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88 CIENCIAyFUTURO Salud MIÉRCOLES 18 s 4 s 2007 ABC CIRUGÍA DE LA OBESIDAD PARA NIÑOS Tubo gástrico Es una de las técnicas quirúrgicas menos agresivas, aconsejada para los menores de edad. Por cirugía laparoscópica (mínimamente invasiva) se extirpó el 80 del estómago, dejando prácticamente un tubo. La cirugía consigue que el paciente se sacie rápidamente y regula las hormonas que estimulan el apetito Esófago Músculo longitudinal Músculo oblícuo Músculo transversal Sección grapada Tubo formado por las grapas Recorrido del alimento Fractura Estómago Un investigador español identifica un gen que previene la obesidad Las personas que lo poseen no engordan, con independencia de la grasa que tomen Esta sección se extrae Lesiones ABC Carlos Aguilera Duodeno Píloro Fundus Con 10 años y 1,47 metros de estatura pesaba 98 kilos antes de la cirugía. Comenzó a engordar a los 4 años. Ni el ejercicio ni las dietas habían logrado que adelgazara. El exceso de peso no le permitía apenas caminar, tenía graves lesiones en la articulación de las rodillas y fractura de tibia. En menos de un mes ha perdido 9 kilos. Reducen el estómago a un niño de 10 años y 98 kilos de peso La obesidad había deteriorado sus rodillas y apenas podía caminar s Operado en Alicante, es el caso más precoz N. RAMÍREZ DE CASTRO MADRID. Un niño estadounidense de 10 años se ha convertido en el paciente más joven que se somete a una cirugía de reducción de estómago para adelgazar. El cirujano español Aniceto Baltasar, uno de los mayores expertos en cirugía de la obesidad, le operó el pasado día 26 en Alcoy (Alicante) El caso más precoz recogido en la literatura científica hasta la fecha era el de una niña ecuatoriana de 12 años, intervenida en Guayaquil. El niño operado en Alicante era un caso extremo. Hijo de padres con grave obesidad, sus problemas con la báscula empezaron a lo 4 años. A los 10, pesaba 98 kilos y apenas alcanzaba el metro y medio de estatura. Había dejado de saltar y correr hacía mucho tiempo. El exceso de peso le había pulverizado las articulaciones de sus rodillas y fracturado la tibia. Apenas podía caminar y se dirigía en picado hacia la invalidez. Ni las dietas, ni el ejercicio físico funcionaron y sólo le quedaba reducir su estómago para poder adelgazar. Viajó desde el Estado de Oregón donde vivía, hasta Alicante para ponerse en manos del mismo cirujano que trató la obesidad de sus padres. Baltasar recurrió a una de las técnicas menos agresivas, la cirugía del tubo gástrico aconsejada para casos excepcionales en menores de edad. Con esta cirugía, se reduce en más del 80 %l a capacidad del estómago. Tras la intervención, el estómago queda como un tubo, con sólo dos terceras partes de su capacidad original. Con ese tamaño a los pacientes les basta con ingerir una pequeña cantidad de comida para saciarse. do de dietas, los alimentos ricos en grasas, hidratos de carbono... Su estado de salud era bueno, no tenía ni exceso de colesterol, ni la tensión arterial elevada... Pero a mi consulta llegó en silla de ruedas porque no podía caminar por las graves lesiones osteoarticulares que el peso le había producido explicó Baltasar a ABC, Definitiva y segura Rápida recuperación La operación se hizo por laparoscopia, con una cicatriz mínima, por lo que la recuperación fue muy rápida. A los dos días fue dado de alta en el hospital y tres semanas después de la operación ya ha perdido 9 kilos. Algunos pacientes intervenidos llegan a perder 30 kilos. La cirugía de reducción de estómago era la única opción de este chico, según Baltasar. Sus médicos lo habían probado todo y sabían que no iba a mejorar. Con su edad sabía to- Ahora podrá hacer su vida con normalidad. No se le ha prohibido ningún alimento y podrá comer de todo, aunque en menor cantidad. La reducción de estómago es definitiva e irreversible. Aunque también es segura, como lo demuestran las miles de intervenciones que han privado de casi todo el estómago a los enfermos con cáncer gástrico. La técnica de tubo gástrico evita las complicaciones de otras cirugías de la obesidad. Favorece la correcta asimilación de todas las vitaminas y minerales, no deja cuerpos extraños ni aditivos especiales en el interior, como sucede con el balón gástrico y otras intervenciones. Tampoco obliga a restringir alimentos, no hay riesgo de anemia y es la alternativa más segura para los más jóvenes. ABC MADRID. El secreto de algunas personas para comer grasas sin engordar está en sus genes. O, al menos, en uno de ellos. Un equipo de investigadores de la Universidad de Tufts (EE. UU. coordinado por el científico español José María Ordovás, ha identificado un gen que impide la aparición de la obesidad con independencia de la cantidad de grasa que consuma. El hallazgo se publica en el último número de la revista Journal of Molecular Medicine y forma parte forma parte de una investigación más amplia sobre nutrigenómica. Este gen protector que portan algunas personas es una de las variantes de otro gen (ApoA 5) cuya misión es metabolizar la grasa del organismo. En el trabajo publicado, se vio cómo la población portadora no aumentaba el índice de masa corporal, con el que se mide la obesidad, pese a la ingesta de grasas. En el resto de los participantes del estudio que no tenían el gen antiobesidad se vio el efecto contrario: a mayor consumo de grasas, más aumento de la masa corporal. Esta relación se mantenía con independencia de la edad, el sexo, la actividad física y la cantidad de calorías ingeridas. El estudio explicaría porqué algunas personas nunca engordan pese a consumir alimentos ricos en grasas. Pero también por qué otros con problemas de peso nunca consiguen adelgazar, aunque modifiquen su alimentación y dejen de lado las grasas para intentar adelgazar. Ordovás, director del Laboratorio de Genómica y Nutrición de la Universidad de Tufts, valoró ayer sus hallazgos como un avance más en el campo de la nutrigenómica, la ciencia que nos permitirá en un futuro hacer recomendaciones nutricionales personalizadas, basadas en la información genética de cada individuo En su opinión, la nutrigenómica mejorará la medicina preventiva y disminuirá el riesgo de enfermar. El estudio de la Universidad de Tufts también es una prue- José María Ordovás R. CARMONA Quien no posea la variante genética no adelgazará aunque borre de su dieta los alimentos grasos Nutrición personalizada ba de que una alimentación rica en grasas no siempre está asociada a la obesidad. Especialmente, cuando se trata de grasas monoinsaturadas, como el aceite de oliva apuntó Ordovás. En la investigación se comprobó cómo las personas que consumían estas grasas sanas -un mínimo del 11 de las calorías totales- -tenían su peso bajo control. Discípulo del profesor Grande Covián, el trabajo de Ordovás se ha centrado en el campo de la nutrición y la información genética. Es uno de los pioneros en relacionar la herencia con la dieta y los hábitos nutricionales. La Sociedad Española de Arterioesclerosis ha presentado su candidatura al Premio Príncipe de Asturias de Investigación. Más información sobre esta técnica: http: www. drbaltasar. com Más datos sobre la investigación: http: www. tufts. edu