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ABC DOMINGO 15- -4- -2007 La guerra del agua ESPAÑA 33 VERTIDOS AL MAR Hm 3 al día 170 150 130 110 TOTAL VERTIDO: 1.874 hm 3 162 ABC Fuente: Confederación Hidrogáfica del Ebro. Estación de Tortosa 158 157 157 151 139 132 106 88 100 90 90 92 99 78 75 11 90 70 27 28 Marzo 29 30 31 1 2 Abril 3 4 5 6 7 8 9 10 rían dispuestos a vender su a gua al Sureste, voluntariamente y cuando les convenga y a cambio de un buen precio (el doble de la tarifa del Tajo- Segura) según ha podido comprobar el Gobierno murciano en varias zonas del delta del Ebro. El secretario general para el Territorio y la Biodiversidad, Antonio Serrano, explicó hace tres años, al principio de la legislatura, que las cuencas mediterráneas recibirían en cuatro años el mismo volumen de agua que se había previsto en el trasvase del Ebro. Esto es, 1.000 hectómetros cúbicos que llegarían a través de la desalinización, la modernización de regadíos y la reutilización y depuración, principalmente. Cuando el Ebro se recupera de la última crecida, se ha reabierto el debate nacional sobre este trasvase y el elevado volumen de excedentes que desembocan en el mar, y de los cuales una pequeña parte- -entre un 10 y un 15 por ciento anual- -estaba destinada en el anterior Plan Hidrológico Nacional a cubrir el déficit de Cataluña, la Comunidad Valenciana, Murcia y Almería. Pese a estas aportaciones del Ebro, el Ministerio de Medio Ambiente sostiene que el trasvase no lo construirá este Gobierno ni los siguientes, ya que a juicio de Cristina Narbona la UE lo rechazó, a la vez que resulta inviable económica y medioambientalmente. El anterior PHN no sólo ofrecía el trasvase del Ebro, sino otros 1.105 hectómetros cúbicos mediante reutilización, desalinización, modernización y ahorro y aguas subterráneas. Los redactores del PHN partían del hecho de que el déficit real de la cuenca mediterránea es de 2.105 hectómetros cúbicos. Para el Gobierno socialista, esas necesidades quedan recortadas justo a la mitad, ya que es partidario de cambiar la gestión de la demanda. Más información en www. gva. es y www. mma. es Sólo se almacenó el 10 de la riada De los casi 2.000 hm 3 que la riada del Ebro vertió al mar, sólo se han almacenado 200, el 10 En unos pocos días se ha perdido más agua de la que se podría desalinizar en un año en la región de Murcia POR M. BUITRAGO MURCIA. La última riada del Ebro que ha inundado amplias zonas de Navarra y Aragón ha movilizado un volumen superior a los 2.000 hectómetros cúbicos en apenas dos semanas, según datos aportados por el Gobierno murciano a través de las mediciones de la Confederación Hidrográfica del Ebro. De esta cantidad, el consejero de Agricultura y Agua, Antonio Cerdá, sostiene que sólo se han podido almacenar unos 200 hectómetros, y que otros 1.900 han desembocado en el mar. Según el registro de la estación de aforos de Tortosa, situada a unos 20 kilómetros del delta, desde el día 27 de marzo hasta el 11 de abril han pasado 1.874 hectómetros cúbicos. Concretamente, el Miércoles Santo se registró la mayor punta, con 162 hectómetros en 24 horas. Esto representa más de lo que se podrá desalinizar en todo un año en Murcia, según el Programa Agua del Ministerio de Medio Ambiente. Las periódicas riadas del Ebro dan cuenta de la magnitud de excedentes que este río puede originar en apenas unos días. Pero para hacer un análisis más completo sería conveniente precisar que en años de sequía ese río aporta a su desembocadura entre 6.000 y 7.000 hectómetros cúbicos anuales, como ha ocurrido entre 2005 y 2006. Sólo con que se desviara el 10 por ciento de ese volumen- -y el 90 restante se depositara en el mar- -se podría derivar entre 600 y 700 hectómetros anuales al resto de cuencas mediterráneas. Una riada es imposible de canalizar y su aprovechamiento es mínimo si no se cuenta con suficientes infraestructuras de almacenamiento y regulación en la cuenca afectada, que permitan siquiera recoger una cuarta parte de ese ingente volumen. El Ebro carece de esas infraestructuras, lo cual resulta más notorio por cuanto ni siquiera se han acometido las obras previstas en el pacto del Agua de Aragón. ¿Pero debe irse toda el agua del Ebro al mar o se puede aprovechar una pequeña parte para usos consuntivos y la actividad económica? La catedrática de Ecología de la Universidad de Murcia María Rosario Vidal- Abarca Gutiérrez señala que no hay una respuesta sencilla. En primer lugar, durante una inundación es muy difícil, si no imposible tecnológicamente, contener parte del caudal para su trasvase; el problema es que el agua no pasa directamente al canal, sino que hay que retenerla para después pasarla al trasvase. En segundo lugar, cuando hay una inundación, la preocupación de las confederaciones hidrográficas es que se inunde la menor cantidad posible de tierras y pueblos. Esto lleva a que se evacúe el agua lo mas rápidamente posible abriendo los embalses para que se vaya al mar rápidamente; retenerla sería una temeridad. En tercer lugar, las inundaciones son provocadas por lluvias torrenciales, por lo que la prudencia aconseja abrir embalses y no cerrarlos explica. La negativa de Narbona Crecida del Ebro a su paso por Zaragoza en Semana Santa FABIÁN SIMÓN