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ABC LUNES 2- -4- -2007 Primera división s Vigésima octava jornada DEPORTES 77 OJO CRÍTICO Enrique Ortego ¡DÁDSELA A JUANITO, COÑO! omos quince años más viejos. Los mismos que hace que enterramos a Juanito. Muchos más, casi cuarenta, que llegó a Madrid, a mi colegio, al Buen Consejo. El Atlético le había fichado del Fuengirola y pensó que nada mejor a sus 14 años que meterlo interno en los agustinos- -duró unos meses y se fue a una pensión- -y en un entorno familiar por aquello de que el viejo Metropolitano había estado a tiro de piedra. Su llegada fue un notición para quienes el balón era nuestro desayuno y merienda. Juga- S ba con el juvenil A rojiblanco y, cuando no coincidía, se ponía nuestra camiseta azul para jugar en escolares. Le recuerdo de mi estatura, es decir, pequeño, con flequillo, con más desparpajo verbal que nosotros y casi siempre con un taco a flor de boca. Sobre todo cuando le cosían a patadas. Era bueno, muy bueno. Ganaba los partidos él solo. ¡Dádsela a Juanito, coño! gritaba el entrenador. Como si no supiéramos a quién se la teníamos que dar. Cuando con el tiempo he visto vídeos de Di Stéfano en el Madrid, que recibía el balón del portero y lo llevaba hasta la otra área, pensaba que era lo que hacía Juanito. Lo llevaba- ¡cómo pesaba! -atado a su bota derecha negra, que, por cierto, estaba mucho más desgastada que la izquierda. En el Atlético no hacía mucha gracia que jugara en el colegio, pero él se callaba y le decía a Don Ángel (Castillo) o a Don Víctor (Martínez) que no jugaba, que se sentaba en el banquillo para asustar al contrario. Abbondanzieri zancadillea a Sergio García, que se le escapaba AFP Le gustaba jugar y ganar a todo. Y cuando perdía se malhumoraba. Sufría ataques de cólera ante la derrota, pero se arrepentía enseguida. A pesar de que se crió en el Atlético de Madrid parecía que era un madridista de toda la vida comenta a ABC Vicente Del Bosque, uno de sus amigos. Emilio Butragueño heredó el 7 del malagueño y tuvo la fortuna de compartir los últimos años de su carrera en el club: Si hiciésemos un referéndum en el madridismo su nombre aparecería en una lista de los veinte mejores. Incluso entre los diez primeros. Era un hombre que no dejó indiferente a nadie con un gran corazón. Siempre he dicho que mi ídolo de adolescencia fue Cruyff, pero mi favorito en el Real Madrid era Juanito. Era vital, intenso en cómo se debía vivir o jugar. Dejó un recuerdo fantástico Emilio todavía conserva en la retina aquella escena a hombros de Juanito después de marcar un gol al Cádiz. Teníamos un concepto de fútbol muy parecido. En ese momento sintió que tenía que hacerlo y lo hizo. Y me ruborizó. Decía lo que pensaba y en ocasiones se arrepintió. Era franco, sincero, directo, puro. Era Juanito En charlas con otros compañeros como Camacho, Gordillo, García Remón, Santillana, Míchel... el discurso es coincidente con el expresado por Del Bosque o Butragueño. Esa noche del 2 de abril de 1992, Ángel Cano, el Churro y Quique Reyes, dos de sus mejores amigos no futbolistas, fueron las últimas personas en ver a Juanito antes de subir al vehículo que debía llevarle hasta Mérida. Le conocían a la perfección porque compartieron muchas tardes y noches de fatigas. Carácter y fe azulones para levantarse del K. O. El Getafe igualó un 0- 2 frente a un Zaragoza letal al contragolpe JOSÉ MANUEL CUÉLLAR MADRID. Si al Zaragoza se le planta delante un equipo gemelo, que toque, juegue y mime el balón, se convierte en un equipo peligroso porque, a igualdad de condiciones, tiene gente como Aimar, los Militos, Sergio García y hasta el cabezón D Alessandro, mucho talento e individualidades para dar y tomar. Claro que al Getafe le pasa lo mismo, sólo que hombre por hombre, a los azulones no les llega a tanto. Así que el encuentro era peligroso para el Getafe. Intentó controlar a tanto artista con su juego colectivo, que es muy