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ABC MARTES 10 s 4 s 2007 INTERNACIONAL 33 La bancarrota del Estado emerge en Francia como el gran problema nacional Los tres principales candidatos presidenciales coinciden en el diagnóstico pero difieren en el tratamiento para combatir ese cáncer financiero JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. El Estado francés está al borde de la bancarrota y, para evitar tal confesión humillante, debe seguir endeudándose. Ségolène Royal, socialista, Nicolas Sarkozy, conservador, François Bayrou, centrista, y Jean Marie Le Pen, extrema derecha, están de acuerdo en ese dato capital, herencia de 25 años de demagogias de izquierda (Mitterrand) y derecha (Chirac) Pero difieren en el tratamiento de urgencia para combatir ese cáncer de Estado. Nicolas Baverez, historiador y economista, resume la situación de la deuda pública francesa de esta manera: Chirac se dispone a dejar el poder con un Estado en situación de bancarrota. La deuda pública alcanzará los 1.150 millardos de euros a finales de este año Jacques Marseille, profesor y economista, añade: Sólo durante 2006, el Estado francés se vio obligado a pedir prestados 120.000 millardos de euros (más del doble del montante del impuesto sobre la renta) con el fin de poder pagar todas sus deudas corrientes y evitar el oprobio de la declaración oficial de la bancarrota nacional Si a la deuda pública se añaden compromisos de Estado, el montante del endeudamiento nacional asciende hoy a los 2.500 millardos de euros. Lo que representa, recuerda Baverez, unos 42.000 euros por cabeza y año. En 1980, la deuda pública ascendía al 20 por ciento del PIB (criterios de Maastricht) Y ascenderá este año al 68 por ciento. Con muchos agravantes, que Marseille resume así: El Estado francés vive muy por encima de sus posibilidades. Pero, en verdad, los franceses se benefician poco Con matices verbales, Ségolène, Sarkozy, Bayrou y Le Pen son conscientes de la gravedad inquietante del endeudamiento nacional, indisociable de la fiscalidad. Ségolène Royal considera la deuda pública como el más grave de los problemas económicos nacionales. Pero no ha dado una respuesta clara. En el PS hay varios especialistas que consideran inevitable subir los impuestos para hacer frente, al mismo tiempo, a las promesas electorales (las más costosas de la campaña en curso) y al endeudamiento nacional. Oficialmente, Ségolène prefiere hablar de congelación de la imposición fiscal y una reforma del funcionamiento del Estado. Nicolas Sarkozy ha hecho varias promesas: reducir la deuda pública al 60 del PIB en cinco años; limitar al 1,8 el gasto público; y bajar los impuestos en torno a un 4 en un quinquenio. Todo el programa económico del candidato conservador reposa en estos principios: trabajar más (sin derogar la semana oficial de 35 horas) gastando menos (el Estado) poniendo en marcha, al mismo tiempo, una gran reforma fiscal, que facilite el trabajo de horas extraordinarias sin nuevas cotizaciones. François Bayrou tiene un programa relativamente parecido, con una nota muy personal: prohibir a través de la Constitución la aprobación de presupuestos de Estado deficitarios. El candidato centrista comienza por proponer con urgencia la congelación del gasto público y el lanzamiento de otra reforma fiscal, facilitando, igualmente, la flexibilidad del mercado del trabajo, con Italia pagó dos millones a los talibanes por la liberación de un periodista ABC ROMA. El Gobierno italiano pagó dos millones de dólares a los talibanes a cambio de la liberación del fotógrafo italiano Gabriele Torsello, el pasado mes de noviembre, después de pasar 23 días en manos de los guerrilleros, según Gino Strada, el fundador de la organización humanitaria italiana Emergency. Strada precisó que el encargado de entregar esta suma a los talibanes fue el cooperante afgano Rahmatullah Hanefi, que se encuentra actualmente arrestado por los servicios secretos afganos y cuya mediación también resultó crucial para resolver el caso de Daniele Mastrogiacomo, periodista del diario La Repubblica recientemente liberado. Por esta razón, el fundador de la ONG consideró absolutamente infame e infundada la acusación de que Hanefi pueda estar detrás del secuestro de Mastrogiacomo, tal y como aseguran los servicios secretos afganos, a quienes calificó de gentuza asesinos y delincuentes En cuanto al asesinato hecho público anteayer del periodista afgano que fue capturado junto a Mastrogiacomo, Adjmal Nasqebandi, Strada no dudó en responsabilizar tanto al primer ministro italiano, Romano Prodi, como al presidente afgano, Hamid Karzai, a quienes reprochó no haber hecho cuanto estaba en sus manos para salvar la vida del prisionero. Mientras el Gobierno que dirige Romano Prodi condenaba anteayer el asesinato de Adjmal a través de un comunicado, la oposición se apresuró a criticar el modo en que el Ejecutivo ha llevado el caso, pidiendo a Karzai la excarcelación de cinco presos talibanes a cambio de Mastrogiacomo. Promesas de Sarkozy Un socialista pega carteles de Royal sobre los de su rival, Sarkozy AP Por encima de sus posibilidades Sólo durante 2006, las arcas francesas se vieron obligadas a pedir prestados 120.000 millardos de euros La madre severa el hombre enérgico y el conservador fofo A doce días de la primera vuelta, la campaña entra en su fase psiquiátrica aguda: la psicología de los grandes protagonistas cuenta más que sus programas y proyectos. A la izquierda, la imagen de madre severa conservadora y patriótica, ha hecho a Ségolène Royal un daño imprevisible entre los electores de izquierda. A la derecha, la imagen de hombre enérgico conservador y duro, hace a Nicolas Sarkozy un daño difícil de cifrar entre los conservadores moderados. Al centro, la imagen de traidor y conservador fofo ha permitido a François Bayrou convertirse en imprevisto invitado al segundo o tercer puesto en el podio final de la primera vuelta. A la extrema derecha, el ultraconservadurismo de Jean Marie Le Pen continúa funcionando como espejo y muro de las lamentaciones de una sociedad inquieta y atormentada. Los casos de Ségolène y Sarkozy son modélicos para el estudio psiquiátrico- político francés. menos cotizaciones individuales y empresariales. Jean Marie Le Pen denuncia el carácter abismal del endeudamiento nacional, pero él mismo es un abanderado de soluciones drásticas que destacan por el populismo demagógico de quien no puede alcanzar el poder: reducciones masivas de los impuestos; control absoluto de la inmigración; imposición forzosa de la preferencia nacional en materia laboral; restauración de la soberanía nacional monetaria. Nadie se toma en serio unas proposiciones que calan hondo entre la opinión pública más pobre y menos culta. A la gravedad del fantasma de la bancarrota nacional es necesario añadir el rosario de promesas electorales que inquietan a los economistas. Silencio sobre los rehenes galos ABC. es Especial sobre las elecciones presidenciales francesas en abc. es internacional París guardaba silencio ayer sobre la suerte de los dos franceses de la ONG Terre d Enfance secuestrados el pasado martes en la provincia afgana de Nimroz. Un portavoz de Exteriores se limitó a reiterar que están plenamente movilizados Hasta el momento, los talibanes no han dado a conocer sus exigencias a cambio de la liberación de los dos franceses. Aunque el Gobierno francés guarda silencio, existe una gran inquietud indicaron fuentes oficiosas al diario vespertino Le Monde