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ABC LUNES 2 s 4 s 2007 CULTURAyESPECTÁCULOS 67 CLÁSICA Semana de Música Religiosa de Cuenca Britten: El diluvio de Noé Int. M. Gas, J. A. López, M. Martins, alumnos del Conservatorio Pedro Aranaz de Cuenca. Miembros de la Jonde y Orcam. Dir. escena: F. Bernués. Dir. musical: E. Aragón. Lugar: Teatro Auditorio. Fecha: 31- III El origen de las especies ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE Cuentan las viejas Escrituras que Noé embarcó con su familia y una pareja de cada animal; que navegó durante los cuarenta días que duró el diluvio universal y que todos repoblaron la tierra ya limpia de pecado. Hoy sabemos que es verdad y no asunto de leyenda. Lo hemos visto: al grupo de los justos, hijos y madre (algo cabezota antes de enfrentarse a la aventura náutica) además de a un zoológico de animales fantásticos cantarines y muy marineros. El diluvio de Noé es una ópera, escrita por Benjamin Britten. Se ha representado en la Semana de Música Reli- José Luis Pellicena, Concha Cuetos y Francisco Valladares, en una escena de Llama un inspector ABC El inspector de Priestley vuelve a llamar a la puerta de nuestras conciencias José Luis Pellicena, Francisco Valladares y Concha Cuetos encabezan el reparto de la nueva producción de Juanjo Seoane JUAN IGNACIO GARCÍA GARZÓN SANTANDER. Una trama de apariencia realista que el autor termina con un genial quiebro metafísico. Junto con El tiempo y los Conway Llama un inspector es la más famosa pieza teatral del John Boynton Priestley (1894- 1984) una de esas obras que dejan huella y que Juanjo Seoane ha decidido que es hora de que se vuelva a ver sobre un escenario. Con este montaje, estrenado hace unos días en Santander y que posteriormente ha visitado la localidad alicantina de Alfaz de Pi y Pamplona en una gira que lo traerá a Madrid la próxima temporada, el productor ha querido saldar cuentas con una vieja obsesión, una asignatura pendiente con su propio pasado desde que asistió, adolescente, a una lectura dramatizada de la pieza y una de las actrices le reveló que tal vez ese inspector que llama a la puerta de los Birling no sea sino la voz de nuestra propia conciencia. Bajo el envoltorio de una comedia de costumbres con sesgos de thriller, Priestley mezcla vida e ilusión jugando con una original concepción del tiempo como elemento dramático. En breves líneas, el argumento de esta pieza estrenada en Londres en 1946 presenta a una familia de la aristocracia industrial británica que, cuando celebra la pedida de mano de su hija, recibe la visita de un inspector que investiga el suicidio de una joven humilde; el recién llegado va demostrando sutilmente que todos, de alguna forma, contribuyeron al desgraciado final. Un ovillo que el autor desenreda con gran dominio de la temperatura psicológica y el ritmo escénico. En esta versión, la acción, que originalmente transcurre en 1910, ha sido traslada a 1939, poco antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial, lo que subraya la atmósfera crepuscular del mundo que retrata. El director, Román Calleja, que hace cuatro temporadas se atrevió con Copenhague un difícil texto de Michael Frayn, ha subrayado que ha planteado el montaje destacando los aspectos de crítica a esa sociedad y dejando a la vista del público los vicios y lacras de aquellos que gozan de gran apariencia y responsabilidad. La obra ha declarado habla de la ética, que, por desgracia, se encuentra hoy en desuso, pero también sobre el amor, la responsabilidad y la culpabilidad... Llama un inspector cuenta en sus papeles principales con José Luis Pellicena que encarna al tenaz visitante en un tono medio e incisivo que se ajusta como un guante a sus características interpretativas Francisco Valladares y Concha Cuetos, como el matrimonio de alcurnia empeñado en guardar las apariencias, y los jóvenes Iván Gisbert, Lola Manzanares y Guillermo Muñoz. Sobre la complejidad de su papel, Pellicena ha manifestado que de entrada le preocupó porque debe ser al mismo tiempo claro y oscuro, real y mágico Un reparto equilibrado según Seoane, el mejor que se podía conseguir para una obra de gran mordiente social para una producción que ha sido iluminada por Juan Gómez- Cornejo, su vestuario lleva la firma de Javier Artiñano y los decorados son de John Burton, escenógrafo británico en muy buena sintonía, igual que el autor de la versión, Juan Altamira, con Juanjo Seoane, que suele trabajar asiduamente con ambos. Este montaje de Llama un inspector presenta el buen acabado que suelen compartir las apuestas escénicas del productor, que actualmente tiene en cartel en Madrid Filomena Marturano con Concha Velasco como mascarón de proa de la función, y mantiene en gira La duda versión de El abuelo de Benito Pérez Galdós protagonizada por Nati Mistral. Emilio Aragón, al frente de la orquesta, demuestra una especial destreza a la hora de mantener la serenidad e inculcar precisión musical a todos giosa de Cuenca que este año incluye algunas producciones de enjundia. Esta es una de ellas: bonita, sorprendente y emocionante. A Gabriela Salaverri se le debe la creación de uno de las más increíbles faunas que imaginarse pueda. Conejos, camellos, ciervos y burros, gallinas y jirafas, pájaros y demás avés invadieron el auditorio de Cuenca con sus trajes multicolores y de inspiración africana. Hasta ahora se creía que juntos navegaron por aguas turbulentas, soportando una lluvia interminable. Siendo así, también es cierto que se lo pasaron estupendamente. No todos los días se tiene la oportunidad de admirar negros nubarrones formados por infinidad de botellas recicladas llorando gotas con el aspecto de botellines, ni de aprender que antes de ello, Noé era el encargado de un balneario, con su orquestina y su fuente de agua. Afortunadamente ha llegado quien lo puede explicar. Luis Gago firma una extraordinaria versión española y el director Fernando Bernués le da sentido poniendo orden dentro del escenario, sobrado de imaginación y recursos. Como Emilio Aragón, que demuestra una especial destreza a la hora de mantener la serenidad e inculcar precisión musical a todos: trompetas por las alturas, niños flautistas en el foso, coro de mayores en la tribuna, músicos avezados y adultos, y otros más saltarines que salen y entran por entre las butacas. Es decir, el ejército de especies animales. Esas a las que tanto hace por defender esta ecologista producción. Que ya se dice que vendrá a Madrid en unos meses. Da pena que no sea mañana. Ética y amor Más información sobre la obra: www. juanjoseoane. com Una escena de El diluvio de Noé EFE