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ABC JUEVES 12 s 4 s 2007 INTERNACIONAL 39 Alfonso Rojo Chávez practica el divide y vencerás para crear su partido único LUDMILA VINOGRADOFF CORRESPONSAL CARACAS. Pase lo que pase y sin dar su brazo a torcer, el presidente Hugo Chávez va a crear su Partido Socialista Unido de Venezuela, PSUVE, les guste o no a sus socios izquierdistas. Por lo menos el Partido Comunista local acaba de decidir que no se disolverá para sumarse al partido del mandatario. Para Chávez no es tan fácil meter en un mismo saco a todas las organizaciones de izquierda que lo ayudaron a escalar el poder durante ocho años. Lograr el partido único y la reelección indefinida es su plan perverso para controlarlo todo y perpetuarse en la Presidencia aseguran los analistas. El mandatario ha puesto un plazo de nueve meses para el nacimiento de su PSUVE. Ha pasado un mes sin que se haya producido la ansiada fecundación in vitro. Los tres partidos aliados: Podemos, Patria Para Todos, PPT, y el Partido Comunista de Venezuela, PCV tar, dan mucho en fusionarse en el laboratorio, lo que ha desesperado al padre de la criatura. En el fondo, los partidos aliados se están tomando su tiempo para pensarlo. No quieren lanzarse a ciegas sin condiciones, es decir, sin perder su identidad. Para consultar a sus militantes y tomar una decisión han convocado sendos congresos para las próximas semanas. NUESTROS UNO DE LOS Tengo una deuda con él. A veces, de mucho en mucho, escucho la voz pausada de Manu Leguineche. Y siempre, me queda una pizca de tristeza pegada en el alma. Tengo la impresión de que no estamos siendo justos con él. Ahora, cuando los chavales de la Facultad se te acercan para hablar de periodismo, siempre preguntan si conociste a Ryszard Kapuscinski o lo que opinas de sus tesis sobre esta profesión, tan apasionante y tan desventurada. Lo habitual, por lo menos en mi caso, es salir del paso con la punta del capote, citando títulos de los libros publicados por el insigne polaco y dedicándole un rosario de rendidas alabanzas. Les voy a ser sincero. Yo me desteté como reportero sin tener ni pajolera idea de quién era o qué hacía Kapuscinski. Cuando empecé a ir a las guerras y vi por primera vez de cerca el resto espantoso de la muerte, mi modelo era Leguineche. De niño, había leído con pasión, en el suplemento en huecograbado que llevaba los domingos el fenecido diario Ya los relatos de Miguel de la Quadra Salcedo, que era como Indiana Jones pero en macizo. Admiraba el verbo vibrante de Oriana Fallaci en sus Entrevistas con la Historia sabía de las andanzas de Enrique Meneses y hasta pensaba con escribir algo como Los perros de la guerra de Frederick Forsyth, pero mi mito, el modelo, el espejo en el que deseaba mirarme era Leguineche. Cuando empiezas en esto y llegan los primeros golpes de suerte, te sientes eufórico. Crees tener el destino en tus manos. Vas impulsado por las misma fuerzas que durante siglos han empujado a millones de jóvenes a evadirse y ni siquiera se te pasa por la cabeza que otros, más sensatos, más valientes y mejores que tú, han recorrido esa senda antes. Haces tonterías y yo recuerdo con rubor una en concreto, de la que nunca he pedido disculpas a Manu. Fue en Bagdad, el 17 de enero de 1991, unas horas después de que los misiles y las bombas de precisión norteamericanas dejaran Irak sin teléfonos y sin fluido eléctrico. Yo encontré un teléfono por satélite y no le avisé. Me arrepiento todavía. Correa respaldó ayer al equipo de fútbol guayaquileño Emelec en un partido de la Copa Libertadores EFE Correa elogia a Chávez, pero no aclara si seguirá sus pasos En menos de cien días, el presidente ha profundizado la ya larga crisis institucional que vive Ecuador MANUEL M. CASCANTE ENVIADO ESPECIAL QUITO. El presidente de Ecuador, Rafael Correa, arremete contra los medios de comunicación de su país, pero los utiliza a conciencia- -igual que los recursos del Estado- -para la campaña a favor del sí en el referéndum que debe decidir la convocatoria o no de una Asamblea Constituyente. Correa pretende cambiar Ecuador, pero