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21 4 07 EN PORTADA Almenara Vivir a la romana (Viene de la página anterior) distorsionada porque, entre otras cosas, es difícil hacer ese esfuerzo de imaginación si nunca se ha visto antes un modelo completo, sin ruinas, de, por ejemplo, una casa o villa romana. Tal es la conclusión a la que llegó la Diputación de Valladolid cuando decidió recrear una Casa Romana (pars urbana) como parte del Museo de las Villas Romanas de Almenara, a once kilómetros de Olmedo. En un esfuerzo de promoción de los pueblos de la provincia, se ha reconstruido la réplica de una lujosa residencia de una villa bajoimperial (siglos IV- V d. C) al lado de las fabulosos rui- Dormitorio del señor. Arriba, mosaico con el mito de Pegaso nas de la Villa Romana que un agricultor descubrió por casualidad hace años. Todo empezó el 5 de julio de 1967, cuando un labrador de la zona, con mucha sensibilidad, descubrió esta villa y, por su cuenta, invirtió el dinero que tenía en intentar recuperarla. Tras su fallecimiento, la Diputación de Valladolid, allá por los años 90, consideró que debía continuar la labor y, tras una buena inversión para los trabajos arqueológicos de la vivienda y sus mosaicos, se pudo visitar la villa. Estaba ubicada en un lugar de tierra arenosa y, para no sufrir el expolio de los gamberros, en 2006 se cubrió y protegió el recinto, un total de 4.800 metros cuadrados. Dentro quedó la villa, una granja de la época que ha tenido una dilatada historia antes y después del Imperio Romano. En esta villa del Bajo Imperiose llevaron a cabo todo tipo de investigaciones, y al final se decidió hacer al lado, en un recinto especial, un museo interactivo que se abrió en 2005. Un museo que incluye una sala de exposiciones Hogar y oficina Datos prácticos Horario: De martes a domingos: 10,30 a 14,00 y 16,30 a 19,00 h. Lunes cerrado (excepto festivos) Información Tl. 983 626 036 www. museodelasvillasromanas. com Carretera N- 601 Valladolid- Adanero Km 137 permanente- -con objetos que aparecieron durante las excavaciones- -y otras que albergan diversos aspectos didácticos, con paneles que explican la vida en las villas romanas y los oficios que allí había, porque una villa era una explotación agrícola y ganadera donde se cultivaba de todo... salvo lo que vino después de América. Lo que ningún arqueólogo sabe es cuántas personas vivieron en la villa romana de Almenara. Sí se conoce que en ella moró desde el siglo IV al V una familia rica (un terrateniente de la época) y sus esclavos; y a su alrededor, un grupo de campesinos en régimen de servidumbre, porque todas las tierras del entorno de la villa se cultivaban. Esta familia latifundista cultivó la tie- rra para consumo propio durante dos siglos, pero también la explotó como negocio, pues el excedente se vendía probablemente en el mercado de Coca, la ciudad próxima más importante de esa época romana. Las ruinas de la villa romana se pueden visitar a través de pasillos levadizos (a un metro del suelo) que discurren por todas sus dependencias, tanto las que tenía el señor de la casa para vivir con su familia como las que utilizaba para recibir. La labor de cerramiento para proteger la villa es del arquitecto Roberto Valle con paredes de lamas de iroco, vigas de acero y techo de chapa. Con la doctora Margarita Sánchez, arqueóloga del recinto, recorrimos el Museo de las Villas Romanas, que incluye la villa, el mu-