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44 ECONOMÍA LUNES 16 s 4 s 2007 ABC El presidente del Banco Mundial dice que no dimitirá pese a la presión europea Alemanes y británicos encabezan las quejas contra el presunto nepotismo de Wolfowitz AGENCIAS WASHINGTON. El presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz, anunció ayer que no tiene planes de renunciar a su cargo por el escándalo originado por sus maniobras para aumentar el salario de una empleada con la cual estaba vinculada sentimentalmente. A preguntas de los periodistas, Wolfowitz manifestó su intención de continuar en el cargo, aunque transmitió a la junta encargada de investigar su caso que acatará la decisión que se tome. Wolfowitz, que a pesar de la insistencia de la prensa se remitió una y otra vez a la decisión que adopte la junta sobre su futuro al frente del Banco, aseguró que durante sus dos años al frente del mismo se ha adelantado mucho a favor de los países que luchan por salir de la pobreza y subrayó que continuaría al frente del Banco Mundial para continuar con estos esfuerzos: Hay un importante trabajo por hacer y espero continuar haciéndolo El escándalo por presunto nepotismo que rodea al presidente del Banco Mundial (BM) Paul Wolfowitz, ha aumentado las tensiones entre el ex número dos del Pentágono y los directores ejecutivos europeos del organismo, según fuentes citadas por Efe. Ya había tensiones entre los directores ejecutivos europeos y el personal del Banco y Wolfowitz señalaron ayer fuentes europeas que solicitaron el anonimato, y que apuntaron que el incidente relacionado con la promoción y aumento salarial de Shaha Ali Riza, la novia de Wolfowitz, no ha hecho más que deteriorar la relación. Según las citadas fuentes el malestar por lo sucedido es especialmente acusado entre alemanes y británicos. Aun así, existe la percepción cada vez más generalizada de que si desde la Casa Blanca le siguen apoyando no pasará nada. EE. UU. es el principal accionista del Banco Mundial y el encargado de elegir al presidente del organismo en un pacto de caballeros que deja la dirección del Fondo Monetario El director gerente del FMI, Rodrigo Rato, sonríe a Paul Wolfowitz, presidente del Banco Mundial Internacional (FMI) en manos europeas. Aunque sin pedir públicamente la dimisión de Paul Wolfowitz, los europeos se han posicionado como los más críticos en el debate de qué hacer con la presidencia del Banco Mundial. Estados Unidos, Japón y algunos ministros africanos apoyan que Wolfowitz se mantenga al frente del organismo. Algunos ministros, como la titular de Desarrollo alemana, Heidemarie Wieczorek- Zeul, sostienen que la controversia afecta la misión del BM y daña su credibilidad. La controversia distrae al Banco Mundial de su misión dijo WieczorekZeul este fin de semana. REUTERS En Washington existe la percepción de que desde la Casa Blanca se sigue apoyando a Paul Wolfowitz Solbes opina que debe ser el Comité de Ética del BM el que decida sobre la actuación de su presidente La política alemana ya dijo el viernes que es él quien tiene que decidir por sí mismo si, en relación con este error, puede desempeñar sus obligaciones con credibilidad Por su parte el ministro de Desarrollo británico, Hillary Benn, destacó que la polémica ha dañado al Banco, aunque debemos respetar el proceso del Consejo Ejecutivo. Estoy seguro de que mi opinión será compartida por otros gobernadores apuntó. El vicepresidente segundo y ministro de Economía de España, Pedro Solbes, aseguró que deberá ser el Comité de Ética del Banco Mundial el que decida sobre la actuación de su presidente. Juan Velarde Fuertes ECONOMÍA Y CAMPAÑA ELECTORAL a economía española está amenazada por muchos desequilibrios, nacionales e incluso provocados por nuestros vecinos, desde la situación política de Marruecos y Argelia a la fosilización de la economía francesa, sin olvidar la crisis de Portugal. Pero las próximas elecciones autonómicas y municipales aún pueden complicar bastante más las cosas. Comencemos por la cuestión L autonómica. No se debe pasar por alto lo que señala uno de nuestros mejores expertos en economía regional, el profesor Cuadrado Roura, quien en su artículo El sudoku de la financiación autonómica publicado en Expansión el 14 de marzo, nos indica que tres de los nuevos estatutos de autonomía aprobados ya por el Congreso- -Cataluña, Andalucía y Baleares- -suponen que el Estado debería destinar en torno al 40 de sus inversiones regionalizables a estas tres autonomías Claro que- -si es que Buchanan, Alesina, Key en su The responsible electorate (Vintage Books, 1966) nuestro profesor Sáez Lozano y otros economistas que analizan el enlace entre el incremento del gasto público y los programas electorales tienen razón- en las actuales elecciones autonómicas, todas y cada una de las regiones da la impresión de que orientarán sus votos, hacia las opciones que prometen mayores inversiones estatales para todas y cada una. Pero esto ha de cuadrar con las obligaciones que tiene España dentro del área del euro, salvo que quiera contagiarse de la actual crisis portu- guesa. Y he aquí que, como concluye el profesor Cuadrado Roura, esto simplemente no cuadra. Suma claramente bastante más del 100 de las inversiones a realizar por el Estado Acompañemos esto de la urgentísima necesidad de establecer la normalidad en las haciendas locales. Efectivamente, no es electoralmente recomendable tener altos impuestos con efectos deslocalizadores evidentes. Pero es absolutamente preciso atender bien los servicios públicos encomendados a los Ayuntamientos y otras corporaciones locales. Al no existir claridad en esto por parte de las autoridades de la Hacienda estatal, y cerrazón por las autonómicas, los Ayuntamientos van a presionar para que se les transfiera gasto público estatal. Añádase la ruptura de la unidad del mercado con los planteamientos de grupos políticos que intentarán que el Sector público estatal compense la crisis quees- te fraccionamiento origina. Y eso lo favorecen tanto los Estatutos que siguen el sendero del de Cataluña, como los dominios absolutos sobre cuencas hidrográficas en Aragón y el Ebro, o los particularismos idiomáticos que arrinconan al español, sin olvidar el evidente auge de la corrupción en determinadas zonas, como consecuencia de la decisión del Tribunal Constitucional de entregar a las Administraciones territoriales la política del suelo. El sumatorio de todas estas liquidaciones de un mercado amplio, como bien sabemos los economistas, frena todo desarrollo posible. En síntesis, la presión sobre la Hacienda estatal por parte de autonomías y municipios se suma al freno de la actividad derivado de la atomización progresiva del mercado. Los dos grandes partidos nacionales, conjuntamente, deberían, pues, replantear toda la política territorial. Hay que presionar para conseguirlo.