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Miércoles 4 de Abril de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.349. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. DESDE MI BUHARDILLA Laura Campmany MURCIA EN PASCUA a anda Murcia, mi tierra, metida en ascuas y pascuas, y en esta conjunción de terracotas y azules pinceladas, se escuchan por la calle los tambores, verdes como limones principiantes, lustrosos como antiguos pergaminos, tersos como un pimiento colorado, negros como la tez del terciopelo, morados como el alba de los siglos, tristes como un ejército nevado, serios como la punta de una espada, tan hondos como elásticos embudos, discursivos, tenaces, cadenciosos, fieros como pequeños huracanes. Ya tiene Murcia un pálpito en las sienes. Carga sobre su espalda un cosquilleo de claveles que van del rojo al blanco. Me gustan los hermosos disparates. Cultivo la pasión que se sublima. Con los dedos ungidos, busco un teclado querty donde ponerle letra a toda esta alharaca, y decirle a mis luces, taquígrafos, notarios, que yo sólo madrugo para viajar a Oriente, o para traducir el canto de los cucos, o para derramar las lágrimas más pías, o para no faltar al trabajo más propio, o para hacerme Viernes, en Murcia, tan temprano. Mi Murcia recorrida, mi Murcia nazarena. Mi Murcia con su aroma a cabello de ángel. La calle del taller donde cosió mi abuela, la calle de la casa donde nació mi padre, ese portal del bloque donde vivió mi yaya, la Plaza de las Flores, Jesús, la Platería, el Gordo Valenzuela, Delfina, Dios, Bonache, balcones con banderas, el Drexco, la Gran Vía, mi cetro, la Caída, las sombras de la tarde... Lo dulce, lo soñado, lo amado, lo temido. Cuatro apellidos claros, uno por cada esquina. Dos sangres, la verdad y el cementerio. La eternidad, el tiempo almidonado, y este no saber nunca si has pisado donde la vida empieza o se termina. Y Gary McKinnon, en julio de 2006, ante la puerta del Tribunal Supremo de Gran Bretaña AFP ¿Quién teme a Gary McKinnon? Después de una dura batalla legal, el hacker más peligroso del mundo ha sido extraditado por la Justicia británica a Estados Unidos, donde se le acusa de violar 97 sistemas militares de alta seguridad POR JOSÉ MANUEL NIEVES n los tribunales, el caso McKinnon acaba de pasar a una nueva fase. En internet, las páginas que le defienden (como freegary. org. uk y que le declararon inocente hace ya años, recogen cientos de protestas y peticiones de libertad. En los tribunales, el hacker más peligroso del mundo ha perdido el recurso planteado ante la Justicia británica y será finalmente extraditado, después de una dura batalla legal, a los Estados Unidos. En internet, sus teorías sobre la conspiración ganan cada vez más adeptos, y eso a pesar que desde que fue detenido, en junio de 2005, a Gary McKinnon no le han vuelto a permitir acercarse, y mucho menos tocar, un ordenador. Desde luego, que los norteamericanos le quieran tener cerca resulta más que lógico. Y es que este hombre, que se daba a conocer como Solo consiguió, entre 2001 y 2002, violar hasta 97 sistemas informáticos de alta seguridad del gobierno de los Estados Unidos, entre ellos ordenadores de la NASA, el Ejército, la Marina, el Departamento de Defensa, el Pentágono o las Fuerzas Aéreas norteamericanas... Sólo para seguir su pista y corregir sobre la marcha los problemas que McKinnon iba provocando, EE. UU. ha tenido que gastar 700.000 dólares. No en vano le acusan de haber perpetrado el mayor asalto informático a un sistema militar de todos los tiempos Al otro lado del charco, a este británico, analista informático de 41 años, le esperan penas de más de medio siglo de prisión. Para quien ha querido escucharle (y McKinnon lo ha repetido por activa y por pasiva en entrevistas a la prensa y a la TV) lo que él ha hecho no tiene ningún mérito especial, ni requiere de grandes conocimientos de informática. Lo que dice haber encontrado en sus investigaciones sin embargo, es ya otra cuestión. Ni el mismísimo Mel Gibson en su famoso filme Conspiración se habría atrevido a tanto... Un simple programa de rastreo (gratis en internet) y mucha dedicación y paciencia. El rastreador se encargó de ir buscando ordenadores en los que la clave de administrador (la que permite el acceso al sistema) estuviera en blanco. Y una vez encontrados esos ordenadores sin claves de acceso (premio para los responsables de seguridad) no había más que pedir la información deseada. Fotos de satélites de la NASA mostrando naves extraterrestres, nuevas armas construídas con tecnología de otros mundos, el secreto de la antigravedad o el de la energía inagotable y gratuita, celosamente guardado para mantener la economía... ¿Absurdo? Puede. Pero recuerden, Recuerden lo que le pasó a Mel Gibson... E