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32 INTERNACIONAL DOMINGO 8 s 4 s 2007 ABC Los partidarios de Yanukóvich dejan la calle a la espera de que hable el Constitucional RAFAEL M. MAÑUECO ENVIADO ESPECIAL KIEV Las calles de Kiev queda. ron ayer casi limpias de banderas comunistas y socialistas (rojas) y azules, las que habitualmente portan los incondicionales del primer ministro, Víctor Yanukóvich. Y es que, con motivo de la Pascua de Resurrección, los manifestantes, llegados en su mayoría de las regiones orientales del país, han aprovechado para pasar el fin de semana en sus casas. El propio Yanukóvich se propone asistir hoy a misa en su feudo de Donetsk, la provincia más prorrusa de toda Ucrania. El presidente Víctor Yúshenko, por su parte, acudió ayer a Lvov, en la parte occidental del país, la más nacionalista, para participar en los oficios religiosos del final de la Semana Santa y hoy estará también en la catedral de Kiev. Este año, las fechas de la celebración de la Pascua de católicos y protestantes han coincidido. En los tres puntos de concentración habitual de los roji- azules, la Plaza de la Independencia, los alrededores de la Rada (Parlamento) y la calle en donde se encuentra la sede de la Comisión Electoral Central, no había ayer, en total, más de 1.000 personas. Todos pendientes de las pantallas instaladas para ofrecer la retransmisión de los eventos religiosos. Borís, uno de los jóvenes acampados en el parque Mariinski, asegura que el lunes (mañana) volverán todos y seremos de nuevo decenas de miles de personas Dos monjas cristianas ortodoxas, ayer en la Iglesia del Santo Sepulcro, en Jerusalén, durante la ceremonia del Santo Fuego AP Peregrinos católicos y ortodoxos celebran la Pascua en Jerusalén La coincidencia del calendario gregoriano con el juliano oriental ha posibilitado la fiesta conjunta, una circunstancia que no se repetirá hasta 2010 LAURA L. CARO CORRESPONSAL JERUSALÉN. La Vía Dolorosa era el Viernes Santo por la mañana un hervidero descomunal de llantos devotos detrás de los franciscanos. Había mujeres emocionadas arrastrando con agonía las manos por las estaciones del Vía Crucis. Pero también se producían molestos encontronazos a la altura del Litóstrotos, con la Policía israelí, que cada diez minutos cortaba en seco la procesión para permitir que la atravesaran los musulmanes que iban camino de la Explanada de las Mezquitas. Hubo también un espectáculo grotesco al final, con el paseo tambaleante de un Ecce homo coreano chorreando falsa sangre al son de los cantos de Jesucristo Superstar de una pintarrajeada Magdalena envuelta en tules rojos, también oriental. Y otro casi cómico: el cortejo de una excéntrica, rica anciana de California, cargada de joyas, que desde su silla de ruedas fingía espasmos de emoción al paso de su particular función religiosa, que ella misma había pagado. El Santo Sepulcro era el Viernes Santo por la tarde un hervidero descomunal de ritos y liturgias dispares. El Santo Sepulcro era también un laberinto de oraciones flotando sobre una atmósfera opresiva de olor a sudor y de humo de velas. La coincidencia del calendario gregoriano de la Iglesia Católica y del Juliano de la Iglesia Ortodoxa en la celebración de la Pascua- -que no volverá a repetirse hasta el 4 de abril de 2010- -era a esa hora la coincidencia de miles de devotos llegados del fin del mundo a un mismo lugar, donde la tradición cristiana sitúa el Gólgota de los Evangelios, cerca del sepulcro que José de Arimatea cedió para enterrar a Jesús. Cada cual se rendía el Viernes Santo, según manda su confesión, a sus oficios, en una amalgama de ceremonias capaz de producir, como la misma ciudad de Jerusalén, tanto desagrado agobiante como sentimiento de fascinación. Los peregrinos chipriotas agarrándose a los sudarios con los que serán enterrados, traídos hasta Tierra Santa para ser bendecidos; grupos de armenios sentados en sillas de piscina formando improvisados campamentos dispuestos a orar con sus hijos durante días; los fieles ortodoxos presignándose de derecha a izquierda con la cara doliente hundida entre las columnas del templete que guarda la losa del sepulcro. Los franciscanos estaban de procesión, dentro, en latín. Fuera, entre la multitud, a la entrada misma del templo, un cura de largas barbas y severos ropajes permanecía tumbado en el suelo a riesgo de ser pisoteado, ungiéndose los cabellos con el aceite que baña la Piedra de la Unción y recogiendo cada gota perdida entre las losas con una poco discreta jeringuilla de plástico. El Santo Sepulcro era ayer otra vez la Babel de las confesiones cristianas, esa mezcla aparentemente incoherente de fervores apretujados en torno a la Misa de Pascua del Sábado Santo. Los naranjas los seguidores de Yúshenko y su aliada Julia Timoshenko, la pasionaria eslava creen que Yanukóvich está perdiendo el apoyo de la calle. El primer ministro se reunió de nuevo el viernes con el presidente, pero, a juzgar por la escueta e inconsistente nota difundida por el servicio de prensa del Gobierno, no se llegó a ningún acuerdo para desactivar la crisis. Y eso que el viernes la coalición de gobierno decidió expulsar de sus filas a los tránsfugas huidos del bando naranja La incorporación de esos desertores a la mayoría parlamentaria fue lo que indujo a Yúshenko a disolver el Parlamento. A la espera de que el Tribunal Constitucional falle sobre la legalidad del decreto de disolución de la Rada, firmado el lunes, los diputados y el jefe del Gobierno se proponen hacer imposible la realización de los comicios del 27 de mayo. La alianza naranja Laberinto de oraciones El Ecce homo Un muerto en un ataque israelí en Gaza L. L. C. JERUSALÉN. La aviación israelí lanzó en la madrugada del sábado tres ataques sobre Gaza y dejó en el campo de refugiados de Yabalia tres heridos y un miliciano de 22 años muerto. Era Fuad Maaruf, líder del Frente Democrático para la Liberación de Palestina. Según el Ejército hebreo, sus helicópteros dispararon al detectar movimientos sospechosos en un grupo que se disponía a colocar explosivos cerca de la frontera. La operación, la de mayor envergadura tras la tregua acordada entre las partes en no- viembre, fue respondida a mediodía con el lanzamiento de un cohete kassam cerca de la ciudad israelí de Sderot. En Cisjordania, el jefe de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa en Jenin, Zakaría Zubeidi, resultabaherido en un intercambio de disparos con soldados hebreos, en una muestra más de la escaladadeviolencia en los territorios a escasas fechas de que se pronuncie la Comisión Winograd, que investiga los errores de la guerra entre Israel y Hizbolá.