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12 ESPAÑA El desafío constante de ETA- Batasuna MIÉRCOLES 4 s 4 s 2007 ABC TREN DE LA PAZ QUE ALGUIEN PARE EL Nuevo reproche del Tribunal del caso Otegi a la Fiscalía La Sección Cuarta, obligada de nuevo a rebajar la pena a un etarra N. VILLANUEVA MADRID. La calificación jurídica de la quema de un autobús con artefactos incendiarios ha vuelto a abrir la brecha entre la Sección Cuarta y la Fiscalía de la Audiencia Nacional. Si hace unos días los magistrados dejaban claro que la conducta de Otegi se enmarcaba en un delito de enaltecimiento del terrorismo, y que absolvían al batasuno porque el fiscal había retirado la acusación (no porque no hubiera cometido el delito) en esta ocasión la Sección Cuarta cuestiona la calificación jurídica del fiscal en un delito cometido por el etarra Asier Mardones. La Sala considera que la conducta del terrorista se encuadraba más en un delito de estragos que de daños, como lo calificó el fiscal Ignacio Gordillo. La cuestión no es baladí, pues la Sala, en virtud del principio acusatorio, se vio obligada a imponer una condena notablemente menor (7 años) a la que llevaría aparejado el delito de estragos: entre 10 y 20 años de cárcel. Los hechos por los que Mardones fue juzgado por este Tribunal el pasado 27 de febrero se remontan al verano del año 2000, cuando este etarra, en compañía de otras personas, obligó al conductor de un autobús urbano de Baquio (Guipúzcoa) a apearse del mismo para lanzar artefactos incendiarios en su interior. Como consecuencia del incendio, ese vehículo y un turismo resultaron calcinados. Gordillo pidió una condena por daños terroristas con la agravante de disfraz (los autores del atentado llevaban los rostros cubiertos) y la Sala lo cuestiona ahora al considerar que esa conducta respondía a un delito de estragos. Los hechos que se declaran probados son constitutivos, según la calificación del Ministerio Fiscal, de un delito de daños terroristas, aunque este tribunal considera como más acertada la calificación de estragos terroristas, ya que la declaración expresa en las últimas palabras por el procesado Mardones con voz altisonante se declaró miembro de ETA y deslegitimó a los magistrados) permitiría encuadrarle en estos últimos preceptos que llevan aparejadas unas penas muy superiores a las solicitadas por el Ministerio Fiscal señala el ponente, Fernando Bermúdez de la Fuente. José Luis Rodríguez Zapatero puede reconducir su gestión dando por muerto el proceso y tratando de rehacer el Pacto por las Libertades sis. Sin embargo, los responsables directamente políticos, comenzando por Rodríguez Zapatero, pueden reconducir su gestión dando por muerto el proceso pasando a enterrarlo y tratando de rehacer el Pacto por las Libertades. Pero hay motivos de sobra para el pesimismo. Todo indica que el gobierno y sus círculos afines han ido demasiado lejos para rectificar sin caer en el intento. No es fácil bajarse de un tren que se presume lanzado a toda velocidad, aunque esté parado en vía muerta. Se han escrito, hecho y dicho demasiadas barbaridades sangrantes como para que sus autores- -por ejemplo, el socialista Miguel Buen, que hace dos semanas llamaba a Fernando Savater ideólogo de la extrema derecha o los muchos corifeos que han equiparado al PP con ETA, acusándole de colusión de intereses; o los que han acusado a víctimas, Foro Ermua o Basta Ya de agitar el odio y la confrontación -puedan cambiar de política sin que su bellaquería quede totalmente al descubierto. En otras palabras: cambiar de política antiterrorista (y territorial, su addenda) exige un cambio de responsables. El panorama con el que puede encontrarse el PSOE si la paz de Rodríguez Zapatero nos estalla en la cara no es muy distinto al de otros grandes partidos caídos en sendas crisis en otros países europeos. Pues, lejos de la renovación y la aceptación de la crítica, el socialismo español se hunde en el conformismo y la fe irracional en un líder carismático que no puede equivocarse. Maquinistas, ayudantes y pasajeros de primera seguirán imitando el ruido del tren para fingir que todo va bien pese a los percances menores- -incidentes y accidentes- -y las pequeñas demoras- -comunicados con retraso y extorsiones a destiempo- Mejor estrellarse que perder el control, parecen pensar. Por eso no cabe el optimismo. El principio de realidad será, como lo ha sido antes, el estallido de un disparo en la nuca de un inocente, o la explosión de una bomba asesina en una calle de cualquier ciudad. Y entonces quizás sea imposible restablecer esos mínimos acuerdos que estos tres últimos años se han destruido con tanta pasión ferroviaria. Carlos Martínez Gorriarán lguna vez he comparado el proceso de paz con un tren estancado en una vía muerta y amenazado de colisión con un objeto extraño que corre en dirección contraria a gran velocidad; por ejemplo, un proyectil explosivo. Pues bien, si hace unos meses todo indicaba que el tren no marchaba, pese a los esfuerzos de sus ocupantes por imitar ruidos y traqueteos, los nuevos datos invitan a concluir que el proyectil se acerca ominosamente. La noticia de que ETA ha reconstituido comandos de que almacena armas y explosivos mientras selecciona próximos objetivos humanos, demuestra que se dispone a atentar en cuanto lo considere útil y necesario para sus fines. Puede ser antes o después de las elecciones de mayo, según lo que pase con sus nuevas siglas políticas o con cualquier otro pretexto, pero es obvio que la decisión está tomada, y no es precisamente esa inminente asunción de la derrota en que se empecinan las mentes más irracionales. Al contrario, el proceso de paz mantenido incluso contra la resolución favorable pero claramente condicional del Congreso de los Diputados, ha regalado a ETA la oportunidad de reorganizarse. Un desenlace que no sólo deja en mal lugar a los teóricos y muñidores de la negociación; es que les convierte en responsables intelectuales de la reconstrucción de ETA y de la creciente impunidad y arrogancia de Batasuna, y también de los atentados que puedan producirse en el inmediato futuro gracias a la permisividad institucional inspirada en sus descabellados análi- A Mardones, en el juicio que se celebró el pasado 27 de febrero EFE Etarra confeso Zapatero, presidente a distancia El presidente del Gobierno disfruta de las vacaciones de Semana Santa en el Parque Nacional de Doñana, mientras que otros que también tienen responsabilidades de Estado siguen trabajando. Ayer lo hicieron los Servicios Jurídicos del Estado y la Fiscalía General para impedir que Batasuna, a través de un partido trampa (ASB) se presente a las próximas elecciones. También se sigue laborando en el País Vasco, donde la Guardia Civil no ha dejado de estar al pie del cañón desde el pasado día 28 para frustrar los planes de ETA de acabar con la vida de varias personas, entre ellas Fernando Savater y Maite Pagazaurtundua, compañera de partido del hombre que descansa en Doñana. En Madrid, a 600 kilómetros de distancia de donde se encuentra Rodríguez Zapatero, se cerró el acuerdo de E. ON, Enel y Acciona para repartirse Endesa. También a considerable distancia del inquilino de La Moncloa y de Doñana- -durante esta Semana Santa- están el ministro de Asuntos Exteriores y la vicepresidenta primera del Gobierno. De la Vega se encuentra en Shangai para fortalecer las relaciones con China y Moratinos en Cuba para pulsar la nueva etapa de diálogo con el castrismo. El proceso de paz ha dado a la banda terrorista la oportunidad de reorganizarse