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Lunes 9 de Abril de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.353. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. EN EL AIRE Mónica FernándezAceytuno EL CRUCERO avegan los cruceros con tal sigilo que sólo cuando se hunden nos topamos con sus hermosos nombres marinos, como el de Sea Diamond tocado y hundido esta Semana Santa frente a la isla griega de Santorini. Asistimos a tal proliferación de los cruceros que si antes resultaba excepcional que uno se embarcara, ahora siempre hay alguien que te cuenta el último crucero que ha hecho. Este fenómeno, me parece que no está siendo contemplado desde el punto de vista de la naturaleza. En realidad, pocos asuntos están mirándose ahora de esta manera porque ha nacido la ecología preventiva y hemos pasado de llegar siempre tarde, a querer llegar antes, dejando de lado los problemas del presente como este de la creciente urbanización, no ya de la costa, sino del agua del mar mismo. Quien haya visto atracar alguna vez un crucero, se habrá dado cuenta de cuánto se parecen con sus pisos y terrazas a los edificios que se construyeron en la costa en los años sesenta. Igual que entonces no se echaron las manos a la cabeza por lo que hacían, así de ajenos vivimos hoy los españoles a la realidad actual de los mares que nos rodean. No me cabe ninguna duda de que todo crucero cumple no sólo las normas de seguridad sino las de respeto ambiental, pero no hay que ser un avezado científico para darse cuenta del impacto que su sola y creciente presencia supone para los mares. Aún me acuerdo de cuando los marineros me contaban que, por Pascua, entran por el estrecho de Gibraltar hacia el Mediterráneo, las orcas y los cachalotes y los tiburones peregrino, a los que imagino sorteando los cruceros que zarpan mientras escribo, con sus hermosos nombres marinos. N José Luis Torres, el párroco de Cómpeta durante la pasión viviente en la que ha sido crucificado y azotado EFE El cura crucificado será alcalde José Luis Torres es el polifacético cura de Cómpeta. Ha sido Cristo en la Semana Santa, canta en un coro rociero, tiene un disco en el mercado y ahora cuelga los hábitos para presentarse a regidor por el PP JOSÉ MARÍA CAMACHO ómpeta, uno de los enclaves urbanos más espectaculares de la provincia malagueña, vivió ayer su Domingo de Resurrección de una forma especial. La gente, cumpliendo la tradición de la Semana Santa, se echó a la calle para ver a Jesús saliendo de la tumba, triunfante, vivo, resucitado de entre los muertos. Y también para despedir a su párroco, José Luis Torres, un rondeño de 37 años, quien ha anunciado que cuelga los hábitos para dedicarse a la política. En la misa de doce, Torres dijo adiós a sus feligreses y pidió para su sustituto, aún sin designar por el Obispo de Málaga, Antonio Dorado Soto, el mismo apoyo y cariño que he tenido en los últimos ocho años Se marcha sin provocar polémica, aunque su decisión de ser el candidato del PP al Ayuntamiento de esta localidad ha causado en algunos extrañeza e incredulidad y en otros alegría. No todo el mundo puede presumir de que lo ha bautizado, dado la comunión o casado (por la Iglesia) su alcalde. Casi todos reconocen que el cura no para. Oficia misa en tres pueblos, imparte catequesis, creó el coro rociero Almijara, donde él mismo canta y tiene un disco en el mercado... y organiza musicales con sus fieles. En Cómpeta, municipio donde predominan las casas de estilo árabe de una o dos plantas y arcos de medio punto, los redobles de los tambores dieron paso al alegre sonar de las cornetas, dirigidas por el alcalde popular, Leovigildo López, valedor de Torres en política, que deja el cargo después de 16 años. La jornada del domingo fue el colofón de una Semana Santa brillante, que tuvo su día estelar el Viernes Santo. Más de cincuenta personas participaron en una representación bíblica, donde el párroco encarnó a Jesucristo. No era la primera vez que Torres cargaba la pesada cruz por las empinadas cuestas del pueblo hasta llegar a la Plaza de la Vendimia. Allí el hombre ha transformado su entorno llenándolo de viñas salpicadas por casas blancas, muchas de ellas con los típicos paseros en los que se seca la uva para convertirla en el exquisito postre de la pasa. El producto estrella en Cómpeta es el vino que lleva su propia denominación, tanto el moscatel como el semidulce y el seco. A partir de ahora, el cura de Cómpeta, amante de la Semana Santa, por voluntad propia ya no se dirigirá a la gente desde el púlpito de la parroquia Nuestra Señora de la Asunción, construida a finales del siglo XVl, sino desde la tribuna del Ayuntamiento. Al menos, así lo pronostican las encuestas que le dan como vencedor en las próximas elecciones municipales de mayo. No en vano se lo han rifado todos los partidos. C