito del monopolista de la oposición. No sólo José Blanco, en quien caben todos los despropósitos sectarios, sino también María Teresa Fernández de la Vega, igual de insidiosa pero más astuta que su compañero, se han apresurado a exigir que el PP haga público el sueldo que recibe su presidente. La exigencia es legítima. Dado el mecanismo financiero que deforma nuestro sistema representativo es el Presupuesto el que, lógicamente, retribuye a los cargos electos y, ya contra la razón, la subvención de la que, de hecho, viven los partidos, también es pública. Rajoy, en TVE se salió por la tangente cuando se limitó a responder a una ciudadana, tras confesar los 300 euros de su milagrosa supervivencia, que sus ingresos son más elevados. Pienso que expresarlos en una cifra concreta hubiera parecido descortés y prepotente, al menos ante la pensionista que planteó el caso. Lo que habría que saber, para valorar si nuestros representantes nacionales, autonómicos o locales están bien o mal pagados, es si obtienen en la política ingresos mayores o menores que en su vida anterior. Especialmente en los casos, no demasiados, de quienes hayan llegado a ser personas antes de ser personalidades. Es evidente que Rajoy, titular del Registro de la Propiedad en Santa Pola, un centro de efervescencia constructora e inmobiliaria, pierde dinero con su dedicación política. Y, ¿qué? Esa es su elección y está tan dentro de su privacidad que casi sonroja considerar el asunto. Lo importante no es el coste de un político, sino su relación calidad precio A Rajoy nos lo podemos permitir, no es de los caros. De no haber sido la cuestión de su salario, los socialistas hubieran buscado cualquier otro pretexto para difuminar el acierto de su presencia pública. Es más, me atrevo a augurar que, a pesar del éxito de audiencia de Tengo una pregunta para usted... el programa tiene ya contadas sus próximas ediciones. A Zapatero, por razones de genética partidista, no le gustan los juegos en los que no tenga la seguridad de ganar y eso, dadas sus limitaciones, irá incrementando sus silencios y restringiendo sus apariciones. En el Congreso, a pesar de sus promesas iniciales, ya lo ha hecho. PROVERBIOS MORALES REVISIONISMO tancia de las tradiciones enfrentadas: El respeto por L pasado martes murió René Rémond, el gran nuestros ancestros- -escribe Rémond- -no nos ha impemaestro de la Historia política francesa. Tenía dido pensar que no todo en ellos fue admirable ni merece ochenta y ocho años, pero no había dejado de trabaser conservado. No tiene sentido querer conservarlo tojar y reflexionar sobre el pasado y el presente. Probabledo, en un reflejo pasatista e incluso diría que integrista, mente se ha ido con la decepción de desconocer el resultautilizando un vocabulario religioso que no está fuera de do de las elecciones, aunque también, sin duda, con la eslugar aquí. Ciertas realidades tuvieron su época, aunque peranza de enterarse del mismo antes que sus compatriootras merezcan ser conservadas tas, porque era un cristiano sin fisuras y creía en la vida Puro sentido común, por tanto, del que la izeterna. En los últimos tiempos, como ya no podía quierda española no parece andar sobrada. En el escribir, recurrió a publicar sus conversaciones debate televisivo del pasado jueves con Rajoy- -lo con Marc Leboucher, uno de sus discípulos. En llamo debate con bastante generosidad, porque 2005 apareció Le nouvel antichristianisme, donde hubo instantes en que se asemejaba a un linchadaba un repaso a la ofensiva contra la Iglesia catómiento- alguien arrojó al presidente del Partilica desde diversos frentes (el caso Butiglione, las do Popular un terminacho- ¡revisionismo! -invectivas de Michel Onfray, etc. Su defensa del que los maoístas de mi juventud reservaban en cristianismo, sin embargo, podría parecer a los exclusiva a Santiago Carrillo. Es curioso, porque lectores españoles excesivamente desapasionaJON si la manía de revisar o de re- visionar caracterida y racional. Es cierto. Sin emboscarse tras un JUARISTI za a alguien hoy día, no es precisamente a la dereobjetivismo a ultranza, Rémond desmonta los archa. La izquierda, en cambio, está hundida hasta la peinegumentos de la crítica militante con la frialdad de un hista en un revisionismo maniqueo que sigue un modelo citoriador riguroso cuyo afán ha sido siempre entender la nematográfico. Porque de eso se trata, de visionar de nuecomplejidad de la política. A mí, personalmente, me gusvo la película de la guerra civil, convirtiendo a los reputa ese estilo que ha investido al catolicismo francés de blicanos en dibujitos de Walt Disney y a los franquistas una sólida respetabilidad intelectual. La obra fundamenen vampiros. Una nación que se precie de serlo no aguantal de Rémond, La Droite en France (1954) ha sido un mota una memoria semejante, o sea, una visión de su pasadelo constante no sólo en el ámbito académico francés, sido dirigida contra toda posible voluntad de vivir juntos. no también para muchos historiadores de otros países Personalmente, el revisionismo implícito en la pro (en 1982 vio la luz un complemento indispensable de la puesta de anulación retrospectiva de las sentencias de misma, Les Droites aujourd hui) pero me interesa llalos tribunales franquistas me toca las narices. Fui uno mar la atención sobre otro de sus libros de conversaciode los diez mil españoles juzgados por el Tribunal de Ornes con Leboucher, un modesto prodigio de lucidez tituladen Público y uno de los menos de diez mil que fueron condo Une memoire française (2002) en el que pone en claro todenados por el mismo. No pienso pedir a la España demodo ese barullo de la memoria histórica que ahora nos aflicrática indemnización alguna por mis sufrimientos bage. Según Rémond, Francia también sufrió el desgarro jo la dictadura, y esto no tiene nada que ver con el perdón producido por memorias antagónicas que venían de su (o sea, con un revisionismo contemporizador) sino con particular guerra civil- -la Revolución- -y que eclosionacierto sentido de la dignidad y, desde luego, con el convenrían en diversos momentos como concepciones de la nacimiento de que no todo- -ni mucho menos- -de lo que hición incompatibles entre sí. Sin embargo, la nación franzo la oposición clandestina al franquismo fue admirable cesa se mantuvo porque predominó la voluntad de vivir ni merece ser inscrito en mármoles. juntos y la correlativa decisión de relativizar la impor- E E ¿Cómo está de sabor el desenterramiento, señor presidente?