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12 ESPAÑA ETA vuelve a amenazar al Estado s Los comunicados de la banda LUNES 9 s 4 s 2007 ABC Edurne Uriarte EL SILENCIO DEL NEGOCIADOR ue el Gobierno responda a estas alturas a las amenazas de ETA con eso de que el único comunicado que comentará es el de su disolución es escandaloso más que grotesco. Como si la Policía se quedara sentada en Comisaría ante el secuestro de los empleados de un banco afirmando solemnemente cual Fernando Moraleda que sólo se pronunciará cuando el secuestrador desista de su actitud. Con la diferencia de que los secuestrados son los ciudadanos del País Vasco y los amenazados con un atentado, miles de españoles. Y aún otra diferencia, que el Gobierno en cuestión llevaba oficialmente un año negociando con los secuestradores. Hasta ahora, el Gobierno nos debía al menos tres explicaciones de esa negociación. La primera, los fundamentos del optimismo del jefe de los negociadores, del presidente. La segunda, los contenidos de los compromisos mencionados por ETA una y otra vez, ayer nuevamente. Y la tercera, sus cesiones a ETA: reunión pública con Batasuna, declaración del Parlamento Europeo, sí a la mesa de partidos, excarcelación de De Juana y retirada de cargos contra Otegi. Tras la detención del comando Donosti y la entrevista etarra de ayer, nos debe otras dos. Sobre la verificación del alto el fuego y el cumplimiento de las condiciones que certificó durante varios meses, cuando el comando Donosti preparaba sus atentados. Y, sobre todo, sobre la política antiterrorista que piensa desarrollar en el futuro. Como no creo que el Gobierno piense quedarse sentado en la Comisaría hasta que los secuestradores desistan voluntariamente de su actitud, caben únicamente dos opciones. O una continuación de la negociación que el presidente en ningún momento ha cerrado. O un cambio radical de su política respecto a ETA, con una vuelta a la estrategia del Pacto Antiterrorista. El silencio del negociador antes y ahora sólo puede significar una cosa. Que la negociación continúa abierta. Que el negociador tiene miedo a la rectificación. Quizá porque se desmorona todo su proyecto de legislatura. O quizá porque teme las revelaciones de los secuestradores, los compromisos tanto como un nuevo atentado. Q El presidente del Gobierno, durante la visita que realizó el 4 de enero al escenario del último atentado de ETA POOL Terrorismo de letra impresa Con la de ayer, ETA ya se ha pronunciado diez veces desde que, el 22 de marzo de 2006, anunció un alto el fuego permanente La tendencia ha sido la de ir endureciendo el discurso, pasando del engaño a la advertencia y de la amenaza a las bombas POR J. P. MADRID. En seis ocasiones ha recurrido ETA a comunicados y en las otras cinco ha preferido otras vías: dos entrevistas en Gara un mensaje leído por encapuchados en el Gudari Eguna y un escrito en su Zutabe -boletín interno- La experiencia de cuarenta años demuestra que ETA no improvisa sus comunicados. Su contenido y difusión obedece siempre a objetivos planificados. Cuando en un periodo relativamente corto de tiempo se mezclan comunicados duros y moderados no es a causa de la preponderancia de un sector u otro de la banda, según fuentes de la lucha antiterrorista. Simplemente, exhibe en cada momento la cara que más conviene a sus objetivos. Alto el fuego. El 22 de marzo de 2006 la banda anunció el alto el fuego permanente Bajo un pretendido tono de diálogo que en apariencia alimentaba las esperanzas del fin del terrorismo, el comunicado contenía también la tradicional exigencia de contrapartidas políticas. Aclaración de contrapartidas. Un día después al anuncio divulgado por tres encapuchados, la banda aclaraba en otro comunicado que su exigencia era paz por independencia, sin aludir en ningún momento a que fuera a dejar las armas o a disolverse. Vuelta de tuerca. El 14 de mayo daba otra vuelta de tuerca. En una entrevista publicada en Gara dos encapuchados exigen al Gobierno que cumpla sus compromisos democráticos relacionados con la territorialidad y la autodeterminación, justifican la kale borroka y advierten de que el alto el fuego no es irreversible. Amenaza de atentar. El 14 de junio, en un nuevo comunicado, extiende sus emplazamientos a las autoridades de Francia para que se impliquen en el proceso y recupera la amenaza explícita de volver a la actividad terrorista. El 21 de junio, en otro comunicado, ETA exige al Gobierno que pase de las palabras a los hechos y garantice que ninguna legislación, ordenamiento jurídico ni Constitución limite el desarrollo de la decisión que adopte mayoritariamente el pueblo vasco. Ratificación de la amenaza. El 18 de agosto, ETA habla, por primera vez, de una situación de crisis en el proceso de paz Al parecer, para entonces se había frustrado la que hubiera sido la primera reunión entre el Gobierno y la banda. Culpa al PSOE y al PNV del bloqueo ya que- -dicen los terroristas- pretenden construir un proceso a la medida de sus intereses y necesidades y amenaza con que si continúan los ataques contra Euskal Herria, ETA responderá Disparos al aire. El 24 de septiembre tres encapuchados escenifican las amenazas con siete disparos al aire- -uno por cada territorio de España y Francia que reclama la banda- -durante un acto celebrado en Oyarzun con motivo del Gudari Eguna (día del soldado vasco) Los terroristas lanzan tres mensajes: La lucha no es el pasado, sino el presente y el futuro tenemos la sangre preparada para darla y seguiremos luchando firmemente con las armas en la mano hasta conseguir la independencia Es la única vez que, en sus manifestaciones desde marzo, la banda no ratifica el alto el fuego permanente Declaración de crisis. El 4 de noviembre, en el número 111 del Zutabe -boletín interno de ETA- la banda habla de una crisis del proceso negociador que podría llevar a su ruptura si el Gobierno español no cumple sus compromisos Dinamita. El 10 de enero, tras el atentado en la terminal T 4 del aeropuerto de Barajas, la banda asegura en otro comunicado la existencia de compromisos a los que habría llegado con el Gobierno- -impunidad para sus dirigentes y los de Batasuna, a cambio de no atentar- El incumplimiento por parte del Ejecutivo de esos supuestos compromisos es esgrimido por la banda para justificar su decisión de dinamitar la T 4 y, con ella, el proceso A pesar del atentado, ETA afirma que las condiciones que dieron lugar al alto el fuego permanente seguían vigentes. Nuevas exigencias al Gobierno. Durante el alto el fuego la banda se ha anticipado al Gobierno con golpes de efecto, a veces mortales