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4 OPINIÓN VIERNES 20 s 4 s 2007 ABC DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera DIRECTOR GENERAL DE DESARROLLO: EMILIO YBARRA PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro FINANCIACIÓN A LA MEDIDA DEL PSOE INDULTO ENCUBIERTO A DE JUANA YER se conoció la noticia de que el etarra Juan Ignacio de Juana Chaos, condenado en firme por la Sala Segunda del Tribunal Supremo a tres años de prisión, se ha recuperado satisfactoriamente de las secuelas de su huelga de hambre y ya puede, incluso, salir a consultas médicas extrahospitalarias y, de paso, hacer alguna compra en compañía de su novia. La privilegiada situación penitenciaria que le concedió el Gobierno tenía como finalidad que recibiera un tratamiento médico que, al parecer, sólo se le podía dispensar en San Sebastián. A la vista está que el etarra ha respondido bien a su estancia en la capital donostiarra; tan bien que el Ministerio del Interior está obligado- -en el sentido estricto- -a clasificar nuevamente a De Juana Chaos en el segundo grado que le corresponde y ordenar su ingreso inmediato en prisión. Nunca ha habido un fundamento legal serio para la excarcelación de este etarra, pero ahora ya no le queda al Gobierno ni el refugio retórico de su estado de salud. Desde este momento, cada minuto que De Juana pasa en San Sebastián es una nueva vulneración flagrante de la legislación penitenciaria, que sólo regula el trato excepcional dado a De Juana para recibir un tratamiento médico penoso pero no este ingreso hospitalario a media pensión, que es una ofensa a las víctimas del terrorismo y al Estado de Derecho. No gana razón el Gobierno por el hecho de que De Juana haya salido a consultas médicas externas, con autorización de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias y acompañado por la Policía vasca, que más que vigilarlo, al parecer, se dedica a protegerlo. Son medidas que remarcan la arbitrariedad cometida por el Gobierno al mandar a De Juana a San Sebastián, pues donde tiene que estar este etarra es en la cárcel, cumpliendo el año que aún le queda para agotar los tres de prisión a que fue condenado por el Tribunal Supremo. Son cientos los reclusos que diariamente reciben atención médica sin que sea necesario A variar su situación penitenciaria, menos aún si se trata de actuaciones tan poco sofisticadas como graduarse la vista o recibir un tratamiento homeópata. El Gobierno se enfrenta a la verdadera naturaleza de su decisión sobre De Juana Chaos, injusta para las víctimas, arbitraria para el Estado democrático y contraria al Estado de Derecho. Fue producto de un chantaje desvelado con total claridad, primero, cuando se supo que el comando Donosti dirigido por el etarra Lerín tenía previsto asesinar a dos concejales del PP como represalia en el improbable caso de que De Juana Chaos muriera por la huelga de hambre; y luego, cuando dos terroristas encapuchados declararon en la entrevista publicada por el diario Gara que el traslado de De Juana había sido un logro de la lucha popular Rodríguez Zapatero debe asumir que todo su discurso de firmeza frente a ETA queda desautorizado con la insultante excarcelación de hecho y de derecho con la que se ha beneficiado al etarra De Juana Chaos, pues choca con el más elemental sentido de la justicia y vulnera las condiciones de reinserción establecidas en el Código Penal para los terroristas. De Juana no está en prisión atenuada, que es una forma de cumplir la prisión provisional; ni está cumpliendo condena como requiere su clasificación en segundo grado, que implica la estancia en la cárcel; ni le corresponden los beneficios del tercer grado ni de la libertad condicional, porque es un terrorista que no se ha arrepentido ni ha pedido perdón a sus víctimas. Por el contrario, el indulto encubierto que se ha dado a De Juana hace que muchos ciudadanos tengan la convicción de que el verdadero rostro del proceso de paz es esta situación de impunidad, en la que las penas no se cumplen como ordena la ley, los chantajes funcionan y los concejales del PP siguen debatiendo su vida entre el exilio forzoso y el riesgo permanente de ser asesinados. DECISIVA PRIMERA VUELTA EN FRANCIA ASADO mañana se celebra la primera vuelta de la elección presidencial francesa y lo único que se vislumbra con cierto grado de certeza es que Nicolas Sarkozy pasará a la segunda ronda, pese a que uno de cada cuatro electores todavía no aclara a quién va a votar. Hace un par de semanas, el centrista François Bayrou parecía inquietar las posibilidades de la socialista Ségolène Royal, pero finalmente las encuestas vuelven a ponerla en segundo lugar, después de un periodo de tribulaciones internas a las que los dirigentes socialistas franceses son tan aficionados, y que hacían temer una nueva catástrofe para la flamante candidata de izquierda. Sarkozy encabeza las preferencias de los franceses desde hace muchos meses, mucho antes de que se oficializara su candidatura, y su