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12 ESPAÑA El desafío constante de ETA- Batasuna MARTES 10 s 4 s 2007 ABC ¿Dónde quedó la verificación El Gobierno afirmó en junio de 2006 que sustentaba la negociación con ETA en unos ignotos informes de verificación de cese del terrorismo. El despliegue etarra en 2006 y 2007 desacredita al Ejecutivo BLANCA TORQUEMADA MADRID. La intensa actividad etarra (rearme y reorganización) en 2006 y 2007, visualizada tras la desarticulación del Donosti y de lo avanzado que estaba de nuevo el despliegue de la banda en España, deriva la atención a aquellos informes que el Gobierno dijo tener para dar luz verde a la negociación. Fueron hasta tres, o al menos así se difundió desde Moncloa, pero el Gobierno jamás arrojó luz sobre la oscuridad que los envolvió. Tras la resolución parlamentaria del 17 de mayo de 2005, ETA hizo esperar casi un año a Zapatero hasta que en marzo de 2006 dio el paso del alto el fuego permanente Con esta noticia, llegó el momento de la verificación ampulosamente anunciada, para, según se dijo, una vez que se comprobase la desaparición de los actos terroristas, entablar la negociación. Era una condición sine qua non, pues en el mencionado acuerdo de las Cortes (excepto el PP) se decía que sólo se daría ese paso si se producían las condiciones adecuadas para un final dialogado de la violencia, fundamentadas en una clara voluntad para poner fin a la misma y en actitudes inequívocas que puedan conducir a esa convicción De modo que tanto el entorno del presidente como el del ministro del Interior se afanaron, tras la tregua en dar a conocer que Zapatero recibía periódicamente unos informes de los que, sin embargo, nada se comunicó a la opinión pública. Amparado en la necesaria discreción para sacar adelante su proceso el Gobierno no soltó prenda. Fue precisamente el hermetismo sobre la verificación uno de los factores que movió al presidente del Foro de Ermua, Mikel Buesa, a elaborar sus propios análisis sobre si realmente cesaba el terror, haciendo recuento de los casos de extorsión y de kale borroka El Gobierno- -adujo Buesa en junio de 2006- -ha realizado, al parecer, varios informes destinados a la comprobación del fin de la violencia de ETA, llegando a la conclusión de que se dan las condiciones requeridas para el inicio del diálogo con la banda terrorista. Tales informes no han sido nunca publicados, por lo que se desconoce completamente su contenido. Asimismo, no se han mencionado en ningún lugar las fuentes de información en las que se han basado dichos informes de verificación del alto el fuego ni qué servicios estatales han participado en ellos. Lógicamente, el ocultismo con el que ha actuado el Gobierno en esta materia está unido al hecho de que sus conclusiones son abiertamente contrarias a la experiencia que se manifiesta cotidianamente en este terreno La realidad, según han explicado diversas fuentes de las Fuerzas de Seguridad, es que la responsabilidad de elaborar los misteriosos informes no recayó ni en la Policía ni en la Guardia Civil. Ambos Cuerpos sí van elevando por el conducto reglamentario los informes específicos y particulares de cada acto terrorista que se va produciendo, pero filtrar y resumir ese enorme volumen de información para trasladárselo al presidente del Gobierno es ya tarea exclusiva de Interior, que tiene en su mano aplicar a ese cometido un listón de exigencia bajo. Sólo así se explica que a finales de junio, in extremis dentro del plazo que él mismo había fijado, Zapatero manifestara en el Congreso que la verificación había arrojado resultados satisfactorios y, por tanto, se cumplían los requisitos exigidos por la resolución parlamentaria aprobada un año antes. Para ello, esos desconocidos informes tuvieron que pasar por alto el salvaje ataque que el 22 de abril, sólo unos días después del alto el fuego sufrió la ferretería del concejal de UPN José Antonio Mendive en Barañáin. El fuego no sólo devoró el local, sino que puso en riesgo la vida de los habitantes del edificio. Entonces, Moncloa adujo que el atentado no había sido ordenado por ETA. En paralelo, el Ejecutivo hizo también caso omiso de las cartas de extorsión con matasellos posterior a la tregua Pero, además, tras aplicar esa manga ancha, el Ejecutivo no dio después del verano explicaciones sobre si la verificación seguía vigente (para salvarguardar el proceso o si ya había expirado. Así, no se ha sabido de informes gubernamentales referidos al espectáculo de pistoleros en Oyarzun, que se produjo en septiembre, ni tampoco hubo una ágil respuesta verificadora al robo de pistolas y revólveres. De hecho, fueron las autoridades francesas las que anunciaron la autoría de ETA. Ninguna de esas circunstancias fue detonante para romper la negociación y sólo el bombazo de la T- 4, con su terrible saldo de dos asesinatos, llevó a Zapatero a hablar de suspensión (que no de ruptura) de las conversaciones con los terroristas. Ataques, cartas de extorsión... Mendive vio arrasada su ferretería un mes después de la tregua T. P. Exhibición de ETA, con tiros al aire, en septiembre ABC Los hechos (rearme, atentados, comunicados amenazantes) desmentían los informes de Zapatero Robo de 350 pistolas en Francia en octubre AFP Nicolás Redondo promueve un acto de rescate del espíritu de la Transición B. T. MADRID. Con motivo del trigésimo aniversario de las primeras elecciones democráticas, la Fundación para la Libertad, que preside Nicolás Redondo Terreros, celebrará en Madrid a mediados de junio un acto en el que se rendirá homenaje al espíritu de la Transición y en el que tomarán parte protagonistas de aquella trascendental etapa histórica. Aún pendientes de cerrar la lista de invitados y de ultimar algunos detalles, los responsables de la Fundación para la Libertad han explicado que la convocatoria tendrá dos vertientes, una conmemorativa y otra académica, por lo que también se contará con el concurso de historiadores y politólogos. Redondo, como presidente de esta fundación, ha venido defendiendo en los dos últimos años la necesidad de recuperar el consenso entre el PSOE y el Partido Popular, pues cuando él encabezaba el Partido Socialista de Euskadi se arbitró la entente constitucionalista que estuvo a punto de acabar con el monopolio nacionalista en el País Vasco en las elecciones autonómicas de 2000. Además, Redondo estima que la juventud del sistema democrático español hace absolutamente necesarios acuerdos básicos en asuntos de Estado como la lucha antiterrorista, la organización territorial o la política exterior. Y en esa línea, considera que la Transición es la referencia válida: un periodo en el que todos los partidos lograron un espacio común de entendimiento. Ahora, reivindica aquella amplitud de miras. Nicolás Redondo Terreros E. AGUDO