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36 INTERNACIONAL MARTES 3 s 4 s 2007 ABC Alan García autoriza el bombardeo de las instalaciones de los narcotraficantes Los campesinos cocaleros anuncian que reanudarán sus movilizaciones en Perú CECILIA VALENZUELA CORRESPONSAL LIMA. El presidente de Perú, Alan García, hizo pública ayer por la mañana la nueva estrategia de la lucha contra las drogas que su gobierno ha diseñado. En un discurso en el que estaban presentes las principales autoridades del país y los periodistas locales e internacionales, García ordenó a su ministro del Interior, Luis Alva Castro, que utilice todos los recursos a su alcance para bombardear y destruir los aeropuertos clandestinos y las pozas de maceración de pasta básica de cocaína que se encuentran en los valles del Huallaga, del Monzón, del Ene y del Apurímac, en la selva de Perú. Alan García urgió al ministro en concreto a terminar con la última poza de maceración, con el último aeropuerto clandestino; use usted los aviones A- 37, bombardee, ametralle esos aeropuertos y esas pozas de maceración La ofensiva lanzada por el gobierno de García tiene como objetivo bloquear los accesos y salidas que utilizan los narcotraficantes y que han convertido a Perú, según las Naciones Unidas, en el segundo proveedor de pasta básica de cocaína en el mundo. El Centro de Investigación de la Universidad Católica de Perú ha establecido que el 92 por ciento de la hoja de coca que se siembra en estos valles del oriente peruano va directamente hacia el narcotráfico. El otro 8 por ciento es comprado por el Estado peruano a los campesinos que siembran coca tradicionalmente en Perú; el Estado a su vez canaliza esa hoja de coca hacia los laboratorios farmacéuticos, hacia la empresa Corporación José R. Lindley, que produce la Coca Cola en el mundo, y al uso tradicional de la hoja de coca en el país. La lucha frontal contra el narcotráfico que anunció el presidente García ayer tiene como segundo objetivo la erradicación de los cultivos ilegales de hoja de coca. Los campesinos que se dedican a estos cultivos y que se niegan a sustituirlos Veteranos de la guerra se reúnen en la ciudad sureña de Ushuaia para la conmemoración EPA Alan García Los Kirchner no asistieron a la conmemoración de las Malvinas El número de ex combatientes suicidados podría superar los caídos en las islas. El 40 por ciento ha intentado quitarse la vida POR CARMEN DE CARLOS CORRESPONSAL BUENOS AIRES. Pese a que la ministra de Defensa, Nilda Garré, había confirmado la víspera la asistencia de Néstor Kirchner a los actos de conmemoración del desembarco argentino en las islas Malvinas, el presidente no fue. Al parecer, la amenaza de manifestaciones de docentes contra el Gobierno terminó de disuadirle y ayer dejó en manos del vicepresidente, Daniel Scioli, la última reivindicación pública de soberania del archipiélago. Tampoco asistió, como estaba previsto, la senadora Cristina Fernández de Kirchner que podría ser candidata en las elecciones de octubre. El matrimonio pasó el fin de semana en El Calafate, feudo de la familia, a menos de 300 kilómetros de Ushuaia. En este enclave, el más austral de Argentina, Scioli tomó la palabra en la ceremonia principal con motivo del XXV aniversario de la guerra: Jamás dejaremos de reivindicar nuestros legítimos derechos Las Malvinas son y serán argentinas Escoltado por el ministro de Asuntos Exteriores, Jorge Taiana, el titular de Interior, Aníbal Fernández y la ministra de Defensa, Scioli enfiló el camino de la paz para recuperar el archipiélago, sin que esto signifique claudicar en la lucha por la soberanía Decepcionados los ex combatientes ante la ausencia del jefe del Estado y sin que existan aparentemente problemas de salud que pudieran justificar su ausencia, ayer se publicó el primer informe sobre las secuelas psicológicas de los soldados. Según éste, el 40 por ciento intentó suicidarse por lo menos una vez, prácticamente la mitad de los que lucharon en las islas tienen problemas con el alcohol, un 80 por ciento padece dificultades con el sueño y el 65 por ciento, en algún momento, ha pensado que estaría mejor muerto. En cuanto al número de ex combatientes que se quitaron la vida después de la guerra, no hay cifras oficiales. Algunas fuentes aseguran que fueron 460, pero Rodolfo Carlos Merlino, presidente del Cecim (Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas de La Plata) asegura: No hay un censo fiable pero rondan los quinientos. Hay más muertos en la postguerra que caídos en combate, ya que de los 649 muertos, más de la mitad estaban a bordo del buque General Belgrano A ciencia cierta tampoco se sabe cuántos argentinos fueron a combate o el número de ex combatientes con derecho a pensión. El baile de cifras, a 25 años de la guerra, es constante. Éramos 14.000 y ahora somos 23.000. Argentina es el único país del mundo donde los veteranos de guerra aumentan con el tiempo El fenómeno tiene una explicación: Corrupción Lo afirma y explica Norberto Santos, que perdió un brazo en la guerra: Desde hace un año el gobierno de Kirchner implementó una pensión y la mayoría de las provincias dan otra. En algunos casos si las sumas te puedes hacer con 2.500 pesos (unos 650 euros) En este contexto y a raíz de las denuncias de ex combatientes de Malvinas contra los abusos de los militares en sus propias filas, el subsecretario de Derechos Humanos de la provinca de Corrientes, Pablo Basse, dio a conocer el testimonio de 23 reclutas: Tenemos el caso de un soldado asesinado por un superior, de otros cuatro muertos de hambre y quince denuncias de estaqueamientos (crucifixiones) El gobierno esperó quince días después de la controvertida acción de su ministro de Agricultura Contra cultivos ilegales por los de cacao o café, que cotizan precios similares a los que paga el Estado por la coca legal, han anunciado ya que se enfrentarán al gobierno con movilizaciones para bloquear carreteras y combatir a la policía que ejecuta la erradicación hasta las últimas consecuencias Nelson Palomino y Wilder Satalaya reclaman que el gobierno respete el acta de Tocache un documento que hace quince días hicieron firmar a un incauto y desinformado ministro de Agricultura, José Salazar, en medio de una huelga cocalera en el valle del Monzón. El acta de Tocache contiene preceptos imposibles de cumplir por un Estado que se rige entre los cauces de la legalidad; el gobierno de García esperó quince días después de la controvertida acción de su ministro de Agricultura para hacer un anuncio que cuenta con el respaldo del Pleno del Consejo de Ministros y que, sin duda, enfrentará a los campesinos cocaleros con las fuerzas del orden, pero le declara definitivamente la guerra al narcotráfico. Secuelas psicológicas El vicepresidente de Argentina encabezó el acto donde se recordó la guerra con Gran Bretaña