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76 CULTURAyESPECTÁCULOS SÁBADO 14 s 4 s 2007 ABC CLÁSICA San Lorenzo del Escorial Misas de Bach. Int. M. Christensson, K. Wessel, Ch. Daniels, P. Harvey. The English Voices. Orchestra of the Age of the Enlightment. Dir. G. Leonhardt. Lugar: Teatro Auditorio, San Lorenzo de El Escorial, Madrid Vida y esperanza ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE Si hace unos días fue el Bach de Minkowski, ahora es el de Leonhardt. Dicho de otro modo: primero el desconcierto y luego la admiración. La vida musical es tan generosa que, de vez en cuando, da la oportunidad de aliviar los males. A Minkowski se le aplaudió por ser imprevisible y forzar la música buscando la originalidad, mientras que a Leonhardt por presentar a Bach con lógica y rigor. La diferencia entre ambos directores es tan notable que ante el muy relativo interés del primero se impone la fascinante sensatez del segundo. El ciclo de Semana Santa que se convoca en el moderno Teatro Auditorio de El Escorial ha permitido escuchar a Leonhardt cerca de Madrid, poco antes de su actuación en la Semana de Música Religiosa de Cuenca. Lleva en programa tres de las cuatro misas breves de Bach y rodeándole un plantel de fieles intérpretes. The English Voices blanqueando el color del coro. Son tres cantantes por voz, excepto cuatro para la de soprano, y mezclados dos hombres y una mujer en la de alto. La Orchestra of the Age of Enlightment para afianzar el estilo, con un oboe solista deslumbrante y un primer violín capaz de lo mejor incluso tropezando en el aria de bajo de la misa en la mayor. También cuatro solistas vocales balanceándose de la tensa flexibilidad del tenor Charles Daniels a la firme convicción del barítono Peter Harvey. Pero no es en la materia donde está la cuestión, sino en el sobrio significado del Bach de Leonhardt, poco a poco haciéndose con la acústica del auditorio y al tiempo desgranando encuentros sorprendentes. Algunos llenos de mágico equilibrio, como el dúo de soprano y alto, con dos oboes y coro en de la misa en sol mayor; otros llenos de inteligente madurez, quizá la ambiciosa red contrapuntística del coro final de la escrita en fa mayor. La misma misa en la que de forma admirable Leonhardt cargó de sutileza la circularidad ternaria del Gloria apenas apoyando la primer parte del compás. Fue el exquisito desliz de un afirmado militante. TOROS Oliva Soto cerró su primera faena con jaleadas bernadinas PEPE ORTEGA ¡Maldita espada, Oliva Soto! FERNANDO CARRASCO SEVILLA. Le tenía cortada, seguro, una oreja. Había toreado el camero Oliva Soto, al sexto de la tarde, con una lentitud extraordinaria. Muletazos arrebujados, sentidos, acompasados. La plaza rugía cuando culminaba las series. Y el torero se gustaba una y otra vez. Cambió el estoque, se perfiló, pero el de Torrehandilla se movió, miró para la barrera y se arrancó. Y así, al paso, pinchó Oliva Soto. Lo que pudo ser un triunfo importante quedó difuminado. La novillada de Torrehandilla- -procedencia Domecq Solís- -no facilitó las cosas a los tres sevillanos. Novillos muy dispares en cuanto a presentación y que por regla general mansearon. Sin embargo, el que abrió plaza tuvo mejor fondo, aunque también pocas fuerzas. Daniel Luque, que demostró estar más que curtido para tomar la alternativa, planteó bien el inicio de faena pero pecó de atacar demasiado en corto. Anduvo muy bien en los redondos sobre la mano derecha pero demasiado encima. También al natural, aunque ya ahí el astado se le quedaba corto. Se tiró a matar y se le pidió con fuerza la oreja. Pero el presidente no la concedió. Se llevó una sonada bronca. FERIA DE ABRIL Real Maestranza de Sevilla. Viernes, 13 de abril de 2007. Primera de feria. Tres cuartos de entrada. Novillos de Torrehandilla, dispares de presentación, mansos y sosos; destacaron 1 y 6 Daniel Luque, de turquesa y oro. Estocada (vuelta tras petición) En el cuarto, media perpendicular, media y dos descabellos. Aviso (ovación) Agustín de Espartinas, de azul rey y oro. Pinchazo y estocada delantera (palmas) En el quinto, tres pinchazos y estocada (silencio) Oliva Soto, de palo de rosa y oro. Media y seis descabellos. Aviso (silencio) En el sexto, pinchazo, media y dos descabellos (ovación) TEATRO Salas alternativas Encuentros con Chejov Autor: A. Chéjov. Vers. y dir. Á. Gutiérrez. Lugar: Teatro de Cámara