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6 OPINIÓN LUNES 16 s 4 s 2007 ABC LA CRÓNICA DEL LUNES LA FURIA Y LA DEPRESIÓN EL PRESIDENTE ZAPATERO, ENTRE Ya no estamos ante el ser o no ser del pretendido final de la violencia etarra, sino de la permanencia o no de Zapatero en el poder Pablo Sebastián ción con la que ha hecho purgas perladas en su Gobierno, primero con Bono (por oponerse al Estatuto catalán) luego con López Aguilar (por negar la excarcelación de De Juana) y ahora con Solbes, al que sometió a la humillación de la crisis de la CNMV, sobre la que Conthe debe informar al Parlamento, la prensa y los tribunales, si quiere llegar hasta el final. El presidente está tocado y furioso, y tiene ante sus narices una decisión crucial: autorizar o no las presencia de Batasuna en las elecciones vascas, disfrazada de ANV o de lo que sea, porque, como declaró, con imprudencia y con razón, el presidente del CIS, Fernando Vallespín, Zapatero volverá a ganar las elecciones en 2008 si ETA no pone otra bomba. De manera que ya no estamos ante el ser o no ser del pretendido final de la violencia etarra, sino de la permanencia o no de Zapatero en el poder. Y en esas circunstancias es de temer que el presidente acepte una fórmula para que Otegi gane de nuevo la partida, como la ganó con la excarcelación de De Juana, por el mismo motivo, probando que el chantaje funciona muy bien en tiempo electoral. Sobre todo cuando las convicciones democráticas del presidente brillan por su ausencia, porque de lo contrario Zapatero no sólo habría anunciado en persona- -cosa que se niega a hacer- -que Batasuna no estará en las elecciones y que el PSOE no pactará con los nacionalistas en Navarra, sino que habría viajado al País Vasco para amparar personalmente a los concejales del PP, Va- L presidente Zapatero anda medio escondido y huyendo de los grandes debates de la actualidad y sufre los vaivenes de un debilitado estado de ánimo, fruto del atentado de ETA en Barajas, con el que vio destruido su proyecto de negociación con ETA, luego confirmado por la banda en sus declaraciones a Gara sobre las que el presidente no se quiso pronunciar. Razones no faltan al jefe del Gobierno para estar deprimido y confundido- -como se apreció en el programa de TVE frente a cien ciudadanos- -si es consciente de la responsabilidad del Gobierno de España que lleva sobre la espalda, y no sólo de la obsesión, que le espolea y le atormenta, de renovar el poder. De ella se desprenden dos objetivos inmediatos: que ETA no vuelva a matar antes de las elecciones de mayo y que la participación supere el 60 por ciento. Con eso y con los errores del PP, al que los promotores de la conspiración del 11- M han situado en el trágico escenario de la derrota de marzo 2004, en el PSOE creen que conseguirán una victoria que situará a Zapatero en inmejorable posición para ganar las elecciones generales de 2008. Al tiempo que abriría una profunda crisis en el liderazgo del PP, una vez que su presunta victoria sería leída como el fracaso de la estrategia de la crispación callejera que le imputan al PP. Y también como un plebiscito que daría por buenos los principales desafíos de la legislatura: el llamado proceso de paz con ETA y la reforma del estatuto catalán. Da la impresión de que el presidente ha instalado su puente de mando en la residencia de Doñana, donde tiene más sentido el uso del uniforme de boy scout que tanto le gusta y con el que se pasea por los mítines provincianos de la precampaña electoral, recuperando su mensaje pacifista, feminista y de la eterna bondad, con el que pretende disfrazar la furia implacable con la que pretende camuflar sus carencias y su disparatado proyecto político, frente a los que desde fuera y dentro de su entorno se atreven a discrepar con él. Al PP, buscando su aislamiento, registrando el pasado y culpándole de todos sus errores; en el PSOE, imponiendo la ley del silencio y liquidando, como hizo, a los más notorios barones con la misma determina- E Da la impresión de que el presidente ha instalado su puente de mando en la residencia de Doñana, donde tiene más sentido el uso del uniforme de boy scout que tanto le gusta nessa Vélez y Ramón Gómez, primeras víctimas que figuraban en la lista del comando Donosti. El comando al que pertenecía el hombre del paraguas de Otegi da fe de que ETA y Batasuna son lo mismo y prueba la condición de lacayo y no de controlador del dirigente batasuno. Algo que no quiere entender el PNV impidiendo el discurso de Imaz (otro que disimula) según el cual Batasuna tiene que alejarse de ETA, como si fueran dos entidades diferentes. Lo que tendría que hacer Imaz es desprenderse de una vez de Ibarretxe, que fracasó con su reforma de Estatuto, hace ostentación de sus encuentros con Otegi y anuncia una extraña consulta nacional al hilo de las pretensiones de ETA. Esta es la banda a la que Zapatero ha querido domar con su modelo confederal del Estado, que a ETA le resulta insuficiente. Como pretende el presidente frenar el terrorismo islámico con la Alianza de Civilizaciones y recibir, en consecuencia, el premio Nobel de la Paz. Mientras, los primeros dirigentes del PP juegan alegremente y confiados con la conspiración del 11- M, la bola de fuego que han puesto en sus manos los profesionales de la manipulación para que la lancen al aire contra el Gobierno, sin saber que en su interior se esconde un poderoso artefacto con dotes de boomerang que les estallará en la frente si no abandonan esta estrategia demencial. Aunque puede que ya sea demasiado tarde, porque las elecciones no están en remotos desiertos, ni en lejanas montañas, como diría Aznar, sino al llegar. -Qué suerte la de España. Nuestros escoltas nos protegen de los terrorismos etarra e islámico, al mismo tiempo.