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80 DEPORTES Liga de Campeones s Cuartos de final, vuelta MARTES 10 s 4 s 2007 ABC Arrogante, o seguro de sí mismo Esa es la duda. Mourinho será esta noche, como casi siempre, el actor estelar en Mestalla. Para bien o para mal es el líder carismático del club en el que trabaje. Los jugadores del Chelsea le adoran. Pero el presidente- dueño le quiere echar aunque tenga que pagarle 25 millones de euros POR ENRIQUE ORTEGO VALENCIA. Imposible saber si es así o se lo hace. En todo caso habrá que valorar que casi todos los que han trabajado con José Mourinho hablan bien de él. Habrá sus excepciones. Evidentemente tiene más enemigos que amistades e incluso él acepta que es arrogante con quien no le gusta. Siempre quedará la duda al respecto, como señala aquel gran central brasileño, que fue adjunto suyo un año en el Benfica (2000- 01) Carlos Moze. Es una máscara que se pone porque hay cosas que le dan pudor mostrar. Es un tipo simpático con un temperamento muy fuerte. La arrogancia es una fachada para disimular su gran sensibilidad Lo que desde luego quien esto escribe no va a discutir es que estamos ante un gran entrenador. No sé si el Zidane de los entrenadores como le bautizó Rui Barros, aquel pequeño futbolista portugués que estuvo a sus órdenes como jugador y después fue segundo suyo en el Oporto, pero desde luego un técnico que es capaz de encadenar la Copa de la UEFA (2003) y la Champions (2004) con el Oporto y cuatro Ligas consecutivas, 2003 y 2004 (Oporto) y 2005 y 2006 (Chelsea) debe tener unas cualidades de gestión y unas virtudes tácticas superiores a los demás. Sobre todo porque aquel Oporto fue un producto suyo sacado de la nada con jugadores de club entregados a una causa común. Y precisamente él siempre ha reconocido que ese es el mejor equipo que ha dirigido. Anda ahora Mourinho en apuros. Decir que está sentenciado en el mundo del fútbol es una temeridad, pero posiblemente sólo ganar la Champions -está en semifinales de la Cup segundo en la Premier a tres puntos del Manchester United y ya ha ganado la Copa de la Liga- -le salvará Un gesto de Mourinho durante la conferencia de prensa que dio ayer en Valencia de la hoguera que le tiene preparada su presidente- dueño y antes amigo, Abramovich. Un fuego, eso sí, de oro, porque si le despide a final de temporada tendrá que pagarle 25 millones de euros. Por eso Mourinho dijo no hace mucho que si se consuma su destitución será más millonario de lo que ya es- -gana 7,5 millones de euros de ficha en el Chelsea, más otros tantos por sus contratos de publicidad- -y encontrará trabajo en dos días. Esta segunda parte de su respuesta ya se antoja más complicada porque en el mercado no hay un club libre que pueda pagarle ni siquiera el sesenta por ciento de lo que gana. ¿Y qué ha pasado para que Abramovich haya perdido la confianza en su hombre- milagro hasta el punto de no quererse cruzar con él por un pasillo? Cuestión de poder. Puro y duro. Ni siquiera de dinero. Mourinho ha llegado a amasar mucho más mando que Abramovich en el Chelsea, detalle que algunos adjuntos al ruso le han recordado convenientemente. Y ahora esa historia se ha acabado. José, como le llaman en Inglaterra, cuenta con el apoyo- -que llega a ser fervor- -de sus jugadores, sobre todo de los más representativos, Terry, Lampard, Drogba, Makelele, Essien... José es el preferido de una afición que ha visto cómo en dos años ha ganado dos títulos de Liga cuando el club en toda su historia había ganado uno. Por eso Stamford Bridge se pasa medio partido de pie cantando: Stand up for the special one levantarse por el único EFE Mejor hombres que nombres Los que trabajan a su lado dicen que su presunta soberbia es una fachada para disimular su gran sensibilidad Su divorcio de Abramovich es cuestión de poder: el técnico es el ídolo de la afición y los jugadores están todos con él Cobra 7,5 millones por temporada y si le destituyen recibirá una indemnización de 25 Puede que haya quien trabaje más que yo... pero peor Hace unos meses, Mourinho se confesó con sus compatriotas del diario O Jogo en una entrevista de siete páginas. Éstas son algunas de sus frases más significativas. Ahora trabajo y trabajo. Punto. En diez años a lo mejor cambio. No trabajo, trabajo, trabajo, trabajo... Se debe trabajar con calidad, con seriedad. No sé cómo lo hacen otros. Puede haber quien trabaje más que yo, pero peor ¿El fútbol espectáculo? Es aquel con más gestos individuales biomecánicamente perfectos, tacones, bicicletas, regates... Yo no quiero en mi equipo jugadores de ese tipo. Profesionalmente mis principios son otros. Cuando me piden que haga del Chelsea uno de los mejores clubes del mundo hay que buscar resultados Para que el Chelsea sea el mejor club del mundo hay que comprar la historia del Real Madrid o del Milán. Y no podemos. La historia no se compra, se construye El fútbol es mejor cuanto más equilibrado es. Lo del fútbol ofensivo o defensivo es ficticio. Quien dice que yo soy defensivista no ha visto las estadísticas de goles a favor de mis equipos. Que las vean. Creo que tengo más de ochenta partidos sin perder en casa, casi cuatro temporadas. No sé si será récord del mundo, pero debe estar cerca La política de fichajes del club ha sido una de las razones principales del divorcio y el estilo de juego del equipo, una de las coartadas expuestas por el dueño, que quiere un Chelsea que juegue más al ataque, como el Barcelona Por eso Abramovich se empeñó en pagar 45 millones de euros por Shevchenko con 32 años, un jugador que gana 800.000 euros al mes, lo mismo que Ballack, si bien éste llegó con la carta de libertad. No es cierto que Mourinho no quisiera a estos dos jugadores. Ha reconocido públicamente que el equipo los necesitaba para ganar en calidad y tener más mando en los partidos. Lo que no aprobó fue el desembolso por el ucraniano a la edad que tiene. Por eso empezó jugando y cuando no rindió fue al banquillo, del que ha salido después de un par de meses de calentarlo y con un rendimiento mucho mejor, aunque sólo lleve cuatro goles en la Premier. En el partido de ida ante el Valencia Mourinho, más que hacerle un guiño al presidente jugando como el Barça se lo hizo a sí mismo, porque pensaba que con un ataque total haría doblar el espinazo al Valencia. No le salió bien del todo. Hoy tiene una segunda- -quizá última- -oportunidad. ABC. es Siga los partidos en directo en abc. eurosport. es futbol