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6 OPINIÓN LUNES 2 s 4 s 2007 ABC LA CRÓNICA DEL LUNES A LA DEMOCRACIA CENTRÍFUGA Zapatero considera que las elecciones importantes son las generales de 2008, fecha para la que espera alcanzar una declaración de ETA que anuncie su final Pablo Sebastián lidad, al margen de lo que decidan hacer ETA y los nacionalistas radicales. Incluso aunque se confirme el supuesto más favorable al Gobierno, como podría ser el anuncio del final de ETA. Porque el triunfo de Zapatero, y de su reforma confederal del modelo territorial de España, con un PP entonces derrotado, sentaría las bases de un nuevo marco político en el que, lejos de alcanzarse el idílico punto final de la España vertebrada, se abriría hasta el infinito la peligrosa centrifugación actual del Estado (que denunció Felipe González) y de la que viven los partidos nacionalistas y una clase política, que- -como la que también habita en el PSOE y el PP- -no representa el sentir de las ciudadanos (se vio en los fallidos refrendos de Cataluña y Andalucía) Una clase política que puede acabar en un gueto a la italiana, como dice Garrigues, o dar paso a nuevos partidos porque, como escribe Zarzalejos, nuestros representantes están alejados de la sociedad (café a 80 céntimos) y no representan los intereses generales. Entre otras cosas, porque lo permite una Ley Electoral que esconde en listas cerradas a vividores de la política, prima a las minorías nacionalistas y exime a los diputados de su responsabilidad ante los electores. uede que el modelo territorial del Estado no estuviera definitivamente resuelto en la Constitución de 1978, como cree Fusi y niega Ramoneda. Pero sí estaba apuntalado por el consenso del PSOE y el PP hoy liquidado. Pero no por, que el Partido Popular se haya arrogado el derecho de veto sobre las reformas de Zapatero, como dice el columnista de El País, sino porque- -como reco- DEL BRILLO DE LAS PISTOLAS noce él mismo- -la reforma autonómica y el proceso de la negociación con ETA estaban emparentados lo que implica el precio político a pagar a la banda por el fin de la violencia. Precisamente por ello, ha sido Zapatero, y no Rajoy, quien buscó la ruptura del consenso a sabiendas de que el PP nunca apoyaría dicha contribución a ETA. El pacto del Tinell, el Estatuto catalán, la foto del PSE con Batasuna, el sí a la mesa de partidos y la excarcelación de De Juana lo prueban. Sin olvidar que el PP también hizo aportaciones a dicho desencuentro negando el resultado de las elecciones del 14- M, objetivo de fondo de la teoría de la conspiración del 11- M. l presidente buscó el desencuentro constitucional y propició un frenazo al necesario viaje de la partitocracia a la democracia que bien merecen los españoles para alcanzar las más altas cotas de representatividad electoral y la efectiva separación de los poderes- -y no sólo de sus funciones- -del Estado, dos carencias esenciales de nuestro sistema político que están en el origen de la actual crisis democrática y que, clonadas al ámbito del País Vasco y Cataluña, han facilitado- -en manos de los reyezuelos de ambos taifas- -efectos demoledores en contra de la unidad de España, sobre la base de un continuo y premeditado ataque a las instituciones y símbolos de la identidad nacional, la lengua, la Historia, la Educación, la Cultura, la Justicia y la solidaridad interterritorial. Y a más irán si, como algunos pretenden, se aumenta la potencia de la máquina de centrifugar. P E AS pistolas que ETA robó en Francia brillan en manos de los comandos que tienen la posibilidad de condicionar el resultado de las elecciones de mayo y las generales de 2008, lo que prueba el alcance de la crisis democrática española, porque nunca, y gracias al consenso del PSOE y del PP la banda terrorista tuvo una influen, cia tan determinante, dado que si ETA volviera a matar, como se teme, el proceso de paz habrá terminado y Zapatero sufriría una severa derrota electoral. Por el contrario, si Batasuna acata la Ley de Partidos y ETA anuncia su fin sería el PP quien pagaría en las urnas las consecuencias que, de manera simultánea, elevarían a los altares de la política al pretendido arcángel Zapatero, tras la bendición ciudadana de las reformas que conducen al modelo confederal del Estado, aunque, por ahora, todo indica una solución intermedia donde Batasuna, con las ayudas de Pumpido y Garzón, podría acceder a las elecciones de mayo vestida de Abertzale Sozialisten Batasuna (ASB) o de PCTV a pesar del coste electoral que ello tendría para el PSOE. Lo que preocupa poco o nada al presidente, quien piensa que su partido aguantaría bien la denuncia del PP, al tiempo que considera que, para él, las elecciones importantes son las generales de 2008, fecha para la que espera alcanzar una declaración de ETA que anuncie su final. L El triunfo de Zapatero sentaría las bases de un nuevo marco en el que se abriría hasta el infinito la peligrosa centrifugación actual del Estado S in embargo, los poderes fácticos que intentan moderar al presidente, con Rubalcaba a la cabeza, están propiciando movimientos de presión contra ETA y Batasuna- -captura del comando Donosti y acciones legales contra ASB- -para ver si la banda les ayuda a superar el trance de las elecciones de mayo sin asumir los riesgos que Zapatero acepta soportar para que no se derrumbe el castillo de la legislatura, que hace agua por sus flancos, como se aprecia en la pugna por el poder judicial o en las iniciativas de CiU y ERC a favor de la independencia y autodeterminación de Cataluña. La crisis democrática, política e institucional- -de la que han escrito con buen criterio en ABC Juan Pablo Fusi, Antonio Garrigues Walter y José Antonio Zarzalejos y cuya existencia negaba ayer en el diario El País, ¿Qué crisis? Josep Ramoneda- -es una dolorosa rea-