Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
6 OPINIÓN MARTES 17 s 4 s 2007 ABC AD LIBITUM LA PAJA DE SOLBES ECÍAMOS ayer- -este pasado domingo- -que Pedro Solbes es el único integrante del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero con capacidad para defraudarnos. De alguien de tan larga y brillante trayectoria cabría esperar mayor firmeza en sus criterios, más gallardía en sus planteamientos y, sobre todo, máximo rigor en los asuntos de su especialidad, en los que viene trabajando, en España y en Europa, desde los días de Alberto Ullastres. Hoy, cuando el vicepresidente y ministro de Economía comparezca ante la Comisión de Economía y Hacienda del Congreso, tendrá en su mano la recuperación de la buena imagen y el meM. MARTÍN jor nombre que su pasado FERRAND biográfico merece; pero, cabe temerlo, ante el hecho flagrante de que Zapatero tiene subordinados y no colaboradores, descenderá unas cuantos peldaños más en la escalera de su descrédito. Solbes debiera explicar ante la Comisión algunas intervenciones gubernamentales de difícil comprensión. Todo cuanto se relaciona con Endesa, desde la opa de Gas Natural a la del sospechoso e inquietante dúo hispano- italiano que ha desbancado la oferta de E. ON. Algo que, desde la verdad, podría acabar con un Gobierno meticón y farfullero y que, desde la prudente distancia que le caracteriza, rebajará la credibilidad y el prestigio de quien, por razones de cargo y rango, centra la responsabilidad de las decisiones que no han tenido, como debieran, la principal intención de defender los intereses de los accionistas de la compañía en beneficio de otros intereses y estímulos. De hecho, Solbes ha perdido buena parte de la sosegada solvencia que proyectaba su imagen pública. Este fin de semana, en Washington, ha tenido el desparpajo de afirmar que la actuación de Manuel Conthe daña la imagen internacional de España. Toma nísperos, que diría el maestro Campmany. El vicepresidente señala la paja en el ojo ajeno sin inmutarse por la pesada e inmensa viga que se ha instalado en el propio. Lo que daña la imagen nacional es la falta de certeza que genera el Gobierno y sus reiteradas intromisiones en asuntos que no le son propios y cuya resolución corresponde únicamente al mercado. Endesa es una empresa privada, no un objeto para el pago de los compromisos de un Gobierno tripartito en Cataluña ni una pieza en la errática quimera internacional de Zapatero. Si tuviéramos un Parlamento efectivo y no meramente formal, la visita que hoy efectuará Solbes a la Comisión sería el primer paso para la creación de una comisión de investigación sobre el escándalo que supone la peripecia y el manoseo que Endesa viene padeciendo. Algo que, según Mariano Rajoy, no tiene nombre pero que, si se busca, se encuentra en el Código Penal. Echarle las culpas a Conthe, que se ha revelado contra el desmán del Gobierno, es como echárselas al empedrado. Algo propio de cualquiera de los actores con los que Zapatero interpreta la tragicomedia de su mandato; pero, hasta ahora, inadecuado para Solbes. Que pena. POR OTRA PARTE NO DUELE ENDESA, SINO TODO LO DEMÁS Endesa. Nunca tuve gran confianza en este Gobierno, pero ISCREPO del análisis que, aparentemente, todo el tampoco creí que llegara a destrozar los intentos de que, mundo comparte: el hecho de que la compañía que también en eltráficomercantily financiero, rigiera el Estadurante lustros fue la primera eléctrica española do de Derecho. haya sido finalmente repartida entre el Estado italiano, Laparticipación activa y torticeradelas autoridades pouna multinacional alemanay unos especuladores nacionalíticas en este embrollo ha enviado una señal indudable a les es un resultado altamente perjudicial para ese ente de los mercados internacionales. No temo que a partir de ahorazón llamado España S. A. ra el capital foráneo se retraiga de invertir en España: hoy, Y discrepo porque en este penoso lance no se ha perdido como ayer y como mañana, el dinero acudirá donun campeón nacional, ni tampoco se ha perdido la de tenga expectativas razonables de beneficios; esa nacionalidad de una empresa. Eso de los campeoes la regla y no hay que escandalizarse por ella. nes nacionales- -es decir, empresas industriales Lo que ha cambiado, a peor, es la reputación: a de origen y propiedad española con capacidad de raíz del affaire Endesa, todo el mundo sabe queel competir en Europa- -es una falacia propia del factor clave del éxito de una operación en España franquismo y del socialismo postmoderno. Conno está en el precio, ni en el proyecto empresarial, duzco un coche japonés, escribo en un ordenador sino en la proximidad al Gobierno. Quien quiera de programación norteamericana, vistoropa fabricomprar Iberdrola, quien pretenda vender Unión cada en China y la lavo con electrodomésticos aleJOSÉ MARÍA Fenosa, quien aspire a controlar Repsol (o vicevermanes, en el súper compro alimentos de todas las GARCÍA- HOZ sa) no debe olvidar esta regla de oro: hágase amigo procedencias, cuando voy a un restaurante me del Gobierno y, después, haga lo que quiera. atienden camareros no nacidos en España y siempre sueño Así las cosas, el español no resulta un escenario muy con volver un día a la Patagonia, para lo que espero que el distinto al de Bolivia o Venezuela, donde cualquier inverbanco suizo obtenga rendimiento del dinero que le he consión requiere el decisivo visto bueno (facilitado por una refiado, invirtiéndolo en cualquier bolsa del mundo. gular mordida) de los corruptos dirigentes políticos. Pero Ni guay, ni pijo: los hábitos de un servidor no son muy sí es completamente diferente al de los países más avanzadistintos de los que tienen el común de los españoles, que dos del mundo, donde el punto de partida es un marco jurícompran aquello que les convence en términos de calidaddico igual para todos e inalterable. Es verdad que, como ni precio, al margen del origen de los productos. Tan patético los peores males duran cien años, antes o después vendrán me parece un primer ministro francés asegurando que Dagobiernos españoles respetuosos con la legalidad y con las noneforma partedelaesenciadela Republiquecomo sostecompetencias de los reguladores independientes, sabedoner que la defensa de la Patria requiere que los españoles res que no hay autoridad más fuerte que la que se deriva del gastemos electricidad fabricada por una empresa naciocumplimiento de la ley. Pero entonces habrá que desandar nal. De la electricidad espero que sea lo más barata posible el camino de la arbitrariedad y convencer, al que se deje, de y de suministro fiable, pero no que el kilovatio venga herraque España es un país serio. do con la marca del toro. No me importa que la Empresa Nacional de ElectriciY a pesar de ser tan moderno, tan abierto al mundo, el dad S. A. de fundación franquista, pase a propiedad forádesenlace de Endesa me produce un abatimiento profunnea; en esta operación España no ha perdido ni en calidad y do, un desasosiego que no logro superar. Para defender su ni en fiabilidad del suministro eléctrico, pero desdichadaopción en el asunto, el Gobierno se ha saltado las leyes por mente, lo que sí ha perdido es más importante: la seriedad, delante y por detrás: ha sido demandado judicialmente por la vergüenza y la reputación. la Unión Europea y ha impedido que la CNMV investigara josemaria garcia- hoz. com el origen de las operaciones de compraventa de acciones de D D -Les informo de que están señalados por ETA como posibles objetivos, y no sabes cuánto me lo agradecen. Es otra forma nuestra de hacer campaña electoral.