gestión como ministro del Interior ha conseguido que no se haya movido de la primera posición en todas las encuestas. Lo lógico sería que las urnas confirmen el domingo esa tendencia que lo señala como el candidato más cercano a la sensibilidad actual de la ciudadanía, para tratar de enderezar la Francia en crisis que deja Jacques Chirac como herencia. Por ello, la campaña se ha centrado sobre todo en el debate identitario, síntoma de que la desazón de los ciudadanos tiene mucho más que ver con el maltrecho estado de Francia como impulso nacional y europeo, que con las grandes cuestiones internacionales que P en otras ocasiones sazonaron el debate. Algunos han interpretado esta preocupación como una deriva de Sarkozy hacia posiciones extremistas próximas al ultraderechista Frente Nacional, cuando en realidad lo que sucede esta vez es que su candidato, Jean- Maríe Le Pen, ha dejado de ser una amenaza y las encuestas prevén que no podrá llegar a la segunda vuelta como sucedió hace cinco años cuando se enfrentaba a candidatos más anodinos. Si algo se le puede elogiar a Sarkozy es haber sabido encauzar esas inquietudes del electorado en un marco razonable. Por el contrario, el efecto Royal no ha supuesto más que un fenómeno publicitario. Apodada enseguida como zapatera ha sucumbido desde el primer momento al peso de la campaña y se ha revelado como una propuesta espumosa, basada en muy pocas ideas claras cuando no sencillamente contraproducentes para el futuro del país. La candidatura de Bayrou parece haberse diseñado en el último momento para boicotear la de Sarkozy desde un supuesto centro equidistante creyendo que en una segunda vuelta podría recoger tanto los votos de los que han descubierto con insatisfacción la vacuidad de Royal, como de aquellos conservadores que pudieran tener dudas sobre las intenciones de Sarkozy. A la vista de tales alardes de incoherencia, lo mejor que podría suceder este domingo en Francia es que Bayrou desapareciese en la primera votación. L protagonismo de los partidos políticos es una seña de identidad de la democracia contemporánea. Su regulación aparece en el más alto nivel constitucional, de manera que- -según el artículo 6- -expresan el pluralismo político, concurren a la formación de la voluntad popular y son instrumento básico para la participación política. Las leyes que afectan a su organización y funcionamiento influyen de forma determinante en la realidad del sistema político, por lo cual cualquier modificación de las mismas debe contar con el máximo acuerdo posible y, sobre todo, con el consenso de los grandes partidos de ámbito nacional. Sin embargo, el PSOE ha preferido una vez más desplazar al PP a los márgenes del sistema, pactando con sus socios unas reglas del juego según su propia conveniencia. Así, se aumenta en un veinte por ciento la subvención directa y se relaja el mecanismo de control para impedir que Batasuna o partidos similares eludan la prohibición actual de recibir fondos públicos. Además, el PSOE y sus aliados dejan en la penumbra algunas precauciones elementales para evitar la confusión del dinero público y el privado a la hora de que los partidos reciban donaciones empresariales. En concreto, no han querido establecer una prohibición específica para las empresas constructoras, que es sin duda donde se sitúa el principal conflicto de intereses a nivel local, fuente con demasiada frecuencia de una corrupción intolerable. Todo ello, frente a la exigencia de transparencia que una democracia bien articulada impone a la hora de gestionar los dineros de los partidos. La consigna todos contra el PP se ha convertido en el criterio que preside la política gubernamental. Da igual que se trate de cambiar el modelo territorial o de la lucha contra el terrorismo, el caso es ofrecer a la opinión pública la imagen de una oposición que se ha quedado sola ante el acuerdo general. Para ello, el grupo mayoritario no duda en ofrecer concesiones permanentes a sus socios, que afectan más de una vez a verdaderos asuntos de Estado. En este caso, PSOE, ERC y algunos otros han decidido aprovechar la oportunidad para sanear sus finanzas y eliminar algunas deudas, además de aprobar un mecanismo muy favorable para aquellas formaciones que viven básicamente a costa de los presupuestos públicos. Se pretende también legalizar el trato favorable que en determinados casos otorgan las entidades financieras a las deudas de los partidos. El PP ha procurado mantener el rigor y la racionalidad en esta delicada materia, pero tendrá que pagar de nuevo el precio de la soledad parlamentaria. No obstante, muchos ciudadanos son conscientes de que la nueva ley de financiación de los partidos es otro ejemplo de la búsqueda de un beneficio coyuntural, al margen del interés general. Los partidos son un elemento determinante en nuestro Estado social y democrático de Derecho, de modo que su regulación no debería hacerse con criterios oportunistas y dejando al margen al principal partido de la oposición. E