la reforma constitucional y una vaga promesa de socialismo fueron sus únicas propuestas electorales. Apenas se conocen sus planes, y el líder populista se resiste a concretarlos. Oficialmente, los objetivos de la propuesta del Gobierno son la reforma del sistema parlamentario y de partidos, así como la de los tribunales y organismos de control del Estado; la creación de un número limitado de regiones autónomas y desmontar el neoliberalismo de la Constitución de 1998 En su peregrinar por las radios, Correa elogiaba el liderazgo de Hugo Chávez en Venezuela, pero rechazó equiparar su proyecto al del militar golpista: Sin que sea malo -dijo- -tampoco es el único del que podría tomar ejemplo: Tal vez pueda seguir el de Colombia, que a finales de los ochenta hizo importantes reformas a instituciones básicas, siendo una de las democracias más estables del continente. Chávez tiene un liderazgo imbatible, pero eso viene de su carisma, y no de una Asamblea Tras una década de crisis institucional, encarnada por los mandatos de Abdalá Bucaram, Jamil Mahuad y Lucio Gutiérrez, Correa ha desatado en menos de tres meses toda una cadena de irregularidades legales y escándalos políticos a cuenta del trámite para aprobar la convocatoria de la consulta: el intento del Congreso de reemplazar al presidente del Tribunal Superior Electoral, la respuesta de éste al destituir a 57 parlamentarios opositores- -que han instalado en un hotel un Parlamento paralelo- -y sustituirlos por diputados suplentes (y dóciles con el Ejecutivo) la correspondiente denuncia ante el Tribunal Constitucional (pendiente de resolución) y la parálisis de la Asamblea, que al final pudo el lunes reanudar sus sesiones. Correa niega la mayor no hay crisis institucional, todas las instituciones están funcionando normalmente y acusa a los diputados destituidos del conflicto que vive el Congreso, al querer imponerse a las bravas tras oponerse a la convocatoria del referéndum. El presidente admite que el país vive tensiones y fricciones de las que responsabiliza a las mafias políticas de siempre pero sostiene que la Asamblea Constituyente acabará con el sistema que ha destruido al país. Así las cosas, el debate sobre el referéndum ha pasado a segundo plano. Las encuestas reflejan que el 67 por ciento de los ciudadanos desconoce en qué consiste la consulta, y un porcentaje semejante estima que se trata de una medida para generar empleo y cambiar la situación económica. De este modo, el referéndum se convierte en un plebiscito para Correa, tres meses escasos después de su victoria electoral. Correa confía en que el sí ganará abrumadoramente Para ello necesita la mitad más uno de votos favorables entre todos los emitidos, ya que los blancos y nulos se suman a la cuenta del no Nueve millones de ecuatorianos deberán votar el domingo, pues el sufragio es obligatorio. Entre los partidos, solo la Unión Demócrata Cristiana (UDC) se opone hoy a la reforma constitucional, porque tal como está concebida esa Asamblea, no va a garantizar que sea un escenario de encuentro según el líder democristiano, Diego Ordóñez. Plebiscito sobre su mandato Cinco años del golpe El líder populista ha desatado una cadena de irregularidades y escándalos para convocar la consulta Pero el presidente Chávez- -ayer se cumplió el quinto aniversario del golpe de Estado que le derrocó durante 48 horas- -no quiere esperar tanto. Les ha desafiado: El que no quiera unirse al PSUVE que se vaya. Qué es eso de esperar a que lo decida una asamblea. Qué asamblea ni ocho cuartos No lo podemos definir en meses o en días, sino en tiempos históricos le responde Oscar Figuera, secretario general del PCV Somos un partido marxista- leninista y no estamos en condiciones en estos momentos de disolvernos dentro de una amplia masa popular sin fuerza orgánica Viendo que el control se le puede ir de la mano, Chávez ha anunciado que buscará a los militantes de base de esos partidos, cuyos dirigentes se le resisten, para que se incorporen al partido único sin chistar. Sin disimulos ni tapujos, ha apelado a la máxima de Maquiavelo: Divide y vencerás