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82 VIERNES deESTRENO VIERNES 13 s 4 s 2007 ABC Shooter: el tirador EE. UU. 2007 124 minutos Género- -Intriga Director- -Antoine Fuqua Actores- -Mark Wahlberg, Danny Glover, Elias Koteas, Kate Mara, Ned Beaty Éste es un personaje que sólo se puede afrontar desde las vísceras y Tristán Ulloa, y por cuyo trabajo la actriz fue premiada en Málaga comenzar el filme acaba de perder a su madre y ha llevado a su padre a vivir a su casa. Mi personaje es un ama de casa que vive envuelta en un ambiente cerrado, agobiante, donde a cada paso que da le espera una nueva tarea; la familia que retratan David y Tristán es una olla a presión que tiene que estallar por algún lado. Y el mío es un personaje que sólo podía afrontar desde las vísceras, comprendiéndolo y amándolo Elvira coincide con los directores del filme al señalar que la película habla de la incomunicación; nos muestra a una familia que por vergüenza no expresa abiertamente sus sentimientos, ni siquiera a sus propios seres queridos, y se los guarda dentro, provocando un ambiente irrespirable; de ahí las dos acepciones de pudor que quieren transmitir David y Tristán Acostumbrada a los personajes enérgicos y a los acentos trágicos, Elvira Mínguez ha encontrado en Julia un vehículo perfecto para mostrar su hondura dramática, el poder de convicción de sus gestos y el imán de su mirada, cualidades que le valieron el galardón de Málaga. Por supuesto que es un premio tan satisfactorio como estimulante; significa el reconocimiento de un trabajo ya hecho, pero también el apoyo al camino elegido y a una forma de encarar la profesión, que anima a seguir por él Más información sobre el filme: http: www. pudorlapelicula. com Rambo y Harrison Elvira Mínguez protagoniza Pudor Ford han tenido un hijo primer largometraje de los hermanos David F. M. B. Cuenta el guionista Jonathan Lemkin que no sabe cuántas veces vieron Los tres días del cóndor y Único testigo para adaptar el premio Pulitzer de Stephen Hunter. No fueron suficientes. De hecho, en algún momento da la sensación de que también repasaron la trilogía (o por donde vayan) de Rambo y por ahí erraron parte del camino. El héroe protagonista, Mark Wahlberg, sufre la triple decepción de ser abandonado, reclutado y vuelto a traicionar por su propio Gobierno, cuando por fin descubre, con lo listo que parecía, que lo quieren utilizar como cabeza de turco. El caso es que la película se ve del tirón y, desde el punto de vista técnico, es intachable, incluida una escena en un glaciar que consiguió empañar las gafas del crítico. La pena no es sólo que el espectador sea incapaz de abandonar la sensación de que ya le han contado la misma historia, ni que la única forma de cogerle cariño a Wahlberg sea enamorándose de sus musculitos- -no es el caso- sino que los fabulosos modelos que cita Lemkin empiezan por dibujar a un protagonista admirable. Del tirador sabemos que se llevaría todos los peluches de una feria, pero aparte de destacar sus cualidades como lobo estepario sobrevenido y de regalarle algún plano de videoclip, Fuqua no logra que lo admiremos como sería necesario. Hay una escena reveladora en Los tres días del cóndor en la que los corruptos agentes del desorden que persiguen al personaje al que da vida Robert Redford se preguntan cómo es posible que un funcionario tirando a gris marengo se les escurra una y otra vez como una pastilla de jabón en un jacuzzi. Porque lee es la contudente respuesta. No se trataba de mostrar a este francotirador como un seguidor de Paul Auster (mucho habría tenido que dar de sí el bueno de Wahlberg) pero el guionista lo pone a correr casi desde el primer momento y, por lo menos a veces, uno tiene la sensación de que no termina de merecer la pena perder el resuello por seguirlo. Pese a todo, no malinterpreten lo dicho. Maridos del mundo, si les llega el turno de elegir película este fin de semana, El tirador no es mala elección, con lo que estrenan por ahí fuera. J. B. MADRID. David y Tristán Ulloa, hermanos, directores de Pudor su primer largometraje (ya firmaron juntos un corto, Ciclo advierten ya desde el cartel de la película sus intenciones. En él se leen las dos acepciones que el Diccionario de la Real Academia ofrece de esa palabra: por una parte, Honestidad, modestia, recato por otra, mal olor, hedor Y con esos dos sentidos del término juega la película, que se presentó en el festival de cine español de Málaga, y que le valió a una de sus protagonistas, Elvira Mínguez, el premio a la mejor actriz- -que ya obtuvo hace dos años por su trabajo en Tapas En Pudor (película basada en la novela del mismo título de Santiago Roncagliolo) Elvira Mínguez interpreta a Julia, una mujer casada y con dos hijos, y que en el momento de Elvira Mínguez, en una escena de la película ABC Pudor España 2007 100 minutos Género- -Drama Director- -David y Tristán Ulloa Actores- -Elvira Mínguez, Nancho Novo, Celso Bugallo Peor, imposible E. RODRÍGUEZ MARCHANTE Esta película ha obtenido varios premios en el Festival de Málaga, o lo que es lo mismo, en uno de los escaparates del cine español del año. Pudor ha de ser considerada, pues, como una de las protagonistas de nuestra oferta cinematográfica de 2007 y más teniendo en cuenta que es la primera que hacen sus directores, David y Tristán Ulloa. Y todo ello es motivo de personal preocupación: que una película tan aviesa como Pudor sea el estandarte de la temporada y que unos directores noveles se expresen (o busquen para expresarse, pues es una adaptación) mediante algo tan sórdido, tan diseñadamente penoso y desagradable, con unos personajes tramados con acerbo y acritud, y que le envían un aire irrespirable al espectador, además sin que tenga la lejana posibilidad de reflejarse o al menos amigarse con ellos, pobres sufridores e imanes de infortunios y tragedias constantes. Y eso sin tener en cuenta el desenlace, caprichosamente cruel con ellos. Los hermanos Ulloa concentran la mirada de su cámara en una familia: la familia de los pesares. Algo así como si todos los tópicos de fatalidades posibles se concentraran ahí: en la mujer insatisfecha, infeliz, en la cuesta abajo... en el marido, insatisfecho, infeliz y mal ama- do, como ella; en los hijos, puestos ahí para teñir de negro escabroso el asunto, o el abuelo, quizá al único que se le deja una ligera vía de escape... Personajes que apenas se mueven durante la película unos centímetros hacia el abismo ante el que están cuando nos los presentan; no hay en ellos progreso, ni regreso: nada se mueve salvo las tripas del espectador. Por lo demás, quizás haya que alabar la traza narrativa con la que recubre de gris penuria su gris historia. Lástima que se digiera tan mal.