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Martes 3 de Abril de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.348. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. Un héroe verdadero El domingo, Ángel se jugó la vida para rescatar a un niño con síndrome de Down, solo y atrapado dentro de un piso incendiado en Valencia s Decidí subir sin pensarlo dice este héroe por un día DANIEL MEDIAVILLA ngel y su novia salieron a la terraza alarmados por el humo y los gritos que llegaban de un balcón dos pisos por encima del suyo. Allí, un niño de 9 años, medio desnudo y muy asustado, pedía ayuda para escapar del fuego que se había iniciado en su casa. El pequeño, que padece síndrome de Down, llamaba a su padre llorando y amenazaba con saltar para escapar de las llamas. Ángel y otro vecino trataron de derribar la puerta de la casa para sacar al pequeño, pero les resultó imposible porque estaba blindada Finalmente, acuciado por los gritos y el humo, el joven decidió escalar hasta el balcón para rescatar al niño. No me lo pensé, el nano me decía que iba a saltar y subí para sacarlo de allí Primero se encaramó a la tapia de su terraza y desde allí alcanzó el balcón del segundo piso. Después, se agarró a la barandilla del tercer piso y se subió a pulso. Cuando llegué, vi que estaba con un perro. Primero cogí al niño y lo descolgué por el balcón hasta el segundo piso, donde otro vecino lo agarró y después bajé igual al perro. Como a mí no me podían coger igual, pasé a uno de los balcones de al lado a esperar a los bomberos Con ellos llegó también el padre del chaval. Nos dijo que se había descuidado un momento; estaba en estado de shock contó Ángel. Todo sucedió muy deprisa, el domingo pasado poco después del mediodía en un barrio de Valencia. Algunos vecinos contaban que el menor, quizá, había prendido fuego a su casa jugando con un mechero, pero las causas de lo que pudo ser una gran tragedia y se quedó en un susto importante las determinará la investigación policial. Ángel tampoco conocía demasiado sobre la histo- COSAS MíAS Edurne Uriarte JOSÉ LUIS, TONY Y GEORGE N A Ángel bajo el balcón al que tuvo que trepar para salvar al pequeño ria de su vecino. Llegó hace sólo dos meses a la casa donde ahora vive y en la que durante las últimas horas ha recibido la atención de los medios como héroe por un día. Yo soy una persona normal dice, mientras un amigo, mirando al balcón hasta el que tuvo que llegar Ángel para salvar al niño del fuego, sonríe admirado y repite que su colega es un crack Alrededor, el decorado de la hazaña tiene poco del glamour de las películas de acción de Hollywood. Grandes blo- MIKEL PONCE ques de edificios con paredes desconchadas y coladas secándose al aire. Un barrio normal y un joven normal jugándosela por un niño que no conoce. Al final, Ángel, desarma al que quiere ocultar al chico normal e iluminar al héroe. ¿Y ahora qué, buscando curro? -No, trabajaba hasta hace poco, pero ahora voy a ver si cobro un poco el paro. Se acabó el final redondo. Pero eso es lo que tienen las historias y los héroes verdaderos. o ha sido una buena semana para José Luis. Un ciudadano le preguntó, José Luis, ¿tú sabes el precio de un café? Y José Luis, ni idea. Y otro inquirió, pero, José Luis, ¿te crees tú que yo puedo pagarme un piso con lo que gano? Y José Luis, igual, en la estratosfera. No obstante lo cual, algunos analistas, más bien partidarios de José Luis, han dicho que José Luis ha estado bien, preciso y cercano. Y el propio José Luis se ha mostrado encantado. Fijaros en la audiencia, ha dicho, satisfecho, José Luis. Quizá se ha comparado. Y José Luis ha pensado, pues a mis colegas les ha ido peor. Yo no sé cómo va a salir Tony de ésta, de lo del secuestro de sus marinos en Irán. Y no digamos George, que está a tortas con el Senado y el Congreso por Irak. Los analistas comparten la impresión de José Luis. Lo suyo del café es una menudencia comparado con lo de Tony y George. A estas alturas de la columna, ustedes, queridos lectores, habrán pensado que todo lo anterior es una broma y no me habrán tomado en serio. Han hecho bien. Es una broma, un juego y una pequeña provocación. Jamás osaría tratar con esta familiaridad a nuestro presidente ni a los demás. Ni yo ni nadie. Por eso vivo con el asombro puesto desde hace varios meses por el tratamiento de Ségolène Royal en los medios de comunicación, españoles y franceses. Los párrafos anteriores no son broma aplicados a ella. Ella es simplemente Ségolène, como José Luis, Tony y George, la chica de la puerta de al lado. Se precisa urgente añadido en los libros de estilo. Ellas también tienen apellido, y no, no son las chicas de la puerta de al lado.