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ABC JUEVES 19- -4- -2007 Josu Jon Imaz, presidente del PNV Rajoy se reunió con Imaz y Duran en febrero para hablar de terrorismo 11 La rutina de la psicosis Los españoles que viven en Marruecos saben que las alarmas saltan cada cierto tiempo. Todos intentan acostumbrarse. En las empresas, en el Instituto Cervantes, en la Embajada o en los consulados. También en los colegios L. D. V. RABAT. Los kamikazes que se han hecho estallar en Casablanca en los últimos días han matado a un agente de Policía, pero la psicosis mantiene en vilo al país. No entres, espérame fuera que vamos a ir a otro sitio dice a través del móvil a este corresponsal un miembro de las Fuerzas de Seguridad españolas con el que tiene una cita en un conocido restaurante del centro de Rabat. El encuentro se celebró en otro lugar más seguro España cuenta con una nueva Embajada en Rabat estrenada en 2004 e inaugurada por los Reyes en enero de 2005. Es un edificio, según las distintas fuentes consultadas, donde las medidas de seguridad se tuvieron en cuenta ante la coyuntura que se vive en Marruecos desde hace unos años, sobre todo tras los ataques de mayo de 2003 en Casablanca. Para evitar atentados con coche bomba se colocaron además grandes macetones a lo largo del muro y se instalaron bolardos mecánicos en la puerta que evitan la entrada de vehículos sin la autorización de los vigilantes. La situación, según las mismas fuentes, es bien distinta en los consulados, que tienen sus sedes en Tánger, Tetuán, Nador, Rabat, Casablanca y Agadir. Algunos de ellos son edificios antiguos situados en zonas céntricas y muy frecuentadas, al igual que otras instalaciones que albergan también oficinas que dependen de Madrid y en los que estos días está previsto instalar nuevas medidas para impedir que aparquen los coches en la puerta. España cuenta además con centros del Instituto Cervantes en Tánger, Tetuán, Fez, Rabat, Casablanca y Marraquech, así como una extensa red de una decena de colegios e institutos dependientes del Ministerio de Educación en diferentes ciudades del reino. En el colegio español de Rabat es obligatorio desde este lunes, por razones de seguridad como explica la dirección del centro, que todo el que acceda a las instalaciones entregue antes a los vigilantes de la puerta su documentación. Algunos padres han declarado a ABC que las medidas de seguridad se deberían equiparar a las de la Embajada. También se ha avisado a empresas españolas con sede en Marruecos. Sin querer alarmarnos, nos han pedido que controlemos más las entradas de personas y vehículos y los accesos a las oficinas explica un director financiero. Desde las consejerías de la Embajada en Rabat se avisó hace unas semanas a algunos de los españoles que residen en el país del aumento de riesgos que supone el ir a zonas muy transitadas como zocos o mercados, los hoteles o establecimientos en los que se sirve alcohol. Esas advertencias se están volviendo a recordar estos días. Nos han dicho que tengamos cuidado y que estemos más atentos comenta un español que trabaja en Rabat desde hace seis años, pero que reconoce que después de tantas reuniones y advertencias sobre la seguridad es difícil mantenerse alerta de manera permanente. A pesar de todo, prefiere coger su coche con placa diplomática lo menos posible. Pocos días después de los atentados del 11- M en Madrid se supo de la existencia de un comunicado con origen en El Cairo por el que un grupo radical islámico lanzaba amenazas contra intereses españoles en el norte de África España se tomó aquello en serio. En Rabat se advirtió a la colonia española y se distribuyeron manuales de autoprotección. En algunos casos se ha llegado a pedir a la gente que intenten no ser vistos como extranjeros e incluso que no hablen español por la calle. Ninguna de las fuentes consultadas cree sin embargo que la situación que se vive en la vecina Argelia, donde el terrorismo es una amenaza permanente desde hace quince años, sea comparable a Marruecos. Allí las sedes diplomáticas son fortines y el uso de vehículos blindados se hace necesario incluso en Argel. Además, hay que avisar a las autoridades con tres días de antelación antes de organizar cualquier salida de la capital. Pasaportes en el colegio EFE edificios para pedir visados y legalización de documentos. Los agentes de Policía marroquíes intentan mantenerlos en la acera de enfrente, pero no siempre lo consiguen. Las medidas que ha tomado España no son tan estrictas como las que desde hace varios años aplica EE. UU. en sus edificios en Marruecos, donde se controla más las filas de personas y está prohibido entrar con teléfo- nos móviles o cualquier dispositivo electrónico. Así ocurre en el consulado de Casablanca junto al que se inmolaron el sábado los hermanos Mohamed y Omar Maha y que, de momento, permanece cerrado. ABC. es Más información sobre la amenaza del terrorismo yihadista a España en abc. es Se ha pedido a la gente, en algún caso, que intenten no parecer extranjeros y no hablen español por la calle