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74 CULTURAyESPECTÁCULOS www. abc. es culturayespectaculos DOMINGO 8- -4- -2007 ABC En el Prado hubo consenso porque el arte amansa a las fieras Rodrigo Uría s Presidente del Real Patronato del Museo del Prado Uría desmonta los sambenitos de la ampliación del Prado. En su opinión, el edificio de Moneo es una obra bellísima, útil para el museo y además barata. Cree que ha salvado a la pinacoteca de la asfixia, de un enfisema al darle oxígeno POR JESÚS GARCÍA CALERO FOTO: CHEMA BARROSO MADRID. Rodrigo Uría es un abogado de fama internacional, curtido en mil batallas empresariales, fusiones y adquisiciones, cuyo nombre resuena con tanta o más fuerza en el mundo de la cultura española. Sólo por haber estado al frente de las negociaciones que trajeron a España la colección Thyssen- Bornemisza ya merece un lugar destacado en nuestra sociedad. Pero es también un amante del arte vinculado al Patronato del Prado desde hace 16 años nada menos- mi vinculación emocional al museo es muy anterior, nace en la infancia, y se la debo sobre todo a mi madre confiesa- Hoy sigue en la brega inacabable de las grandes corporaciones- -como asesor jurídico de Acciona navega por las procelosas aguas de las opas- -y además es presidente del Patronato del Prado al inaugurar su ampliación. Si no me muero de esta... así nos recibe, con un apretón de manos y la sonrisa cómplice, en su despacho. Durante la presentación de las obras de Moneo pronunció unas palabras impactantes que desmontaron todos los sambenitos del museo. Lo conoce a fondo. Fue vicepresidente del Patronato en la etapa de Eduardo Serra, aunque ya había ejercido la presidencia en funciones durante un largo periodo tras la muerte de José Antonio Fernández Ordóñez. rio sobre el cual se asienta esta ampliación, en 1995, cuando los dos principales partidos acuerdan apoyar el proyecto, estuviese quien estuviese en el poder en cada momento, desde entonces hasta hace cinco años, que fue cuando comenzaron las obras, habían pasado mucho tiempo y muchas cosas. -Se ha construido en 5 años, una obra complicada con una superficie de edificación de 22.000 metros cuadrados, con una excavación a cielo abierto de 30.000 metros cúbicos y dicen que la obra ha sido cara. -Sí, se siguen peleando los partidos, y no me refiero a la actual guerra que les enfrenta, sino en general, como es lógico, cuando vienen unas elecciones. Pero enseguida llega alguno que dice: es que esta obra se está encareciendo. -Entonces, ¿hay más milagros? -Pero no fue todo pacto... -Sin duda. Llevo 16 años en el Museo del Prado, de ellos casi tres como presidente del Patronato, y antes muchos otros como vicepresidente. De modo que he entregado muchísimas horas de mi vida a esta casa, durante muchos años. Al principio, además, yo era el Pepito Grillo del Patronato, el que nunca estaba de acuerdo, aunque también era mucho más joven. He llegado a tener un grado de amor y de identificación con esta casa muy grande. Y me he dado cuenta de una cosa: a la hora de buscar en España una institución sin aristas, una institución amada, admirada por todos los españoles, que es motivo de orgullo, no encontramos otra como el Museo del Prado. -Volvamos a los políticos. En todos los actos inaugurales de la ampliación, el Prado se va a convertir no sólo en la obra bella, útil y barata que me dice, sino en un ejemplo muy a contracorriente del consenso, hoy desaparecido, del esfuerzo común y de la concordia entre partidos. quedado una obra bellísima, utilísima para el Museo del Prado y además barata. por momentos procelosos, como aquella oposición vecinal, porque los vecinos pensaban que iba a ser una cosa ultramoderna, estéticamente reprobable. Y, sin embargo, cómo ha quedado ese jardin de boj, que recoge los árboles de la calle Felipe IV y lleva el verde hasta el Jardín Botánico. -No habrá muchas quejas con el resultado, entonces. -Yo he vivido en el Patronato discusiones durísimas en relación con el proyecto de Moneo sobre cómo