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30 INTERNACIONAL www. abc. es internacional JUEVES 19- -4- -2007 ABC UN ROSARIO DE VIDAS TRUNCADAS Emily Jane Hilscher Fue la primera víctima de Cho Seung- hui. La mató en su dormitorio del edificio West Ambler Johnston Hall, despistando a la policía, que se inclinó por la tesis del crimen pasional. En un principio se dijo que era su ex novia y después se afirmó que el estudiante surcoreano estaba obsesionado con ella. Emily Jane tenía 19 años, estudiaba Veterinaria y practicaba la equitación Daniel Pérez Su madre, Betty Cueva, cuenta que este joven de 21 años estaba en clase de francés cuando fue asesinado. Daniel Pérez era peruano, pero vivía en Estados Unidos con su madre y su hermana desde hace seis años. Estudiaba Relaciones Internacionales. Según su padre, Flavio Pérez, que siguió residiendo en Perú, el joven estaba muy preocupado por la violencia en ese país Kevin Granata Fue uno de los profesores asesinados mientras dictaban clase en Virginia Tech. Su materia era Mecánica e Ingeniería Científica. Impartía un curso sobre propuestas para crear músculos y reflejos en robots. Stefan Duma, el jefe del departamento de Mecánica, describió a Granata como uno de los cinco mejores investigadores en biomecánica de todo EE. UU. desde su infancia. Ingresó a la Universidad con intenciones de especializarse en veterinaria ecuestre. La embajada de Estados Unidos en Lima prometió una gestión especial para conseguir el visado para su progenitor. por su trabajo de estudio de la parálisis cerebral. Tenía 46 años y se había formado en la Universidad de Ohio. El asesino de Virginia acosó a alumnas y recibió tratamiento psiquiátrico Al menos dos profesoras se quejaron de sus amenazadores escritos s La Policía del campus lo investigó y, aunque no hubo denuncias, se internó en un psiquiátrico PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL BLACKSBURG (VIRGINIA) Para algunos miembros de la Universidad Politécnica de Virginia, la hiperbólica matanza perpetrada este lunes por el rambo Cho Seung- hui no ha sido exactamente una sorpresa. Como un catastrófico choque de trenes a cámara lenta que todo el mundo observa pero nadie logra impedir, la problemática trayectoria de este alumno se encuentra repleta de graves problemas psicológicos, amigos imaginarios, escritos amenazadores y conductas de acoso. Ante todo este inquietante cuadro psicótico, las autoridades académicas parecen haber respondido con un derroche de pasividad generando una percepción de negligencia que abre las puertas a toda clase de litigios y querellas. A partir del 2005, el comportamiento de Cho Seung- hui empezó a traspasar claramente la línea de una pasajera excentricidad juvenil. Durante ese curso, al menos dos alumnas se quejaron de los acosos a que estaban siendo sometidas por parte de su compañero. En una ocasión, Cho fue interrogado por la Policía del campus universitario, pero no se llegó a formalizar una denuncia. Algún conocido y los padres, inmigrantes surcoreanos que operan en una tintorería a las afueras de Washington, llegaron a compartir con las autoridades las tendencias suicidas de Cho. Y de forma temporal se logró su internamiento en el hospital psiquiátrico Carilion Saint Albans, en la localidad de Radford, Virginia. Como el tratamiento fue supuestamente voluntario, no resultó un obstáculo para que en los dos últimos meses el atribulado estudiante pudiera adquirir legalmente un par de pistolas. El amenazador contenido de algunos de los trabajos universitarios del pistolero de Virginia, matriculado en Filología inglesa, también provocaron graves inquietudes entre al menos dos de sus profesoras de poesía y drama. Una de ellas, Lucinda Roy, llegó a ponerse en contacto con la Policía del campus y expuso el caso a los responsables de su departamento. Según la profesora, las autoridades académicas ofrecieron dos opciones: que el inquietante alumno asistiera a clases particulares o que abandonase el curso. Roy optó por las tutorías pese a tener miedo por su seguridad cuando atendía al extraño alumno que tras sus gafas de sol parecía estar Una imagen del vídeo enviado por el asesino a la NBC llorando. Otra profesora, Nikki Giovanni, se declaró dispuesta a dimitir si continuaba esa conducta intimidante. Por internet ya circulan algunos de los trabajos elaborados por el pistolero de Virginia para sus clases. Como los diez folios de la obra de teatro titulada Richard McBeef sobre un padrastro llamado Dick, viejo, clavo, obeso y pederasta que manosea a su hijastro, un adolescente de trece años con inclinaciones asesinas y una madre violenta. O el siniestro sainete Mister Browstone sobre un grupo de aburridos adolescentes que acusan falsamente a un maestro de abusos sexuales. Según han explicado profesores y compañeros de clase, estos textos solían ir mucho más allá de la requerida imaginación y libertad creativa para mostrar un odio profundo. Además de una obsesión recurren- AFP Textos de pesadilla te con temas de violencia, excrementos y sodomía. Pero sin formular amenazas directas que hubieran permitido la actuación policial. Los compañeros de residencia de Cho Seung- hui, en una suite de tres dormitorios y una sala común dentro del edificio Harper Hall han coincidido en describirle como una persona extraña, solitaria, de monosílabos y susurros, que siempre comía solo en la cafetería, adicto al ordenador y que rechazaba cualquier contacto social. Al pasar por la puerta de su habitación, le veían muchas veces sentado en su mesa de estudio y con la mirada perdida ABC. es Más información sobre la tragedia de Virginia en abc. es internacional