Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Viernes 6 de Abril de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.351. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. EN EL AIRE Mónica FernándezAceytuno ¿HAY PRENSA? CHARÉ de menos este diario mañana, pues no saldrá a la calle para no escribir, que es como cantar, en Viernes Santo. Auguran el final de la prensa escrita. Me hace gracia. Hasta hace poco, si sucedía algo, ponía la radio. Ahora enciendo el ordenador. Y como yo, cada día más personas necesitan leer la noticia porque nada acaba de creerse hasta que se ve en letras de molde. En nuestro consciente y subconsciente sabemos que, para escribir, hay que pensar más que para hablar y quizá se acorte hasta casi la inmediatez el tiempo entre lo escrito y lo publicado, pero ese segundo de más en el que se piensa antes de decir algo por escrito valdrá un mundo. Y el papel, como una exquisitez, seguirá viviendo y conviviendo con la pantalla porque tocar el papel mientras se lee, como tocar las telas o los muebles, es otra forma de conocimiento. Lo que está de capa caída es la televisión. Recolectan hoy las cadenas lo que sembraron para la infancia y los niños se han hecho mayores, es decir, consumidores, y no ven la TV. Por eso ahora quieren participar las cadenas en los vídeos de los ordenadores. La otra noche estaba sola en casa con mi hijo pequeño y le dije vente a la sala, yo veo la tele y tú el ordenador, pero vamos a estar juntos Se reía con lo que le escribían sus primos en esa plaza que es la pantalla; empero, de vez en cuando, levantaba la vista. Con el desayuno pongo los periódicos y ahora no saben mis hijos desayunar sin pasar las hojas de la prensa. Si no la encuentran, peregrinan por la casa como harán mañana por las calles tantas personas igual que si les faltara el aire, el agua, la tierra, ¿pero qué pasa? ¿hoy no hay prensa? E Periodistas palestinos protestan ante la Iglesia de la Natividad de Belén por el secuestro del periodista de la BBC Alan Johnston AFP El otro rehén británico Alan Johnston, corresponsal de la BBC en Gaza, ha logrado tras tres semanas de secuestro lo que nadie había conseguido en 15 meses: que diplomáticos occidentales se reunieran con el primer ministro de Hamás JUAN CIERCO al recordar los momentos vividos durante casi tres años junto a un periodista transparente y honrado. No es fácil ver las fotos de tantos compañeros de tantos años manifestándose en Ramala, en Gaza, en Jersualén, en Hebrón, por la liberación de ese amigo común. No es fácil hablar de Alan sin recordar esas noches de brisa en la terraza del hotel Al Dira en las que contábamos los cadáveres del día. No es fácil pensar en lo que estará pasando Alan en manos de unos imbéciles analfabetos sin posibilidades de comprender que si hay alguien capaz de echar un cable por una causa tan justa como la palestina es Alan. No es fácil sintonizar la BBC y no ver en Gaza su calva de la que él mismo tanto bromea, y no escuchar su voz de pito sobre la que él mismo tanto se ríe. No es fácil viajar al pasado de los últimos tres años y no encontrar un recuerdo en esa encarcelada y asediada franja sin salida sin Alan como protagonista, estelar o invitado. No es fácil repasar aquella conversación que mantuvimos narguile en mano (pipa de agua con tabaco de manzana) sobre la necesidad de que se mudara a un apartamento y dejara, 16 meses después, el hotel en el que vivía. No es fácil asumir que fue secuestrado a boca de pistola el 12 de marzo en ese apartamento recomendado por sus amigos y sus jefes, que creíamos más libre de trampas que su habitación siempre destartalada. No es fácil beberse un whisky escocés y no ver esos ojos saltones que se le disparaban cuando hablaba de su educación en Escocia. No era fácil imaginarse una reunión ante las cámaras de un cónsul británico, Richard Makepiece (nunca un apellido fue más oportuno para Oriente Próximo) con el primer ministro de Hamás, Ismail Haniyeh. Ambos se vieron ayer las caras con lo que se rompió de facto un boicot occidental que duraba ya más de 15 meses. No es fácil dejar de morder esta noche de rabia la almohada antes de desearle buena suerte. Alan, no es fácil. N o es nada fácil escribir de un amigo, de un buen amigo, cuando hace casi un mes que no sabes nada de él y no precisamente porque se haya olvidado de llamarte. No es fácil hablar con el padre de tu amigo, un abrazo Graham, para darle ánimos cuando tú también los necesitas. No es fácil conversar con el jefe de tu amigo (Simon Wilson vive día y noche en Gaza y Jerusalén para lograr la liberación de su corresponsal en la franja mediterránea) sin que te tiemble la voz