Chéjov. Fragmentos de Cuaderno de Nueva York Autor: J. Hierro. Dir. y dramaturgia: P. Ortega. Lugar: Sala Ítaca. Madrid Chejov Hierro JUAN IGNACIO GARCÍA GARZÓN En ese lugar de evocaciones, de historias soñadas, de vidas en claro que es el escenario resulta esencial para que la realidad escénica tome cuerpo la creación de una atmósfera, una suma de mínimos elementos que pueden acotar un espacio, un tiempo, un universo literario. En el archipiélago de islas luminosas que componen el circuito alternativo de Madrid habitan unos cuantos magos capaces de convocar constelaciones apenas con un chasquido de dedos. En las últimas semanas, he tenido el privilegio de contemplar dos ejemplos singulares de ello. Ángel Gutiérrez reina en un lugar que en la cartografía escénica podría figurar rotulado como País Chéjov, pues bajo la advocación del gran escritor ruso ha cobijado su Teatro de Cámara, donde ahora ha pues- to en pie dos narraciones cortas: Casa con buhardilla y La novia reunidas ambas bajo el título de Encuentros con Chéjov Dos miniaturas primorosas impregnadas de la atmósfera de desesperanza crepuscular, el temor por el futuro incierto y la intensidad psicológica del autor; la primera resulta tal vez demasiado deudora de su procedencia narrativa, y la segunda, un pulso contra el destino prefijado, es más teatral y levanta el vuelo alentada por María Muñoz, una actriz estupenda. Dos ventanas abiertas al mundo de Chéjov. Pepe Ortega, refugiado en una isla mítica, la Ítaca a la que tanto tardó en llegar Ulises, se ha zambullido en otro universo escrito, el del Cuaderno de Nueva York de José Hierro. El director ha extraído las proteínas escénicas que bullen en los versos del madrileño para ofrecer un hipnótico espectáculo de palabras envueltas en música y que son música, un cónclave de fantasmas habitantes de la geografía vital del poeta que evolucionan en el pequeño escenario bajo la mirada de una gran máscara. Un grupo de actores en trance, una violonchelista y un excelente trabajo de iluminación se concentran en este excelente montaje que alberga momentos impresionantes. sin éxito, que aquello trascendiese a los tendidos, pero el de Torrehandilla sólo quería tablas. Luego anduvo mal con la espada. Animoso estuvo Oliva Soto con el capote ante su primero, tercero de la tarde. Le dieron fuerte al novillo en el primer puyazo. Brindó a Curro Romero y vimos un Oliva Soto demasiado acelerado en el prólogo. Apretaba para los adentros el animal y le sacó muletazos de enjundia aunque se quitaba enseguida. Esos apretones le costaron dos volteretas, aunque por fortuna sin consecuencias. Toreo de pellizco Templado Luque Sí estuvo bien de verdad con el cuarto, un novillo de escurridas carnes y feo de hechuras, al que le dejó tres medias verónicas extraordinarias. Cortito de recorrido el burel, el de Gerena lo entendió desde el co- mienzo, dándole su distancia y llevándolo muy templado. A más con la zurda y no dejando que su oponente se fuese a tablas. Lo llevó muy toreado siempre, una virtud que se le agradeció. Falló con la espada y todo quedó en una ovación. No tuvo suerte con su lote Agustín de Espartinas, que se fue a portagayola en su primero, un novillo que no transmitía nada y que se quedaba corto. Voluntarioso Agustín. No había más que hacer. Mal picado estuvo el quinto, un astado rajado casi desde el principio, con el que el torero de Espartinas pudo dejar algunos muletazos templados al inicio de faena, pero poco más porque no quería saber nada de lo que pasaba en el ruedo el animalito. Se esforzó el chaval e intentó, Y salió el sexto. Largo y feo, lo descubrió en un magnífico quite Daniel Luque. Oliva Soto se fue al centro del ruedo para brindar y comenzó a torear de largo. Ahora sí que se le vio relajado, con sentido, con temple, con ligazón. Un toreo de pellizco, con muletazos muy lentos, el mentón hundido, un poco codillero en los pases- -estéticamente preciosos- El toreo al natural también alcanzó un elevado tono. Cuando se encuentra inspirado, la cosa funciona. La forma de salir de la cara del novillo evidenció, igualmente, la personalidad que atesora este chaval, que debe tener más continuidad, porque hacen falta toreros de este corte en un escalafón demasiado adocenado. Lástima, como escribíamos al principio de la crónica, de la prisa a la hora de entrar a matar. Porque a buen seguro que hubiese cortado oreja.