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ABC MIÉRCOLES 4 s 4 s 2007 ESPAÑA 17 Trece empresas de la trama de facturas de Terra Mítica carecían de trabajadores Se disolvieron tras la construcción del parque en 2000, excepto dos, que se dieron de baja en 1992 y 1997 pero siguieron emitiendo facturas MARÍA MIRANDA VALENCIA. La documentación remitida por la Tesorería General de la Seguridad Social al Juzgado de Instrucción número 3 de Valencia que investiga la trama de facturas falsas de Terra Mítica confirma el carácter fantasma de muchas de estas sociedades, que presuntamente facturaron por servicios y trabajos que nunca realizaron durante la construcción del parque temático. Los papeles llegaron al juzgado el 28 de marzo. Los había solicitado la fiscal en enero. De su lectura se desprende que al menos trece empresas de las 20 que están siendo investigadas por un presunto fraude fiscal de 4,4 millones de euros, carecían de trabajadores en plantilla. Los documentos ahora aportados por la Seguridad Social complementan los entregados por la Policía, en cuyo informe desveló que al menos diez sociedades de la trama remitían a domicilios familiares o sedes inexistentes, de lo que se desprende que eran sociedades ficticias constituidas para engordar facturas. Documentos relacionados con empresas que trabajaron en la consutrucción de Terra Mítica trarían Desarrollo Gran Vía, Mecanizados de Levante, Prexint Botanics, Ximo Duald, Herrero de Mantenimiento, Gribal, Trabajos Auxiliares del siglo XXI, Remel, Altos del Carrichal, Les Simetes de Partegás, Construcciones y Reformas Valcoe, Constructora 9 Mileni y Red Moreno. haber inflado facturas artificialmente y haber pagado comisiones ilegales a otro constructor, Vicente Conesa, que era su enlace con Terra Mítica, y también está imputado. Posteriormente se desdijeron de estas afirmaciones. La nueva documentación revela también que sospechosamente todas las empresas, a pesar de su aparente volumen de trabajo, cesaron en su actividad entre 2000 y 2004, una vez concluyeron las obras de Terra Mítica. Hubo dos excepciones llamativas: Gribal y Herrero de Mantenimiento cerraron antes pero siguieron emitiendo facturas pese a su baja en la Seguridad Social. Cesaron en su actividad en 1992 y 1997 respectivamente. Sin embargo, el presunto fraude en el que participaron para deducirse cantidades del IVA y el Impuesto de Sociedades no devengadas corresponde a los ejercicios fiscales 2000 y 2001. El objeto social El presunto fraude de Terra Mítica se localiza en la ejecución de las obras de jardinería del parque y salpica a una veintena de empresas de la construcción, aunque hay excepciones peculiares, que abundan en el carácter fantasma de algunas de las empresas de la trama, creadas para engordar facturas; este sería el caso de Gribal y de Red Moreno: la primera se dedicaba a los restaurantes y la segunda al comercio de chatarra. Obras de jardinería Las empresas sobre las que la Seguridad Social aporta información fueron subcontratadas por otras mercantiles de mayor envergadura a las que Terra Mítica adjudicó las obras de jardinería. Pese a carecer de trabajadores y, en algunos casos, de actividad, facturaron cantidades millonarias- -cuyo pago final repercutió en el parque de ocio de Benidorm- -a esas otras sociedades por trabajos que no tenían capacidad para realizar. En esta situación, sin trabajadores en plantilla, se encon- Trama a cuatro niveles La Fiscalía mantiene que la mayoría de estas empresas ocupaban los dos primeros escalones de una trama de facturas falsas estructurada en cuatro niveles. Entre este grupo de empresas, se encuentran las sociedades de Antonio Moreno Carpio y José Herrero, imputados en la causa, que reconocieron Pese a no tener empleados, y en algunos casos tampoco actividad, facturaron cantidades millonarias a otras sociedades por trabajos que no tenían capacidad para realizar Los zaplanistas intentan meter cabeza en las listas electorales tras la salida del vicepresidente de Camps V. V. D. M. VALENCIA ALICANTE. El abandono de la política por parte del vicepresidente del Gobierno valenciano y mano derecha de Francisco Camps en el Ejecutivo, el castellonense Víctor Campos, está siendo esgrimido por los afines al portavoz del PP en el Congreso, Eduardo Zaplana, como argumento para pretender el acceso a las candidaturas electorales a cuenta de una supuesta debilidad orgánica. El infrecuente acto de renuncia explicitado por Campos el pasado lunes hizo que, desde Alicante, se tratara de explicar el presente del Partido Popular en la Comunidad Valenciana como una pérdida de estabilidad de Camps en el partido que forzaría a contar con los críticos. Sin embargo, desde el PP regional muestran la salida del secretario general de Castellón como señal de fortaleza. Ningún dirigente político- -en este punto Camps es paradigmático- -estaría dispuesto a mostrar debilidad orgánica a menos de dos meses vista de las elecciones. La corriente del PP que en la Comunidad Valenciana sigue fiel a Zaplana vivía con esperanza el abandono de este colaborador de Camps por cuanto considera positivo este movimiento para la pervivencia en la política de muchos de sus electos. Y ello pese a que entre los cercanos a Camps se explicaba el momento en que el número dos del Gobierno regional hacía pública su salida precisamente porque ya no interfiere en el proceso de elaboración de las listas electorales, que el presidente valenciano tiene ultimadas con una gran apuesta por el recambio en los nombres de los aspirantes a las Cortes Valencianas. Para este sector, la decisión de Víctor Campos también pone de manifiesto una génesis y una forma distinta de proceder en política. Campos sale con el sector privado esperándole con los brazos abiertos, mientras que a algunos de los más fieles seguidores de Zaplana se les augura un futuro más bien incierto fuera de la cosa pública Víctor Campos