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74 DEPORTES Primera división s Vigésima octava jornada LUNES 2 s 4 s 2007 ABC El Madrid gana al Celta sin querer Un gol de carambola de Robinho al final le dio un triunfo que se encontró casi sin buscarlo Celta Real Madrid Celta (4- 4- 2) Pinto; Angel, Contreras, Lequi, Placente; Nené (Aspas, m. 83) Oubiña, Iriney, Gustavo López (Núñez, m. 68) Bamogo (Perera, m. 73) y Baiano. Real Madrid (4- 4- 2) Casillas; Salgado (Mejía, m. 83) Ramos, Helguera, Torres; Raúl (Robinho, m. 63) Diarra, Gago (Emerson, m. 73) Guti; Higuaín y Van Nistelrooy. Árbitro: Pérez Burrull. Tarjeta amarilla a Gago, Pinto, Ángel, Iriney, Salgado, Diarra, Robinho, Núñez, Lequi, Helguera y Guti (dos) expulsado m. 90. Goles: 0- 1. m. 27: Van Nistelrooy, de penalti, 1- 1. m. 44: Ángel. 1- 2: m. 83: Robinho. 1 2 ENRIQUE ORTEGO El Real Madrid ganó ayer en Balaídos casi sin quererlo. Se encontró el triunfo en un mal rechace de Pinto que fue a la cabeza de Robinho y acabó en el fondo de su portería para desesperación de Fernando Vázquez y la afición celtiña, que comprobaron en sus propias carnes la efectividad- -por no llamarlo de otra forma- -del equipo de Capello, que volvió a jugar mal, pero mantiene sus aspiraciones una semana más. Sí el fútbol fuera boxeo y tuviera un speaker que presentara a los contendientes antes del partido, al Celta le hubiera anunciado como el peor equipo en casa de la Liga- -sólo ha ganado un encuentro- -y al Madrid, como el mejor. Así era, así fue y así seguirá siendo. El rey de las visitas sumó su noveno triunfo y mantiene su caché lejos del Bernabéu, aunque fuera a costa de otra pobre demostración futbolística. El hecho de que Capello repitiera el equipo que debió ganar en el Camp Nou- -sólo empató- -parecía como una garantía de ver al mejor Madrid. Craso error. Ni adelantándose en el marcador ni sabiendo la necesidad imperiosa de sumar los tres puntos fue capaz de mandar en el partido. De hecho, ni fue a ganarlo. Su segunda parte fue tan patética como la primera ante el Gimnástico, por poner un ejemplo, el último. En el primer minuto pudo marcar Raúl. Fue una casualidad. Pasado el susto, el Celta fue el que trabajó el duelo, el que demostró querer ganarlo, con el inconveniente de tener una defensa blanda que no aguanta el soplo de una mosca. De centro del campo hacia de- Derribo de Pinto a Van Nistelrooy, penalti y, en el lanzamiento, gol del holandés lante es un equipo más que correcto, que toca, busca las bandas y tiene un señor delantero centro, Baiano, pero por detrás de Iriney y Oubiña las indecisiones son constantes. En una de ellas se propició el derribo de Pinto a Van Nistelrooy para que el holandés marcará su decimoquinto gol de la Liga, duodécimo fuera de casa. Lo dicho. Ni con esas el Madrid se hizo fuerte. Volvió a ceder metros, a defenderse a la espera de otro fallo del rival. Y ahí es donde Casillas tiene que dar la cara un partido sí y otro también. Volvió Capello a renunciar a las bandas. Raúl y Guti se metieron al centro y los laterales tampoco aprovecharon los muchos metros que tenían por delante. El Celta sabía que por ahí po- AP día hacer daño e insistió y buscando el dos contra uno. Más por la derecha porque Ángel es más profundo que Placente y también porque Guti no seguía al canario y Raúl sí lo hacía con el argentino. Y en una de esas, por la derecha, llegó el taconazo de Nené y el desdoblamiento del lateral, que resolvió con un ariete. Era lo mínimo que se merecía el Celta antes del descanso, pero desconocía que su futuro iba a ser peor. Si en la primera parte tuvo el control y remató más, en la segunda arrinconó al Madrid en su campo. Volvió a lucirse Casillas y como casi siempre Capello recurrió a Robinho para por lo menos estirar el equipo. No terminó de conseguirlo, pero sí tuvo la fortuna de la carambola antes mencionada y de volver a ponerse por delante en el marcador. La entrada de Emerson hizo revivir su tándem con Diarra de principios de temporada y pasó apuros hasta el final para mantener una ventaja que no merecía, pero que le permite seguir ilusionando al madridista que se deje engañar. Nada que ver con el Camp Nou Van Nistelrooy pide ayuda... Ronaldo sigue siendo el tercer máximo goleador JULIÁN ÁVILA MADRID. Fabio Capello ha reiterado por activa y por pasiva que su equipo juega con tres delanteros. Los números revelan otra bien distinta, que sólo pone a uno, a Van Nistelrooy. Basta con echar un vistazo a la tabla de goleadores en el Real Madrid para cerciorarse de la puntería del holandés. Es el clavo ardiendo de Fabio Capello, aunque ayer, de nuevo, Robinho volvió a salvarle la cabeza. Ha marcado, con el de ayer en Balaídos, veinticuatro goles entre las tres competiciones, seis de ellos de penalti. Es más fiable lejos del Santiago Bernabéu, donde ha marcado catorce por diez en casa. Su nómina es la lógica en un jugador que fue fichado a bombo y platillo con el sello de goleador internacional. Pero mucho más asombroso es el rendimiento de sus compañeros. Solamente Raúl aguanta el tipo a diez leguas de distancia. Ha marcado ocho goles- -cinco en la Liga de Campeones y tres en la Liga- pese a que con este entrenador siempre ha jugado como centrocam- pista. Más dramáticos son los números del resto de delanteros. Higuaín llegó en el mercado de invierno con la vitola de goleador y en trece partidos sólo ha cantado un gol, en el Calderón. En su haber hay que puntualizar que ha devorado muchos kilómetros en el costado izquierdo y en la media punta. En el vagón que sigue a Raúl en aciertos están con cuatro goles Reyes, Beckham, Robinho y ¡Ronaldo! mientras que Diarrrá ha marcado los mismos que Sergio Ramos (3) Antonio Cassano sólo suma dos y el ejemplo más palpable del planteamiento conservador que impone Capello es el rosco que figura en la casilla de Guti, un futbolista que ha marcado cuarenta y seis goles en las últimas seis temporadas. El Celta mejor tras el descanso