Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
34 INTERNACIONAL www. abc. es internacional MIÉRCOLES 18- -4- -2007 ABC Miró por la puerta dos veces, como si buscara a alguien, y comenzó a disparar El campus, visitado por Bush, debate si la incompetencia de las autoridades multiplicó el número de víctimas PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL BLACKSBURG (VIRGINIA) Un estudiante enajenado, una facilidad pasmosa para adquirir legalmente armas de fuego, algo de negligencia policial... y de repente los tan citados versos de T. S. Eliot que atribuyen al mes de abril una supina crueldad cobran toda una nueva dimensión en la Universidad Politécnica de Virginia. Un campus, junto a las montañas del Blue Ridge, al que las frustrantes dudas sobre si hubiera sido posible evitar tanta brutalidad impedían ayer entender y asumir su récord de matanza a tiros en la historia de Estados Unidos. Un asalto que empezó a primera hora de la mañana del lunes. Como a las siete y cuarto de la mañana, las primeras llamadas de auxilio llegaban al servicio de seguridad del campus. En la enorme residencia West Amble Johnston que alberga a casi novecientos estudiantes de ambos sexos se había producido un tiroteo con dos víctimas mortales: un monitor, identificado como Ryan Clark de veintidós años, y una joven estudiante de dieciocho años, Emily Jane Hilscher. Las autoridades policiales llegaban a la conclusión de que se trataba de un crimen pasional perpetrado por el ex novio de la joven. Asumiendo precipitadamente que el responsable se había dado a la fuga. Por lo que no se ordena ni un toque de queda ni una evacuación. Periodistas de medios asiáticos fotografían la casa del asesino en Centreville, Virginia AP A las 9: 26, el rectorado se limita a enviar a todos sus 26.000 alumnos, claustro y empleados el siguiente correo electrónico: Un incidente con disparos ha ocurrido al comienzo de la mañana. La Policía está en la escena, investigando. Se urge a la comunidad universitaria para que tengan cautela y contacten a la Policía del campus si observan algo sospechoso o si tienen información Mensaje que no es leído por la mayoría de sus destinatarios ya embarcados en las primeras clases de un remolón lunes, con frío, agua nieve y fuertes vientos. Profesores y estudiantes cumplen con sus obligaciones. Hasta que en torno a La Policía está en la escena Varias estudiantes de la Universidad de Virginia Tech durante la jornada de homenaje a las víctimas de ayer en el campus las 9: 45, la segunda y brutal parte de este sangriento drama tiene lugar en el otro extremo de esta ciudad universitaria de diez kilómetros cuadrados construida en torno a un gran campo de deporte. El enajenado Cho SeungHui entra sin problemas en el edificio Norris Hall que alberga toda clase de aulas, oficinas y laboratorios. Con una espeluznante parsimonia, utiliza cadenas para bloquear las puertas principales y se dedica metódicamente a exterminar tanto a profesores como a estudiantes. Algunos logran parapetarse en sus clases. Otros terminan colocados en fila contra la pared y ejecutados. Como ha confirmado el cirujano Joseph Cacioppo, todos los heridos tratados no tenían menos de tres o cuatro heridas de bala La mayor parte de las víctimas pertenecerían a una temprana clase de alemán. Según Erin Sheehan, una de las estudiantes de ese curso maldito que ha vivido para contarlo, todo fue muy extraño ya que el agresor que iba vestido con una especie de uniforme de boy scout y miró dos veces por la puerta al comienzo de la lección, como si estuviera buscando a alguien, antes de empezar a disparar En mitad de esa escena de terror cuajada por algunos actos individuales de heroísmo, las fuerzas policiales rodearon el edificio. Con dificultades para entrar mientras escuchaban la constante sucesión de disparos. Cuando finalmente lograron entrar, ya no se escuchaban tiros. Cho Seung- Hui se había quitado la vida con un disparo en la cabeza, no sin antes haber matado a treinta personas y herido a otras tantas. Pese a la visita consoladora del presidente Bush, padres y alumnos no daban ayer crédito a lo sucedido. Nicolás Delgado, uno de los pocos españoles en- REUTERS tre el alumnado gracias a una beca deportiva, ha confirmado que el lunes inició su jornada de clases sin advertencia alguna sobre lo ocurrido ya que nadie mira el e- mail por las mañanas Para este joven de 21 años, no hay duda de que su aventura educativa hubiera podido terminar este lunes en pesadilla: Pienso que podría haber sido uno de ellos ABC. es Vídeo y galería de fotos de la tragedia de Virginia en abc. es internacional