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ABC MIÉRCOLES 18 s 4 s 2007 CULTURAyESPECTÁCULOS 83 Plensa ilustra el teatro completo de Shakespeare para el Círculo de Lectores JUAN PEDRO YÁNIZ BARCELONA. Shakespeare supo jugar con las palabras para crear un universo imaginario más real que la propia vida afirmó ayer el escultor Jaume Plensa, en la presentación de Teatro completo (Círculo de Lectores) de William Shakespeare, que se celebró en el Centro Cultural del Círculo de Lectores barcelonés. Plensa se definió como un lector apasionado y admirador del Cisne de Avon, que supo crear un mundo propio con su gran dominio de la palabra y explicó que he pretendido ilustrar un nuevo tipo de libro a base de grabados de cabezas sacados de libros antiguos de viajes, cuando se viajaba, de grabados de historia natural y otros similares Las cabezas aparecen con largas cabelleras salidas del rotulador del artista, no quiero que las imágenes puedan entorpecer la lectura y menos sustituirla, es un acoplamiento difícil, pero hace muchos años que quería realizarlo y estoy satisfecho El catedrático Angel- Luis Pujante, autor de algunas de las 36 traducciones y seleccionador del resto, explicó la dificultad de traducir a Shakespeare, ya que utilizo la prosa, el verso blanco y el rimado y cada traductor ha solucionado el problema a su manera. El primer traductor español fue Leandro Fernández de Moratín, con Hamlet muy elogiado por Pujante. Macpherson y Clark son un ejemplo de anglosajones ligados a España que tradujeron alguna obra shakespeariana. Vino a continuación el ciclo de Astrana Marín, que optó por verterlo todo a la prosa y que gozó de una gran distribución de sus obras Entre los modernos traductores se encuentran Alberto Manent, Salvador Oliva, José Arnaldo Márquez, Molina Foix, Miguel Cané, Rafael Ballester, la azteca Enriqueta González Padilla, Luis Cernuda, Menéndez Pelayo, Javier García Montes, Jenaro Talens y Jacinto Benavente, que se atrevió con El rey Lear La más moderna tendencia en la versión de las obras del dramaturgo isabelino es respetar los tres tipos de texto originales. Todos los que intervinieron en el proyecto expresaron su satisfacción por el resultado obtenido y el haber podido culminar una tarea tan difícil. Shakespeare y Einstein transcendieron a sus vidas... Luis Landero, durante la entrevista, ayer, en un hotel de Madrid Salvo la gente feliz, el hombre no puede vivir sin la ficción Luis Landero, escritor y profesor El autor de Juegos de la edad tardía presenta su última novela, Hoy, Júpiter en la que traza dos vidas paralelas (salvo al final) la de un solitario escritor y profesor y la de un joven desplazado en su propia familia que se alimenta durante años de odio y rencor POR FEDERICO MARÍN BELLÓN FOTO VÍCTOR INCHAUSTI cuidan, pero en el siglo XIX ponían el nombre del protagonista o Rojo y negro Crimen y castigo Guerra y paz tos, no lo sé, es un animal mucho más sosegado y armónico. No tienen esa vana ambición. En mi casa mi padre era el soñador y me transmitió la obligación de hacer cosas. Moratín fue el primero ¿cómo es volver a las clases? -Y se sentía como Dámaso. -Tampoco tengo prisa y me siento cómodo con una novela entre manos. Me gusta alargar el proceso y refugiarme en él. -El fajín que lleva su libro reza Después de cinco años, la novela que todos estábamos esperando ¿Por qué ha tardado tanto? ...y salían buenas. -Buenísimas. Si la novela lo es, el título lo termina siendo. -Lo hacemos todos un poco. Una de las cosas más hermosas de la vida es dejar la mente a la deriva. De noche soñamos y a veces esos sueños tan absurdos nos definen mejor que la vigilia. Salvo la gente feliz, que no fantasea, todos inventamos. El hombre es un animal que no puede vivir sin ese añadido imaginario. Los deseos no se cumplen, ni los afanes de justicia o libertad, y necesitamos la ficción. ¿Es sano refugiarse en la ficción tanto como Tomás? -Tomás se plantea si es peor el fracaso literario o el sentimental. La novela no da respuesta. -Cómo no. Mi padre era un hombre frustrado, que tenía conciencia del fracaso y cuando había cumplido cierta edad hacía balance y las cuentas no le salían. Era inteligente, pero tuvo mala suerte. No le gustaba ser campesino. Vivía disconforme y todo eso me lo traspasó, para que no me ocurriera lo mismo. Me decía: Tienes que ser el mejor, la vida es breve -Yo siempre he sido un escritor que en los tiempos libres da clase, no al revés. Llevo 16 o 17 años en la Escuela de Arte Dramático y tengo alumnos magníficos, sin demasiadas horas a la semana, y en mi caso es un privilegio. De todos modos, me jubilaré el año que viene. ¿Le da pena cuando se acaba? -Sí, pero llega un momento en que uno se aburre y hay que cambiar de madriguera. -Pero no comparte con Dámaso, uno de sus protagonistas, la presión de aprovechar el tiempo. -En absoluto. Quizá cuando escribí mi primera novela. El verdadero éxito es cuando disfrutas la novela. -En ese sentido, ¿la memoria es una fuente inagotable de historias o de vez en cuando hay que salir ahí fuera a repostar? -Joder, depende de cada ejemplo. Pero para un escritor el fracaso es en la escritura. Tomás decide vivir en la biblioteca, como hice yo. Hasta que un día llaman a la puerta y es la vida. ¿El éxito de la primera novela fue una liberación o pesa como una losa en la siguiente? -Siempre queda el conferenciante... Pero sí. Ya está bien. Habría dejado la enseñanza hace tiempo si hubiera podido. Para mí el ideal era trabajar en una oficina, como Pessoa, sin jefes que pidan cuentas. -Iba a preguntarle si después de los tres Landeros que ha proclamado (el lector, el escritor y el profesor) había nacido alguno más, pero veo que es al revés. ¿Hasta qué punto el éxito depende de un buen título o sólo es así con la primera novela? -Hay una cierta superstición en esto. Algunos escritores lo -Puede, porque las han educado o tienen unos genes distin- -Quizá las mujeres sean algo más pragmáticas. -Depende. Algunos tienen que salir a llenar las alforjas, como Baroja. Y otros, como Virgilio o Valle Inclán, podían inventar todos los mundos posibles. Un escritor no es tanto el que vive muchas aventuras como el que sabe observar. -Como profesor de literatura, ¿cómo recomienda aproximarse a Landero, por la primera novela, la última... -Quizá por la última, porque Juegos... es más compleja. La dos son, junto a El guitarrista mis mejores obras. Más información sobre la novela: www. tusquetseditores. com -Pesa. A mí me creó un exceso de responsabilidad. Perdí el equilibrio, aunque tampoco es para tanto el éxito que puede tener un escritor en España. -Después del triunfo literario,