se recibía la obra en el edificio de Villanueva. Y tenemos que ahora la estrella es el ábside, al que se dota de una gran visibilidad. Se produce la conjunción entre la ampliación y el edificio clásico. -Efectivamente. Todo esto tiene un componente gozoso añadido, que es que todo esto se ha hecho posible porque los dos partidos principales han decidido estar de acuerdo. Y le voy a confesar una cosa: en mi vida he tenido la suerte de participar en dos grandes operaciones, una es la ampliación del Prado y la otra la compra de la colección Thyssen. Ambas fueron posibles por el acuerdo de estos dos partidos: PP y PSOE. -Era un espacio central y Moneo lo coloca en el centro de todo. -Con el único borrón de los vecinos del barrio, que en algún momento temieron que la ampliación convertiría al museo en un vecino incómodo. -Esta ampliación ha pasado ¿Hubo pacto parlamentario en el caso Thyssen? -En la presentación a la Prensa del edificio de Moneo se encargó usted de desvestir al Prado de todos los sambenitos. Y no dejó ni uno siquiera. EL EDIFICIO NO ES CARO -También dijeron que era una obra larga... -Pues claro. Ya dije que esta obra ha costado 152 millones de euros por 22.000 metros cuadrados. El metro cuadrado sale más o menos a 6.000 euros, o un millón de pesetas, que es un poquito menos que el precio del metro cuadrado de los apartamentos de la calle de enfrente de Los Jerónimos. Ha costado 152 millones una obra de 22.000 metros cuadrados: sale a 6.000 euros el metro EL VALOR DE LOS ACUERDOS -La ampliación ha sido un camino tortuoso. Usted, que lo ha vivido en primera fila, debe pensar que el fin de las obras es un milagro. -Desde luego, es una enorme alegría. Lo que fue muy laborioso, realmente, fue lo que pasó antes de la obra. Es decir, que desde el pacto parlamenta- ¿Cinco años le parecen mucho? Tal vez se podría haber hecho en cuatro y medio. Era una obra muy compleja, realmente. Moneo es un arquitecto excelente, pero es un arquitecto muy detallista. Le importan muchísimo las terminaciones y no es raro verle trabajar en escala 1: 1. Ahí está el resultado. Hay que recordar en estos momentos que, sin consenso, no tendríamos ni el nuevo Prado ni el Thyssen CRÍTICAS INJUSTIFICADAS -Paradójicamente, la importancia del museo y de la ampliación concitaron, por un lado, lo más apasionado del debate público y técnico y, a la vez, políticamente, el mayor de los consensos. -No exactamente, pero el PP, que estaba en oposición, se mantuvo en actitud absolutamente solidaria y respetuosa con los enfoques del PSOE. Estos dos casos le han dado a Madrid esta obra tan bella y un museo espléndido enfrente. Hay que recordarlo en estos momentos. -O sea que de obra larga, nada. Nadie se leyó la ley del Prado y dijeron que lo privatizábamos, que iba a caer en manos de los mercaderes -Los ojos del mundo miran al Prado. ¿Cuál es el mensaje que enviamos con esta ampliación? -El Prado no es un centro muy grande, como el Metropolitan, que custodia cuatro millones de objetos. Aquí exponemos 1.200 cuadros. Pero el Prado es el museo de pintura con una calidad media más alta del -Claro, lo más dulce de la política, porque el arte, el gran arte, tiene esa cualidad de amansar a las fieras, como siempre dicen que hace la música. Pues también la pintura. mundo. Ahora vamos a ofrecer una superficie de exposición permanente mejorada en un 25 y una nueva superficie dedicada a las muestras temporales de 1.386 metros. Y también servicios, tal vez algunos modestos, como la cafetería, pero sobre todo una nueva circulación ordenada y bien señalizada. Hay que subrayar que todas las obras se han efectuado, además, con el museo abierto al público y sin rebajar la calidad del servicio. -El público notará la nueva holgura y atención. -Ha durado bastante, pero ha -El Instituto de Estudios Turísticos ha revelado que los visitantes han dado una nota muy elevada al Prado durante las obras. Si es que de cada frase que le digo en esta entrevista, debería colgar la coletilla de gracias a Miguel Zugaza