Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
34 INTERNACIONAL Elecciones presidenciales en Francia MARTES 17 s 4 s 2007 ABC Florentino Portero Los candidatos franceses recurren a la mitología heroica y patriótica Ante el temor a un irreparable desliz ideológico de última hora, Ségolène y Sarkozy se lanzan a la guerra de gestos y a las grandes filosofías políticas JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. A cinco días de la primera vuelta, la campaña roza la mística religiosa y patriótica. Nicolas Sarkozy, conservador, se recoge ante el mausoleo del general De Gaulle, coronado con una gigantesca cruz de Lorena. Ségolène Royal es presentada por sus exégetas más cáusticos como una Juana de Arco de una nación de víctimas a la espera de imprevisible redención laica. Las parábolas religiosas y patrióticas forman parte del cuerpo a cuerpo de la batalla final. La peregrinación a Colombey- les- deux- Eglises, donde se encuentra la tumba y la residencia última del general de Gaulle, forma parte del ritual de todo candidato conservador que se precie. En el caso de Nicolas Sarkozy, el viaje estuvo sazonado con un rosario de matizaciones políticas de fondo. El candidato conservador se dice dispuesto a integrar en su gobierno a uno o varios ministros de izquierdas Se trata de un guiño dirigido a los electores de centro izquierda. De hecho, De Gaulle fue el primer dirigente político francés que hizo entrar a ministros comunistas en un gobierno de coalición. Mientras la izquierda socialista enfrenta a partidarios y adversarios de una negociación con los conservadores de François Bayrou, Sarkozy se presenta como candidato de la Francia profunda aspirando a reconstruir la malparada identidad nacional. Al tiempo que Sarkozy se dejaba fotografiar al pie de la cruz de Lorena, Le Monde destacaba en sus páginas de opinión un retrato feroz de Ségolène firmado por John Vincour, en el que presentaba a la candidata como la Juana de Arco de una nación de víctimas Horas antes, Arlette Laguiller (trotskista) había de- EUROPA MIRA A FRANCIA nas elecciones presidenciales francesas son siempre un acontecimiento político en Europa. En esta ocasión lo es mucho más. El proceso de unificación europea necesita de liderazgo. La canciller Merkel es hoy la figura de más relieve, tanto por su autoridad como por el hecho de dirigir la primera potencia continental. El premier británico se encuentra en horas bajas y a punto de abandonar su residencia de Downing Street. Además, la posición británica tiene una influencia muy limitada dada su ausencia de la moneda común y del área Schengen. El eje francoalemán posiblemente no sea en el futuro tan determinante como lo fue en el pasado, pero continuará siendo muy importante. Merkel necesita del apoyo del inquilino del Elíseo para salir del callejón sin salida en que se encuentra el Tratado de la Constitución, para restablecer el entendimiento entre ambas orillas del Atlántico y para poder contener a sus incómodos socios socialdemócratas de gobierno. La elección de Sarkozy supondría el complemento natural de Merkel, pues ambos comparten una misma filosofía política. Europa se encontraría así bajo un eje liberalconservador y a la espera de que Cameron devuelva la mayoría a los tories en los Comunes. Pero estas elecciones son también importantes por su componente partidista. Tanto Sarkozy como Royal suponen una importante renovación en sus respectivas formaciones. El primero representa una vuelta a los valores republicanos y a la filosofía liberal, un compromiso con la recuperación económica y con el vínculo trasatlántico. Royal, por el contrario, da la espalda al legado socialista y apunta hacia el relativismo moral y la agenda progresista Bayrou es la garantía de que todo seguirá igual. Un panorama que nos resulta familiar a los españoles, pero también a los daneses y a los holandeses. Gane quien gane el resultado influirá en el sistema de partidos europeo potenciando unas u otras corrientes dentro de cada formación y haciendo más o menos viables las reformas que imperiosamente necesitamos. La expectación se justifica. U Guiños a la izquierda Nicolas Sarkozy rindió ayer homenaje ante la tumba del ex presidente Charles de Gaulle nunciado la izquierda nacional, en oposición a la izquierda obrera, saliendo al paso de los ataques de patrioterismo de la candidata socialista. Asumiendo su papel de Juana de Arco de la izquierda socialista, Ségolène intenta poner orden entre sus propias huestes, divididas entre partidarios y adversarios de negociar algún acuerdo estratégico con François Bayrou, centrista. Daniel Cohn- Bendit, euro diputado ecologista más o menos legendario, es partidario de una gran coalición entre el PS, los Verdes y la UDF de Bayrou. Sin embargo, los elefantes socialistas contemplan horrorizados tal hipótesis. Pero los ataques de misticismo patriótico obedecen a razones de forma y fondo. Los grandes temas económicos, diplomáticos e institucionales, quedan ya muy lejos. Sarkozy y Ségolène aparecen a la cabeza de todos los sondeos aunque Bayrou y Le Pen todavía esperan poder eliminar a la candidata. En la recta final, los favoritos, Sarkozy y Ségolène, se mueven con pies de plomo in- AFP tentando evitar un mal paso e invocan los grandes símbolos nacionales: De Gaulle, Juana de Arco, la Patria (evidentemente en peligro) la Nación (a defender contra las turbas extranjeras, claro) el Trabajo, la Familia, son glosados por las grandes orquestas conservadora y socialista. ABC. es Especial sobre las elecciones presidenciales francesas en abc. es internacional