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ABC JUEVES 5- -4- -2007 La editorial Acantilado publica Vida de Samuel Johnson de James Boswell 69 Del pincel al microscopio electrónico La tecnología punta y las mejores instalaciones se suman al excelente equipo humano en el nuevo Taller de Restauración del Prado POR PILAR SEDANO ESPÍN JEFA DE RESTAURACIÓN DEL PRADO Las primeras noticias de los talleres de restauración en el Museo del Prado se remontan al siglo XIX y ya en los años 30 del siglo XX se cubren las primeras plazas de restauración que han seguido incrementándose hasta la actualidad. En la década de los años 80 se crea el Gabinete de Documentación Técnica donde se realizan los estudios mediante radiografía y reflectografía infrarroja, obteniéndose aquí la primera parte de la información sobre la técnica de ejecución de las obras. Este Gabinete viene desarrollando una meritoria actividad de investigación desde su creación, apoyada por servicios de análisis químicos de laboratorios externos al museo. En 2003 se crea el Laboratorio de Química permitiendo así cubrir la demanda analítica desde el propio museo. El Área de Restauración ocupa tres plantas del nuevo edificio y se distribuye desde la cuarta planta donde se halla restauración de pintura y soportes que cuentan con una iluminación natural a través de grandes paneles acristalados y con las instalaciones más modernas para poder llevar a cabo las labores de conservación y restauración. Se dispone de un mobiliario especialmente diseñado para cada uso, sistemas de evacuación de productos tóxicos, así como también de los soportes técnicos para realizar tratamientos específicos como son mesas de succión, cámaras de ultrasonidos, microscopios estereoscópicos con sistemas informáticos acoplados. La zona tiene también plató fotográfico para documentar los procesos de restauración, cámara de barnizado y un espacio reservado para biblioteca y ordenadores. En la tercera planta se sitúa el Gabinete de Documentación Técnica donde se realizan los estudios técnicos de las obras mediante radiografía y reflectografía infrarroja, labor que pudo apreciarse en la exposición El Trazo Oculto. Dibujos subyacentes en pinturas de los siglos XV y XVI En esta zona se encuentra también el Laboratorio de Química donde se podrán realizar todos los estudios de materiales, orgánicos e inorgánicos, relacionados con la ejecución de las obras, así como de los productos para su restauración, embalaje, (Pasa a la página siguiente) Finaldi augura que habrá muchas sorpresas cuando todo el fondo esté accesible. Las fotografías antiguas impiden a veces una atribución correcta, porque son imágenes en blanco y negro que no recogen muchos matices. Para que todos compartamos este redescubrimiento de la colección serán fundamentales las tres salas de exposiciones temporales de 400 metros cuadrados que Moneo ha construido. En ellas cabría incluso la muestra acual de Tintoretto- -afirma Finaldi- Por lo general, en nuestras exposiciones, relacionadas con la colección permanente, pudimos sacar algunas obras del almacen que normalmente no se ven. Ahora programaremos muestras de partes de la colección que no están visibles. Con este motivo se fotografían, se restauran y se estudian, y ésa es una forma de conocer mejor nuestros fondos. El otro punto invisible y fundamental estará en el Casón del Buen Retiro. Crearemos un centro dedicado al estudio y conocimiento de las colecciones, el Centro de Estudios del Museo del Prado. Todos los conservadores se trasladarán al Casón, como la biblioteca, el centro de documentación, el archivo de la historia del museo y también, más adelante, allí crearemos la Escuela del Prado. Finaldi nos transmite el entusiasmo en este proyecto fascinante que se pondrá en marcha en 5 años. Allí formaremos futuros conservadores del museo dentro de la intstitución. Y también crearemos un espacio para que vengan especialistas, investigadores de todo el mundo, que se asienten como fellows para dedicarse al estudio de la colección. Otro punto aún invisible, pero fundamental, será la incidencia del edificio de Moneo en el de Villanueva. Afirma Finaldi que la ampliación libera espacios equivalentes a unas 40 salas, es decir unos 500 cuadros más de la colección que se podrán exponer. En los próximos dos años se verán los beneficios enormes de la obra de Moneo para la colección permanente, porque habrá que replantear su disposición Finaldi no quiere avanzar si podrán salvarse dificultades como unir la obra de Goya en una sola planta, pero anuncia cambios evidentes, porque ahora se accederá al museo por la Puerta de Velázquez y se cambia el eje longitudinal tradicional. Ello implica cambios en las maneras de presentar la colección, haremos hincapié en su columna vertebral, que esta formada por los venecianos, Tiziano y Tintoretto, y Velázquez y Rubens. Marcaremos este eje de las colecciones también fisicamente en el edificio, pero estamos aún en periodo de reflexión. Ya se irá viendo. -En todo caso, ¿el Prado se adentra en una revolución mucho mayor de la que imaginamos? -Nos gusta hablar de continuidad, queremos que en este camino nos acompañen los especialistas: habrá consultas y simposios. ¿Este cambio incluye un cierto relevo generacional? -Los museos son templos de la continuidad. En las restauraciones es importante la memoria de la vida de los cuadros y de las personas que los cuidaban. Hay que mantener lo bueno del pasado y abrirnos a los elementos que enriquecen la tradición. Más información sobre el Prado: http: museoprado. mcu. es