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ABC MIÉRCOLES 18 s 4 s 2007 MADRID 57 El dueño de CPV afirma que no se llevó dinero de los 2.000 estafados El principal acusado culpa a los síndicos de estar llevándose los ingresos s Piden penas de 4 a 16 años para los seis encausados M. D. M. MADRID. Francisco García Moreno, principal acusado por la estafa de la promotora Comercializadora Peninsular de Viviendas (CPV) declaró ayer, durante la primera jornada de juicio, que, tras la aparición de las primeras denuncias, en 2000, comenzó a devolver al año siguiente el dinero a sus clientes hasta que no había más en las seis cuentas. En el caso CPV fueron presuntamente estafadas 1.889 personas que aportaron dinero para la adquisición de pisos en los PAU de Las Tablas, Sanchinarro y Montecarmelo. Las viviendas nunca llegaron a construirse, y sólo 500 de los inversores recuperaron su dinero, informa Efe. El dueño de la CPV afirmó que él no se ha llevado nada y acusó a los síndicos que se encargaron de la gestión de la empresa, una vez declarada en quiebra, de estar llevándose los ingresos de los clientes. El fiscal solicita penas de entre 4 y 16 años de cárcel para los seis encausados por delitos de estafa, apropiación indebida y falsedad documental. Llegaron a recaudar 37,5 millones de las familias inversoras, de los que sólo dedicaron 3 a comprar terreno o a devolvérselo a los afectados, incorporando el resto, según la Fiscalía, a su patriomonio y usos propios. El principal acusado reconoció que pagaba el colegio de su hija con el dinero de la CPV como compensación por no tener sueldo de la empresa Francisco García dijo que obtuvieron 100.000 metros cuadrados de suelo en el PAU de Sanchinarro, lo que sólo permitía edificar 90 o 100 viviendas cuando el número de familias que había pagado por un piso a la CPV era mucho mayor. Sobre el dinero, el acusado dijo que llegó un momento en que las bajas de los clientes eran tan masivas que vendieron suelo para poder hacer frente a los pagos. Muñiz dijo que a los síndicos y a los bancos se les pagó unos 22 millones. Con ese dinero, y otro tanto de la empresa, se podría haber pagado prácticamente al cien por cien de los clientes si la empresa no hubiera sido intervenida Pero la acusación particular cree que compraban terrenos y los vendían para lograr fuertes plusvalías, cuyo destino no está claro Numerosos afectados mostraron su indignación y exigieron justicia. Una de ellas, Rosa Martín, desea que el principal acusado se pudra en la cárcel, ya que este señor lleva viviendo un montón de años de los ahorros de muchas familias Para pagar el colegio Algunos de los afectados, ayer, en la puerta de la Audiencia EFE