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ABC LUNES 2- -4- -2007 Segundo aniversario del fallecimiento de Juan Pablo el Grande INTERNACIONAL 31 Benedicto XVI pide manos limpias de violencia y sobornos Comienzan oficialmente las ceremonias de la Semana Santa s El Papa ofrece a los jóvenes las claves para buscar su camino J. V. BOO CORRESPONSAL ROMA. Con la sugestiva bendición de los ramos de olivo al pie del obelisco egipcio de la Plaza de San Pedro, Benedicto XVI dio comienzo ayer a las ceremonias de Semana Santa, que presidirá en su totalidad hasta culminar, el Domingo de Resurrección de Jesús, con la bendición Urbi et Orbi a la ciudad y al mundo. En su homilía del Domingo de Ramos ante una multitud formada sobre todo por jóvenes, el Papa les dijo que seguir a Cristo exige que yo deje de encerrarme en mi propio yo, considerando mi autorrealización como el objetivo fundamental de mi vida. Exige que yo me entregue libremente a un Otro Requiere también, según les dijo el Santo Padre, dejar de considerar la utilidad, las ganancias, la carrera y el éxito como el objetivo último de mi vida, reconociendo, en cambio, los criterios auténticos de la verdad y el amor Revestido con ornamentos litúrgicos rojos y ofreciendo un aspecto un poco cansado pero alegre, Benedicto XVI hablaba a los jóvenes que desbordaban la Plaza de San Pedro en un tono exigente y realista. En esa línea pidió desde el púlpito, con energía, manos inocentes, manos que no se usen en actos de violencia. Manos que no se ensucien con la corrupción y los sobornos Todo un programa, también para los adultos. Esta Semana Santa tiene un sabor especial, pues hoy se cumple el segundo aniversario del fallecimiento de Juan Pablo II y, al mismo tiempo, la diócesis de Roma entrega al Vaticano el voluminoso expediente instruido para su beatificación. Benedicto XVI celebrará esta tarde la misa de aniversario, oficialmente en sufragio por su predecesor según el programa del Vaticano. Pero ya en el inolvidable funeral del 8 de abril del 2005, el entonces cardenal Joseph Ratzinger, mirando a la ventana del apartamento pontificio, afirmó que Juan Pablo II se asomaba ahora a la Plaza de San Pedro desde la ventana de la casa del Padre y le pedía su bendición. Era, de hecho, una expresión de culto en público sin esperar al proceso de beatificación, como había hecho ya Juan Pablo II con la madre Teresa de Calcuta cuando pidió su intercesión desde el cielo en la ceremonia de primer aniversario de fallecimiento de la santa de los pobres Deseaba elevarla cuanto antes a los altares. Ahora es el turno de Juan Pablo II, también por clamor popular. Juan Pablo II Cansado pero alegre AP