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ABC LUNES 2- -4- -2007 Semana Santa 2007 MADRID 45 La lluvia impidió la salida de Los Estudiantes Finalmente, no pudo ser. A las siete y media de la tarde, la imagen del Santísimo Cristo de la Fe y el Perdón asomaba por la puerta de la basílica de San Miguel, pero ni este paso ni el de María Inmaculada pudieron salir a la calle en la primera procesión de la Semana Santa de Madrid. Una fuerte tromba, con granizo incluido, rompía las ilusiones de costaleros, nazarenos y camareras de la hermandad de Los Estudiantes Los cientos de fieles congregados sólo pudieron ver la talla del Cristo, del siglo XVII, a la puerta de la iglesia. Quienes sí salieron a la calle fueron los fieles que, al mediodía de ayer, recorrieron el trayecto entre el monasterio de la Encarnación y la catedral de La Almudena, tras la bendición de las Palmas llevada a cabo por el cardenal de Madrid, Antonio María Rouco. La procesión litúrgica del Domingo de Ramos contó con la benevolencia climatológica, pues pese a las previsiones de lluvia, durante toda la mañana lució el sol. La Eucaristía en La Almudena coincidió con la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud, lo que convirtió en protagonistas del arranque de la Semana Santa a los miembros de la Misión Joven lanzada por las diócesis madrileñas para mejorar la evangelización de la adolescencia y juventud. El cardenal Rouco, ayer, bendiciendo las palmas y ramas de olivos CHEMA BARROSO Cientos de fieles no pudieron contemplar la primera procesión de la Semana Santa madrileña Entre los costaleros hay militares, policías, zapateros, fontaneros y toreros. Todos son como un solo hombre Hoy existen verdaderas sagas familiares que siguen la tradición y que ya van por la quinta generación El momento más emocionante para estos hombres es cuando se levanta a la Virgen hasta el cielo callejón del Codo. Se tienen que tumbar para ver, por una pequeña celosía, el rostro de la Virgen. En ese momento, los costaleros rachean a la imagen, como queriendo saludar a las religiosas de clausura. Llevar un paso es arte: se necesita fortaleza y corazón sostiene el capataz del paso de la Macarena, quien reniega de Fortaleza y compañerismo quienes critican a los costaleros, argumentando que su fe no está en la Iglesia, sino en una imagen. El costalero está llevando a Dios y a la Virgen. Hay que meterse debajo para ver lo grande que es Todos se ayudan a la hora de colocarse el costal- -soporte en el cuello, donde se coloca el peso- -o de repartirse el peso si alguno de los que van debajo del paso se han roto y no pueden seguir. El momento más emocionante para los costaleros se vive cuando hay que levantar la imagen hasta el cielo El silencio se adueña de la calle, y sólo se escucha la voz de los capataces y del costalero que, en la última fila, comprueba que el peso está repartido. Un golpe seco en la parihuela, y la Virgen se alza de golpe, entre el aplauso de los fieles, tanto en los ensayos como en Jueves Santo. En ocasiones, la imagen se levanta a pulso lenta y suavemente. En el momento álgido, las rodillas tiemblan, al igual que cuando hacen rachear a la Macarena. Sentir a la gente Lo más bonito es comprobar que, aunque no veas a la gente, la sientes opina Dani, que sólo lleva cuatro años como costalero. Escuchas los ruegos de la gente, los besos que se lanzan a la imagen, los ánimos de los que nos siguen al pie de calle En una ocasión, una señora permaneció cerca de media hora junto al lugar del paso en el que se hallaba el costalero, rogándole a la Virgen por su hijo. Y eso emociona, y mucho dice. Igual sucede en los momentos de descanso, cuando los costaleros dejan en el suelo la imagen, y escuchan el sonido desgarrado de una saeta, o los aplausos cuando vuelven a arrancar, o cuando logran- -gracias a los ojos de los capataces- -superar un recodo estrecho, o cuando, ya de madrugada, dejan a la Virgen en la Colegiata de San Isidro, hasta el año siguiente. Será fe, religiosidad popular o como quieran llamarle opina Juan, el costalero más experimentado, pero la Virgen me acompaña siempre. Es mi madre Más información sobre la Semana Santa: http: www. archidiocesisdemadrid. es