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ABC MARTES 17- -4- -2007 Cinco empresas optan a fabricar los aviones espía que se enviarán a Afganistán José Antonio Alonso, ministro de Defensa 11 La teoría conspirativa, en retirada Todos los dirigentes de la oposición repiten ahora el mensaje de Rajoy sobre el 11- M al pie de la letra- lo que diga el juez -para frenar la campaña del PSOE en su contra que facilitó Díaz de Mera POR ÁNGEL COLLADO MADRID. Entre las habilidades propagandísticas y el poder mediático del Gobierno y las torpezas en la materia del Partido Popular, el 11- M se cruza siempre entre ambos cuando más conviene al partido en el poder y más perjudica al de la oposición. Como una tabla de salvación para el PSOE y una maldición bíblica para el PP. En el peor momento del Gabinete de Zapatero ante la opinión pública- -con la excarcelación de De Juana y la Fiscalía en defensa de Otegi- -surge la declaración de Agustín Díaz de Mera, reactivadora de las teorías conspirativas, y a Rajoy se le caen encima todos los planes e instrucciones para salvar el juicio del 11- M sin desgaste. Y otra vez a recomponer filas, obligar al aparato a enmendar el error del alto cargo e intentar quitarse de encima la campaña socialista de explotación de la brecha abierta que ofrece el adversario. En el Partido Popular están de retirada los antiguos avalistas de cualquier duda o teoría alternativa a la investigación judicial. Hasta alguno que confiaba en el milagro de que apareciera en los medios de comunicación algún dato concreto y contrastable de posibles relaciones entre ETA y los islamistas para descolocar al Gobierno reconoce que habría sido mejor estarse calladitos que luego los jueces preguntan, y concentrarse en las evidentes pruebas de mal gobierno que ofrece el Ejecutivo en casi todo lo que trata. Un destacado dirigente del partido de Rajoy se refiere a esa primera parte de legislatura, en lo que al 11- M se refiere, como el tiempo perdido porque desde 2005 se veía que el objetivo principal de Zapatero era negociar con ETA y liqui- Rajoy, en una reciente sesión de control al Gobierno dar al PP. Y frenar ese cambio de régimen encubierto debía ser, a su juicio, la misión fundamental de la oposición. Sin más distracciones Ahora son todos los que tienen que arrimar el hombro, de Rajoy y Acebes hasta el último diputado, de Ruiz- Gallardón a Jaime Ignacio del Burgo, de Zaplana a Esperanza Aguirre, y repetir al pie de la letra las obviedades del caso: que no tienen dudas sobre el funcionamiento de la Justicia y las Fuerzas de Seguridad, que acatarán la sentencia del tribunal y que desconocen la existencia de vínculos entre ETA y los terroristas islámicos. Es el guión que Rajoy dictó a la vuelta de Navidad y que él mismo hizo público antes del juicio. DANIEL G. LÓPEZ ABC contar lo de la furgoneta de Alcalá de Henares y el hecho de que marcaba la posibilidad de que hubiera responsabilidades islamistas En este sentido, defendió que las primeras investigaciones apuntaran a ETA porque es la banda terrorista que nos ha tenido atemorizados estos años Por su parte, el número dos popular aprovechó para recriminar al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que fuera la fuente que difundió la existencia de terroristas suicidas, lo que constituye, dijo, una mentira acreditada También arremetió contra el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, al que calificó de indecente por afirmar el domingo que el Gobierno del PP hizo dejación de su responsabilidad al no preocuparse de la amenaza islamista antes del 11- M. Acebes recordó que se detuvo a muchos terroristas islamistas antes de esa fecha ante la crítica permanente y la ri- diculización de la oposición de entonces, que llegó a calificar a una célula de Al Qaida en Cataluña, detenida en 2003, de comando Dixán en referencia a los productos que se les requisó. Tras reclamar que el Gobierno debe tomarse en serio la amenaza, aseguró que no vamos a acusarles de imprevisión, ocurra lo que ocurra. No lo hemos hecho nunca para agregar a continuación que no estamos en Irak, pero la amenaza del terrorismo islamista continúa Nosotros no vamos a acusar de imprevisión ante un atentado terrorista al Gobierno, ocurra lo que ocurra. No haremos lo que han hecho ellos nunca. No lo hemos hecho con la T- 4. Porque si se habla de imprevisión ante el primer atentado islamista en España, ¿qué habría qué decir ante una banda terrorista que lleva 40 años atentando en España y a veces lo consigue, como ocurrió en Barajas? se preguntó el secretario general popular. Tesis cambiantes Aunque es cierto que Rajoy y la dirección del PP como tal nunca avaló las cambiantes teo- En sectores del PP se refieren como el tiempo perdido a la cobertura prestada a los agujeros del 11- M rías conspirativas- -con ETA, los servicios secretos españoles o el propio PSOE detrás de los atentados- sí que por la vía parlamentaria dio cobertura a toda información, cierta o inverosímil, gratis o de pago, que pusiera en duda la investigación del 11- M. Como la instrucción de Del Olmo tenía tintes de chapuza, pues el presidente del PP dejó hacer como si no pudiera o no quisiera frenar el eco parlamentario de algunos de esos fallos. Eran errores que otros aprovechaban para formular unas hipótesis construidas con dudas y aspecto de teorías que tenían buena venta entre muchos sectores del PP porque deslegitimaban de raíz al Gobierno de Zapatero. Cuando Rajoy decidió cortar por lo sano, en septiembre, y desmarcar por completo al PP de ese caldo de cultivo, Díaz de Mera se salió del guión por la radio. Luego el ex alto cargo lo ha pagado por duplicado, ante el juez, y ante su partido. El PP ha sido el principal perjudicado. La teoría de la conspiración está en retirada en la oposición, nadie se acuerda de ella, ni los que la avalaron. Las urnas sentenciarán si el tiempo de oposición empleado en ella fue un tiempo perdido o, incluso, letal para el PP.