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6 OPINIÓN MARTES 10 s 4 s 2007 ABC AD LIBITUM HAY SALIDA SIN EL PP NO POR OTRA PARTE ¿CUÁNTO CUESTA BARAJAS? ministraciones autonómicas. La misma Cataluña que claARCELONA entera es un clamor: ¡volem l aeroport! ma en la reivindicación delaeropuerto deElPrat, debe comDe repente la gestión estatal del aeropuerto de El prenderquenoes lo mismo queeseaeropuertoseaadminisPrat se ha convertido en el paradigma de la secular trado por laGeneralidad que, es un decir, porAbertis, la mamarginación de Cataluña en las prioridades del poder cenyor empresaespañola de infraestructuras, con sedeen Bartral. Sólo en virtud de esa marginación se explica que el de celona, o por Ferrovial, lamayorempresaeuropeade admiBarcelona no sea un aeropuerto al nivel de los primeros de nistración de aeropuertos, con sede en Madrid. Londres, Frankfurt o París y su puesto haya sido suplantaPorque, una vez más, la almendra del problema no está do por Barajas. en quién manda en el aeropuerto de El Prat, ni en el Ciertamente, la espectacular T- 4 madrileña sede Barajas, ni en el de Talavera la Real, sino en la rá replicada en breve por una no menos emblemátieficiencia de su administración y el coste de cada ca Terminal Sur, pero el problema de fondo es que uno de ellos. Si fuera capaz de ello, AENA debería incluso con renovadas instalaciones el aeropuerto hacer públicos sus números y a la luz de los misde El Prat se está convirtiendo en una lujosa base mos analizar el sentido de Galicia con cuatro aerode vuelos de bajo coste, para volar pronto y barato a puertos o el País Vasco con tres. cualquier punto de Europa, pero el viajero que, desAun antes de que los saque, lo que sí sabemos de El Prat, pretenda volar de Europa hacia Asia degracias a la información de IATA es que los aerobe pasar por Londres o Frankfurt, y para el que JOSÉ MARÍA puertos españoles se encuentran entre los más caquiera cruzar el Atlántico, la escala obligada es PaGARCÍA- HOZ ros del mundo, lo que equivale a decir entre los más rís o Madrid. Y viceversa. ineficientes: poner un pie en ellos, vayas donde vayas, supoUna Barcelona cosmopolita, que se ve a sí misma como ne un desembolso mínimo de cinco euros... Y encima, funcapital de la cultura, de los servicios médicos, de la investicionan mal. gación informática, de las más afamadas convenciones inReivindicar la gestión del aeropuerto de El Prat por parternacionales, necesita un aeropuerto a la altura de las cirte de la sociedad civil catalana es actitud perfectamente lecunstancias, con conexiones directas y frecuentes, no ya a gítima, y puederesultar extraordinariamentepositivasi la Londres o Estocolmo, sino a Shangai, Los Ángeles o Delhi. reivindicación inicia un proceso en el que además de los inY, obviamente, conseguir ese objetivo de un aeropuerto al evitables y atorrantes factores político- nacionalistas se inservicio del desarrollo estratégico de una ciudad necesita troduzca la racionalidad de las cifras. Y, ya puestos, esa rauna gestión autónoma del mismo, no supeditada a los intecionalidad podría extenderse a prácticamente todos los orreses siempre poco claros de esa especie de monstruo buroganismos de las administraciones públicas: ¿cuánto cuescrático llamado Aeropuertos Españoles y Navegación Aéta la policía? ¿Y la inspección deHacienda? ¿Y la enseñanza rea, AENA. pública? La unanimidad en la reivindicación por parte de las Desde luego que el económico no debe ser el único argufuerzas vivas barcelonesas- ¡qué poderío el del profesor mento de un debate sobre cualquier servicio público, pero Pedro Nueno, cuya convocatoria reivindicativa en el camya va siendo hora de que en este país también se considere pus barcelonés del IESE fue atendida por todo el empresala utilidad del dinero utilizado en tal o cual cosa. Y después riadocatalán! -nopuedeocultar lacomplicacióndelamisde saber lo que Barajas y los demás aeropuertos nacionales ma: con absoluta seguridad, desmontar AENA tiene senticuestan al contribuyente, a lo mejor se decidía que una gesdo, en la medida que lo tiene desmontar cualquier monstión privada resulta más eficiente. truo burocrático; pero tampoco merece la pena emprender un viaje cuyo destino consista en sustituir la entidad públijosemaria garcia- hoz. com ca empresarial por catorce mini aenas en otras tantas ad- OSÉ Luis Rodríguez Zapatero viene utilizando, peor que mejor, la autorización que, en mayo de 2005, le dio el Congreso para que pudiera averiguar las intenciones de ETA. Es lo que, bautizado como proceso de paz marca y guía el eje central de la política gubernamental. Ahora, con ocasión del Aberri Eguna, el día en que desde 1932 el nacionalismo vasco- -especialmente, el PNV- -formaliza su constante deslealtad al Gobierno nacional de turno, ETA ha dejado las cosas claras. Por si acaso el presidente del Gobierno y sus mandados no habían entendido bien el contenido de sus diálogos con sus interlocutoM. MARTÍN res etarras, la banda ha FERRAND expresado por escrito su firme posición de no cesar en la lucha armada. Es decir, continuar con el asesinato y la extorsión como principales instrumentos de su acción política ETA, que le llama ataques a Euskal Herria al hecho de que la policía le siga la pista a un asesino o a la circunstancia de que uno de los suyos esté en la cárcel cumpliendo condena, quiere que Batasuna entre, por la puerta de las próximas elecciones, en numerosos Ayuntamientos vascos y ve también en la Ley de Partidos una modalidad de los ataques Es todo un problema para Zapatero. La rotunda y nítida expresión etarra deja sin sentido la estrategia del Gobierno y, para mayor gravedad, lo hace después de que su patológico optimismo haya puesto en marcha un rosario de revisiones estatutarias que, como ya se empieza a notar en Cataluña, no propician la gobernación de Estado y refuerzan la aceleración centrífuga de las fuerzas políticas cuya identidad reside, antes que en nada, en el separatismo. Dado que la elasticidad política no es el punto fuerte de las habilidades presidenciales y que, por otra parte, nada puede extraerse de donde nada hay, le será difícil a Zapatero desandar lo ya recorrido y enmendar el error de un camino sin salida que le ha debilitado a él más que a ETA. El diálogo entre un dirigente democrático y unos facinerosos con pistola y sin escrúpulos es imposible. Fue un error darle el relieve y la importancia que, a falta de ideas enjundiosas, le concedió el líder socialista y podría ser ahora otro de mayor alcance y trascendencia el no advertir la realidad y no recibir como es debido el mensaje de ETA. Para Zapatero, desde el plano general de la defensa del Estado y el más corto de la continuidad en La Moncloa, sólo hay un camino. El que nunca quiso aceptar. El pacto antiterrorista que él mismo sugirió cuando encabezaba las fuerzas de la oposición y, en consecuencia, el entendimiento con el PP. La amenaza etarra, ya inequívoca, exige la contundencia democrática que sólo puede propiciar el respaldo de un ochenta por ciento del censo electoral. Para ello, el líder que sonríe tiene que romper con sus propios principios. Es una opción. En caso contrario serán sus principios los que acabarán con él. J B -Llevo un detector que me indica no sólo dónde están los controles de velocidad, sino además el lugar del cementerio.