Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES 20 s 4 s 2007 Elecciones presidenciales en Francia INTERNACIONAL 37 Candidatos en busca del voto de la Francia profunda F. A. TOULOUSE. Es la cuarta ciudad del país y reunía los elementos ideales para coronar la campaña con la guinda de la apelación a la Francia profunda. Por eso vino Ségolène ayer a la ciudad pirenaica, que recibió también la víspera la visita de dos de los candidatos antisistema más estrafalarios. Toulouse simboliza, como otras urbes francesas, el país de los trescientos tipos distinto de queso, la Francia rural del tractor y del caballo que quiere monopolizar como emblema el candidato centrista François Bayrou, al que los últimos sondeos vuelven a otorgar un lugar bajo el sol en la primera vuelta de este próximo domingo. El miércoles aparecieron por Toulouse la pipa y los colosales bigotes de José Bové, el símbolo de la opción antiglobalización y enemigo declarado de la hamburguesa rápida. Reunió a 4.000 personas en el Palacio de Exposiciones, donde ayer la Royal impuso la medida de su categoría de primadona de la izquierda francesa. La candidata troskista Arlette Laguiller se limitó a visitar a los Hijos de Don Quijote el movimiento a favor de los sin techo, y arrancó lágrimas y hurras entre los cuatro centenares de nostálgicos del comunismo impenitente cuando se dirigió a ellos con el apelativo familiar de ¡proletarias, proletarios! La derecha no ha estado del todo ausente de Toulouse. También el pasado miércoles, la diputada de la UMP Valérie Pécresse lanzó en esta ciudad las 72 horas para ganar en nombre de su jefe de fila, Nicolas Sarkozy, con un mensaje dirigido a las familias y centrado en la plataforma de valores en los que el candidato conservador pone todo el acento en los últimos días de campaña. Pero la región de Toulouse pertenece a la izquierda institucional francesa, y ayer Ségolène Royal se sintió aquí como pez en el agua, en medio de una borrachera de gritos de ¡presidenta, presidenta Banderas rojas, rosas socialistas... y algunas ikurriñas pidiendo la libertad de presos etarras. Pero pocas banderas nacionales, pese a que Ségolène ha hecho de este símbolo patrio uno de los leitmotiv de su campaña. El primer mensaje de la candidata socialista no ha penetrado aún en el imaginario de la izquierda de la Francia profunda. Ségolène Royal entrega una rosa a José Luis Rodríguez Zapatero, que acudió ayer en su apoyo al mitin de Toulouse AFP Cruce de piropos triunfalistas entre Zapatero y Royal en Toulouse El presidente del Gobierno español apoyó ayer a la candidata al Palacio del Elíseo en un mitin entusiasta del Partido Socialista Francés (PSF) en Toulouse FRANCISCO DE ANDRÉS ENVIADO ESPECIAL TOULOUSE. Ségolène, lo mejor para ti, para Francia, está por venir, empieza el domingo cuando los franceses hablen. Siempre estaré a vuestro lado Con esta frase redonda, familiar en sus discursos electorales, concluyó ayer José Luis Rodríguez Zapatero su discurso de apoyo en Toulouse a la candidata presidencial por el Partido Socialista Francés (PSF) Ségolène Royal, a tres días de la primera vuelta electoral. En su discurso ante un público entregado en el Palacio de Congresos de Toulouse, la candidata socialista justificó con creces el apelativo de zapatera que recibió de la prensa cuando en 2004 se convirtió en la primera mujer presidenta de una región, la de Poitou- Charentes. Ségolène agradeció la presencia en el mitin de Rodríguez Zapatero, al que definió como un jefe de gobierno creativo y profundamente reformista y recordó el papel jugado por Toulouse como centro de acogida de los republicanos huidos de la España franquista. Pero más allá de los cumplidos de rigor entre compañeros de partido, el larguísimo elogio que ayer dirigió la candidata socialista al presidente del gobierno español quiso poner de relieve un mensaje: si Ségolène llega al Elíseo el 6 de mayo, su política para Francia tratará de seguir la plantilla de la de Zapatero, de la que ayer los socialistas de Toulouse escucharon un relato idealizado y mitinero, casi sonrojante. Respetó su promesa y retiró las tropas de Irak dijo Royal arrancando una sonrisa aún más amplia a Rodríguez Zapatero. Tú has descentralizado España y yo me comprometo a descentralizar Francia para lograr más eficacia en la gestión pública Ségolène prosiguió su rosario. Tú has luchado contra el machismo y la violencia de género, y después tuviste el coraje de hacer la ley del matrimonio homosexual Eres- -el ditirambo tocaba todos los palillos polémicos de la gestión de su ídolo político- -un hombre de coraje, y cooperaremos en la lucha contra el terrorismo Ninguna pista más sobre esa colaboración ni sobre el tortuoso proceso de diálogo con ETA. Nunca iremos a ponernos de rodillas ante George W. Bush un guiño de consuelo por la incomunicación de Madrid con la Casa Blanca. Y un piropo a la Alianza de Civilizaciones, el diálogo y colaboración con el mundo musulmán: Apoyas un mundo multipolar y nosotros apoyaremos ese bello proyecto Eran casi las últimas palabras en público de la candidata socialista a la Presidencia de la República, antes de la jornada de reflexión de mañana, y Ségolène empleó la parte final de su discurso para jalear al electorado de izquierda a acudir en masa a votar este domingo La estrategia de la fase final de la campaña del PSF esgrime entre sus simpatizantes el fantasma de las elecciones de 2002. Nadie dudaba entonces de que el socialista Jospin pasaría a la segunda vuelta junto con Chirac. Pero Le Pen dio la sorpresa mayúscula al obtener la segunda plaza y pasar a la eliminatoria. Es muy difícil que este año se repitan las tornas. El dirigente de la extrema derecha sigue ocupando el cuarto lugar en todos los sondeos, a mucha distancia de Ségolène, que ocupa el segundo puesto. Este año, Royal quiere ser la sorpresa en Francia. Por eso se mira en Rodríguez Zapatero, que ayer estuvo discreto y prudente en Toulouse, al evitar entre otras cosas hablar en francés. Ségolène fue ayer Zapatero en una sorprendente pirueta de travestismo político y psicológico. No dijo nada concreto, pero esgrimió la más atractiva de sus sonrisas y frases redondas y populistas, como la que dirigió contra su rival Sarkozy. Su proyecto- -dijo- -es él. Mi proyecto sois vosotros Algunas ikurriñas No habló en francés La candidata justificó con creces el apelativo de zapatera que recibió de la prensa Lo mejor para ti, para Francia, está por venir, empieza el domingo cuando los franceses hablen. Siempre estaré a vuestro lado dijo