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14 4 07 SALUD El anillo vaginal se coloca como un tampón y se cambia una vez al mes ABC Anticoncepción Ellas prefieren los nuevos métodos una receta eficaz contra los temidos olvidos. TEXTO: N. R. C obliga a una disciplina de toma diaria difícil de cumplir. El parche y el anillo vaginal ofrecen lo que no consigue la píldora, olvidarse de la toma diaria. Contamos con métodos seguros y eficaces, ahora lo que pedimos son opciones que nos ofrezcan mayor comodidad explicó la ginecóloga Esther de la Viuda, de la Sociedad Española de Contracepción, durante la presentación de la encuesta. El anillo vaginal es un aro de plástico transparente, muy flexible, que libera de forma constante y controlada la cantidad hormonal necesaria para conseguir la anticoncepción. Se introduce fácilmente en la vagina como si fuera un tampón y, al igual que el parche, se mantiene durante tres semanas y se retira para permitir el sangrado. Su eficacia es comparable a los anticonceptivos hormonales orales más modernos, ya que la absorción vaginal es una de las mejores vías para asimilar fármacos, junto con la sublingual. No produce molestias gástricas y tiene un efecto neutro sobre el peso. El parche hormonal también se diseñó para evitar los habituales despistes, este adhesivo libera progresivamente en la piel la cantidad necesaria de hormona para evitar la ovulación. Se mantiene durante tres semanas y a la cuarta se retira para que descienda la regla. Puede colocarse en la nalga, el torso o en la parte superior del brazo con total seguridad y eficacia. El principal problema es que siempre hay un pequeño riesgo de que se despegue. La ventaja es que evita problemas gástricos, es menos tóxico y ofrece una gran comodidad. Se suministra a través de la piel, pero su composición es similar a otros anticonceptivos orales, con una combinación de gestágenos y estrógenos. El número de mujeres que se inclina por los nuevos métodos aumenta, aunque la estrella de la anticoncepción aún es el preservativo. Antes de empezar a utilizar un método hormonal, casi el 76 de las parejas recurren al condón para evitar una gestación indeseada. Pero lo que más preocupa a los ginecólogos es que hasta el 14,3 de las mujeres entrevistadas mantuvieron relaciones sexuales sin protección en algún momento. El 12,8 por ciento recurrieron al coitus interruptus o marcha atrás como método anticonceptivo y el 14,3 no utilizó nada, una proporción muy elevada en opinión del ginecólogo Roberto Lertxundi. Uno de los datos más sorprendentes es que las españolas mayores de 39 años fueron las que más se confiaron del coitus interruptus. El preservativo, el más usado El anillo vaginal y el parche anticonceptivo le están ganando terreno a la tradicional píldora. Los nuevos métodos se imponen por su comodidad y porque son ienen la misma tasa de fallo y eficacia, efectos secundarios similares, pero proporcionan mayor tranquilidad y comodidad a las mujeres. Los nuevos métodos anticonceptivos como el anillo vaginal o el parche le están ganando la partida a la píldora. Un estudio, realizado por el Círculo de Estudio en Anticoncepción, muestra que el 61 por ciento de las mujeres prefiere uno de estos métodos de uso T no diario antes que la tradicional pastilla. En la encuesta, realizada entre 9.700 mujeres entre 18 y 49 años, el 46 por ciento prefiere el anillo vaginal mensual como método anticonceptivo, el 39 por ciento la píldora y el 15 restante recurre al parche semanal. La anticoncepción oral de hoy se parece poco a las primeras píldoras de los años 60. Las pastillas actuales contienen menos dosis hormonal y producen menos efectos secundarios, aunque su toma