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90 CIENCIAyFUTURO www. abc. es cienciayfuturo JUEVES 19- -4- -2007 ABC Un sindicato asegura que las extracciones de órganos se realizaron también en otras centrales nucleares El Gobierno considera que va a ser muy difícil investigar sucesos que ocurrieron 45 años atrás órganos fueron destruidos tras las pruebas, aunque en algunos casos se mantuvieron congelados durante meses. En 1977, la Autoridad de la Energía Atómica del Reino Unido, que entonces controlaba directamente la planta, declaró que no había ningún riesgo para sus trabajadores, a pesar de lo cual los análisis continuaron en secreto aún durante otros quince años. La información ha salido al público después de que un equipo de investigadores solicitara permiso para analizar de nuevo las mismas pruebas. El procedimiento pudo hacerse acogiéndose a un vacío legal. Sólo recientemente se ha prohibido expresamente la extracción de órganos sin el consentimiento de los familiares, a raíz del escándalo protagonizado por un hospital de Liverpool que extrajo órganos de 850 niños y los almacenó entre 1988 y 1995. La investigación de lo ocurrido en Sellafield va a ser complicada, según el ministro Darling, en parte por los pocos datos registrados del procedimiento. Es una difícil situación ocuparse de sucesos que tuvieron lugar 45 años atrás. No obstante, averiguar qué pasó y por qué es algo que debemos a los familiares y al público en general señaló en el Parlamento. Otro sindicato británico, Prospect, asegura que la extracción de órganos de cadáveres no se limitó a la planta nuclear de Sellafield, sino que también se llevó a cabo en otras centrales. Este sindicato ha solicitado asimismo la apertura de una investigación. Su secretario general, Paul Noon, dijo ayer que no queremos llegar a conclusiones precipitadas, pero la extracción de esos órganos es éticamente reprobable y posiblemente ilegal La central nuclear de Sellafield, en el norte de Inglaterra, es la mayor del Reino Unido REUTERS Una central nuclear británica analizaba órganos de sus trabajadores fallecidos En secreto y por un vacío legal, la planta de Sellafield estudió sus tejidos entre 1962 y 1991 EMILI J. BLASCO. CORRESPONSAL LONDRES. Órganos y muestras de tejidos de al menos 65 trabajadores de la central nuclear de Sellafield- -la mayor del Reino Unido- fallecidos de cáncer, fueron extraídos en secreto a lo largo de casi treinta años, refrigerados, conservados y analizados para examinar si su muerte se produjo por alguna causa relacionada con su exposición a la radiactividad, sin que en ningún caso se solicitara permiso a sus familiares. La denuncia, que ayer aparecía en grandes titulares en la prensa británica abriendo una considerable polémica nacional, va a ser investigada oficialmente, según anunció en la Cámara de los Comunes el ministro de Industria, Alistair Darling, quien ha encargado al abogado de la Corona- -fiscal- Michael Redfern, que investigue las acusaciones. Las extracciones de órganos y tejidos se realizaron entre 1962 y 1991, en la mayoría de los casos- -61 en total- -con la autorización de un forense, aunque en otros- -al menos cuatro- -no existe constancia de permiso alguno. El sindicato GMB, con gran implantación en el sector energético, censura que las familias de los fallecidos no fueran ni siquiera informadas. Gary Smith, responsable nacional del sindicato que ha formulado las acusaciones, ha declarado que nuestra mayor preocupación son las familias de quienes murieron durante ese periodo, y la angustia a la que han estado sometidas British Nuclear Group (BNG) la compañía propietaria en la actualidad de la central de Sellafield, ha confirmado la identificación de al menos 65 casos de trabajadores muertos a los que se realizaron extracciones de tejidos para analizar el contenido de radiactividad en los órganos. BNG asegura que dichas muestras de tejidos y órganos, tales como corazón, pulmón y diversas vísceras, fueron tomadas con propósitos legalmente correctos Esas muestras fueron analizadas en Sellafield para establecer una posible afectación por radiaciones nucleares. Los Una investigación difícil Propósitos correctos El doctor Van Velzen provocó escalofríos en el Reino Unido La opinión pública británica ya está curtida en sorpresas como la procurada por la central nuclear de Sellafield. Ha conocido sucesos del mismo carácter, pero aún más impactantes. Baste recordar el caso del doctor Dick van Velzen, un patólogo holandés del Hospital Alder Hey de Liverpool, que extrajo los órganos de centenares de niños- -corazones, pulmones, hígados, ojos, cerebros... -fallecidos en ese centro, para lo cual mintió sistemáticamente a los padres de los pequeños, o falsificó informes médicos para encubrir sus actividades: extraer de cada uno de ellos todos sus órganos vitales. Éstas eran las sorprendentes conclusiones a las que llegaba el entonces ministro de Sanidad del Reino Unido, Alan Milburn, en un informe elevado al Parlamento en enero del año 2001: Van Velzen ordenó sistemáticamente la práctica ilegal y antiética de extraer todos los órganos de cada niño que muriera en el hospital Nunca se estableció claramente qué ocurría con aquellos órganos, pero se sospecha que muchos pudieron ser vendidos a instituciones dedicadas a la investigación. Más información sobre el caso: www. britishnucleargroup. com