bueno, pero eso le llegó para mantener el fútbol en el medio campo, sin peligro para ti, sin peligro para mí. Cuando los partidos se estancan en las ciénagas del medio campo el que tiene más posibilidades es el que anda con el pincel buscando caminos floridos. Y en esas se apañó Sergio García para meterse un reverso en el área, desubicar a su defensor y clavarla abajo, rasito, lejos del Pato. El Getafe se desencuadernó por completo, hundido el medio campo, descolocado todo el equipo en unos instantes de desorientación total. Le pudo caer la del pulpo entonces: marcó Diego Milito en gol anulado Getafe Zaragoza 2 2 y luego el Pato se tragó una falta sacada por D Alessandro que no tocó nadie y que sí valió. Puesto el partido en esta tesitura, al Getafe le dio por la tremenda, por la heroicidad y por el todos a una porque ya no le quedaba otra. Marcó Del Moral en una buena internada de Paredes y en la segunda parte el equipo de Schuster tuvo mucho mérito. Apretó filas, el alemán metió a Maris en el campo por un defensa y probó de qué material estaba hecho el rival. Plato de jamón antes de partir A hombros ante el Cádiz Era menos golfo de lo que la gente piensa. Se tomaba sus copitas, como lo hacen ahora los jugadores actuales. Nunca podré olvidar ese día dice Ángel. Antes del partido Quique, Juanito y yo estuvimos en el pub Members Él no bebió nada porque estaba tomando antibióticos. Me echó una bronca porque festejé un gol que le marcaron al Barcelona. Él era muy español y le gustaba que ganasen todos los equipos españoles cuando jugaban en Europa. Luego se fue al partido y después quedamos en un restaurante de la Avenida de Brasil. Nos tomamos un plato de jamón y le dijimos que no se fuese. Que se quedase. Como era muy testarudo dijo que no, que había venido con los jugadores a ver el partido y que no pensaba dejarlos regresar solos. A las seis de la mañana me despertó Quique con la mala noticia Hoy se cumple el decimoquinto aniversario de su muerte y El Churro no pudo visitar su tumba en Fuengirola hasta hace dos años. Antes de ese día nunca tuve las fuerzas suficientes para aceptar la realidad. Para mí sigue estando entre nosotros Ángel y Quique son los responsables de la Peña Juanito no registrada, pero con vida autónoma por el propio personaje. Getafe (4- 4- 2) Abbondanzieri; Cortés (Maris, 46) Belenguer, Alexis, Paredes; Cotelo, Alberto, Casquero, Nacho (Redondo, m. 80) Del Moral (Vivar Dorado, m. 73) y Güiza. Zaragoza (4- 4- 2) César; Diogo, Sergio (Celades, m. 44) Gabi Milito, Juanfran; D Alessandro (Lafita, m. 85) Zapater, Piqué, Aimar; Sergio García (Óscar, m. 77) y Diego Milito. Árbitro: Pérez Lima, del Comité tinerfeño. Tarjeta amarilla a Piqué. Alberto, Casquero, Sergio García y César. Cartulina roja a Paredes en el minuto 90. Goles: 0- 1, m. 21: Sergio García. 0- 2, m. 35: D Alessandro. 1- 2, m. 43: Del Moral. 2- 2, m. 61: Casquero. BERND SCHUSTER Remontar dos goles a un equipo como el Zaragoza tiene mucho mérito, pero incluso pudimos ganar VÍCTOR FERNÁNDEZ Tenemos un enfado brutal porque tuvimos la victoria en la mano Ya se sabía, pero el lance lo confirmó: los maños tienen tanto talento como plastilina en el carácter en cuanto les vienen mal dadas. Poco a poco, los azulones les fueron empujando metro a metro contra César, con rabia, con fe, con coraje y también con fútbol, pero sobre todo con confianza en sus fuerzas. Al cuarto de hora de achucharles, Casquero metió un golazo de los que se ven poco. Se movió algo más allá de la frontal, se orientó el balón hacia la izquierda y con el cañón que tiene en ambas piernas lanzó un obús a la escuadra para empatar el partido. Luego, en el empeño de ambos por llevarse los puntos al talego cualquiera pudo ganar. Algo más el Getafe porque venía desde atrás, el Zaragoza reculaba asustado y todo podía pasar con sus contras, Sin embargo, las tablas estaban bien. Lo justo por el reparto del tiempo y del juego. Carácter endeble